6 C
Castro
martes, agosto 11, 2020

Rodrigo Ruiz: “El FA es la única fuerza relevante que podría disputar el poder político a la derecha en los próximas elecciones municipales y presidenciales”

Debes leer

Reivindicar a Chiloé como territorio Docente

Julio Fernando Iglesias Navarro Chiloé es tierra y cuna de grandes e insignes docentes qué duda cabe. Se puede encontrar profusamente en diversos estudios, publicaciones...

Proyecto busca resguardar aves playeras migratorias en humedales de Chamiza

Iniciativa es ejecutada de manera conjunta por la Red de Observadores de Aves y Vida Silvestre de Chile y Fundación Conservación Marina. Los humedales de...

Exigirán a Unión Europea evaluación de acuerdos comerciales con Chile por situación crítica de derechos humanos

 El Equipo de Trabajo por Derechos Colectivos, junto a diversas organizaciones, solicitarán a instancias de la Unión Europea y Parlamento Europeo, la evaluación de...

Julio de dulce y agraz: 10%, Pradenas, gabinete del rechazo y racismo

 Terminó un mes julio que, a pesar del contexto de pandemia, se caracterizó por una serie de acontecimientos de enorme trascendencia, que se enmarcan...

Rodrigo Ruiz, antropólogo y candidato a doctor en Filosofía con mención en Estética y Teoría del Arte por la Universidad de Chile, director de Comunicaciones de la Corporación Municipal de Valparaíso Alcaldía Ciudadana, ex director y editor general del Desconcierto, estuvo de paso por la ciudad de Castro para asistir a reuniones de trabajo con el Movimiento Autonomista local, que es donde milita, siendo uno de los fundadores desde su origen.

Durante la conversación de casi una hora, hizo una crítica a la intención de generar una dinámica excesivamente institucionalizada al interior del FA, afirmando que es necesario construir una relación eficaz con lo que uno podría llamar la sociedad activada, con ese millón trecientos mil votos que obtuvo Beatriz Sánchez en las elecciones presidenciales. Además, apeló a un Frente Amplio poroso y abierto, especialmente con la adhesión de independientes y de organizaciones sociales con mayor protagonismo decisional en su dinámica.

 

Rodrigo Ruiz Encina (51) es un tipo alto, robusto, y que habla con elocuencia. Antropólogo de profesión de la Universidad de Chile y candidato a doctor en Filosofía con Mención en Estética y Teoría del Arte por la misma universidad, ha estado relacionado desde siempre a la izquierda chilena. Primero, en su época universitaria, como activista del movimiento ‘Surda’. En la actualidad es un miembro activo y preponderante a nivel nacional del Movimiento Autonomista y del Frente Amplio.

Uno de los fundadores del diario virtual El Desconcierto, estuvo a fines de julio en la ciudad de Castro, instancia en la cual aprovechamos de conversar con él sobre la contingencia de la política nacional, los desafíos del FA, la experiencia de la Alcaldía Ciudadana Valparaíso como uno de los primeros lugares en donde el FA hoy en día ejerce funciones de conducción política de un gobierno local, y los desafíos que tiene el FA actualmente, para reestructurarse y seguir la lucha, ya que Rodrigo asegura que son “ la única fuerza relevante que podría disputar el poder político a la derecha en los próximas municipales y presidenciales”.

A dos años F.A en Chile

Con una taza de café en una mano, y en la otra, gesticulando con gran expresividad, manifiesta el estilo de Rodrigo al conversar. Comienza señalando que el FA se ha instalado como un actor político fundamental en nuestro país desde su irrupción en las elecciones de 2017. A mediados del 2018, el FA es un actor fundamental, que tiene un 20% del electorado nacional, que tiene una bancada parlamentaria, que conforma una parte importante de la oposición, por lo tanto se convierte en una fuerza indispensable para pensar cualquier proceso político en Chile para los próximos años.

El antropólogo hace énfasis en que, pese a lo evidente que resulta, este es el primer elemento que hay que subrayar, el punto de partida de cualquier perspectiva estratégica que implique su acción en la escena política chilena.

En segundo lugar, respecto a los desafío que el FA tiene, el porteño afirma que esta irrupción ocurre cuando la llamada centro izquierda cae, se va desmoronando, y por lo tanto, el FA ocupa un lugar doblemente importante en la política, ya que se convierte en la única fuerza relevante que podría disputar el poder político a la derecha en los próximas municipales y presidenciales.

En tercer lugar, y más allá de lo electoral, es la única fuerza política que podría levantar un proyecto al modelo neoliberal contemporáneo. Hoy en día no creo que eso se pueda encontrar en la ex nueva mayoría en descomposición.

– ¿Qué está pasando con el FA actualmente y cómo evalúas su acción?

“Es ahí donde establezco un matiz más crítico respecto a una dinámica excesivamente institucionalizada del FA, que se ve quizás un poco constreñida su acción en torno a lo parlamentario. Recientemente se ha construido un intento de coordinación del F.A que busca constituir un orden interno, de nuevo apelando a un rasgo institucional, y de nuevo sacrificando lo más importante: construir una relación eficaz con lo que uno podría llamar la sociedad activada, con ese millón trecientos mil votos que obtuvo Beatriz Sánchez en las elecciones presidenciales”.

“Tenemos entonces un FA que una vez que provoca esa tremenda inquietud, ese acercamiento, esa admiración, no encuentra los caminos para articular a ese enorme frente social para comenzar avanzar en un proceso de construcción de fuerzas mucho más sólidas hacia adelante. Si eso no ocurre, es muy probable que el FA pierda una buena capacidad de su competitividad electoral. El FA no va a volver a poder a apostar en las elecciones a la novedad. Ahora es parte de algo que tiene que tener una propuesta mucho más clara y una capacidad de articulación social mucho más clara”.

– A la luz de lo anterior, ¿cuál es el papel que tiene la Alcaldía Ciudadana como experiencia concreta en Valparaíso?

“La Alcaldía Ciudadana (AC) tiene una gran importancia en este proceso, junto a la acción de muchas otras fuerzas y espacios. Este es uno de los primeros lugares donde el FA hoy en día ejerce funciones de gobierno, donde efectivamente está tratando de llevar adelante procesos de transformación social, desde la posibilidad de gobernar un territorio con todos los instrumentos y las dificultades que eso implica. Por lo tanto, cuando nosotros planteamos la idea de un programa pos neoliberal como el eje de lo que debe ser la política frenteamplista, uno puede mirar a Valparaíso y entender cómo ahí se está desarrollando a partir de dinámicas específicas y concretas de transformación democrática del territorio”.

“A su vez, la AC tiene una proyectiva que por un lado es bien responsable, trata de avanzar sobre seguro, la acción de gobierno te ayuda a entender que los procesos de transformación social son procesos complejos que implican una dosis de realismo. Nosotros asumimos esa dosis de realismo porque estamos obligados hacerlo. Sin embargo, ese realismo en el caso nuestro, no es un realismo fatalista, si no que se hace cargo de cuáles son las condiciones concretas para avanzar en un proceso de transformación”.

“En la AC, cuando decimos transformación democrática del territorio, estamos permanentemente buscando la posibilidad de no quedarnos en lo dado y avanzar en un proceso de transformación: cuando decimos ‘transformación’ decimos izquierda, decimos búsqueda de izquierda del siglo XXI. Es ahí en donde la AC puede ser un tremendo aporte al proceso actual del FA: cómo la experiencia de gobierno territorial transformador aporta a la construcción de la izquierda de siglo XXI en el marco del FA”.

 
– ¿Cómo visualizas el proceso de Convergencia, con sus tensiones y desafíos propias del pre congreso que el MA enfrenta en estos tiempos’, y ¿qué impacto puede tener eso en la Alcaldía Ciudadana y en el FA?

“Efectivamente, se ha llamado convergencia al proceso en el cual un conjunto de fuerzas dentro del FA, están buscando un horizonte común de construcción de un nuevo referente. Nosotros creemos que ese nuevo referente tiene que tener una línea muy precisa y específica que está dada por la propuesta de una organización de izquierda contemporánea en el marco del FA”.

“Hoy día, dentro del FA el lugar de la izquierda está un poco diluido. Lo que encontramos dentro del FA es la hegemonía de una fuerza como RD, que yo leo mucho más cercana a un ideario social demócrata. No hay ningún conflicto en ello, el FA debe tener una amplitud efectiva que permita contener ese tipo de ideas, pero para los que somos de izquierda y estamos pensando como imaginar una agenda pos neoliberal de transformación social, el problema de levantar una referencia de izquierda como parte de las alternativas vigentes del FA se mantiene abierto”.

“En definitiva se trata de asumir, por un lado, las limitaciones de la izquierda del siglo XX, y por otro lado asumir los desafíos nuevos que presenta un capitalismo siempre dinámico. Por ejemplo, hoy en día hemos estado asistiendo a una tremenda revuelta feminista que nos debe poner en desequilibrio, debemos asumir cómo desestabiliza a los viejos saberes de la izquierda. Dejar que hable el feminismo, que nos interpele.”

“Tenemos que incorporar un conjunto de saberes, entender la perspectiva de la emancipación con la que veníamos trabajando requiere ser seriamente actualizada y ampliada. Desde ahí entonces, comenzar a elaborar nuevas concepciones de derechos, de Estado, de alternativa a lo multicultural”.

 
-¿Cuáles son los desafíos respecto del tipo de militancia que requiere este contexto?

“Mi impresión es que el FA abre un camino, el de la interpelación a sectores sociales que han sido constituidos por el neoliberalismo en Chile, y que sin embargo se hallan en un estado de malestar y frustración porque el propio modelo no ha cumplido con las expectativas que generó sobre esos sectores”.

“No obstante, ese tipo de frustración no responde a las categorías tradicionales con que la izquierda estaba acostumbrada a trabajar. Cómo entonces somos capaces de construir una referencia política que sea capaz de dialogar más allá de los convencidos, con aquellos que no estando convencidos manifiestan un malestar muy importante, que cada vez son más amplias franjas de esta sociedad, y que en las últimas elecciones fue la derecha quien tuvo mejor llegada a ellos. Ellos mismos crean el problema, y luego presentan soluciones falsas y embaucadoras: ese es el milagro del neoliberalismo”.

“El problema está aquí en romper esa cadena, donde una derecha a cargo del modelo termina presentando en realidad soluciones falsas a la sociedad. Esto implica construir una vocación de acción política y militancia dentro del FA que aún no están maduras. Hoy es hora de comenzar a pensar en cómo construir un círculo frenteamplista más allá de las organizaciones políticas y que permita la integración activa y protagónica de un conjunto de personas que se sienten esperanzadas con el camino que se abre con el FA, pero no ha encontrado las formas concretas de articularse en ese espacio”.

 
-Y para que se logre eso, ¿qué tipo de orgánica y de ética política se debiera impulsar?

Lo fundamental es abrir espacios a una convocatoria social nueva, distinta, y más ambiciosa, ideológicamente más convocante. Un desafío que tenemos es construir un horizonte ideológico que ya no esté centrado en los valores de la izquierda del siglo XX, y que sin abandonarlo, sea capaz de convocar a todos aquellos que están sufriendo los males de un capitalismo neoliberal exacerbado”.

“Si el FA se centra en sí mismo, si trata de resolver sus crisis acudiendo a una especie de sobre institucionalización de sí mismo, se pierde una relación con esa otra sociedad que se va activando no en torno a un ideario político ideológico pretendido, si no en base a sus problemas concretos: problemas medioambientales, del endeudamientos, etc.”.

“En buena medida el FA es hijo de lo que fueron las movilizaciones sociales 2011-2012: estudiantiles y medioambientales. Es hora de volver al sentido común que ahí se estaba instalando, escuchar ese sentido común y de construir militancia desde allí, porque ese es un sentido común de transformación también. Lo anterior, lo vemos constantemente en Valparaíso. Somos testigos de cómo una cantidad de sectores se sienten atraídos por la experiencia de la Alcaldía Ciudadana a propósito de la acción concreta que desarrolla como acción de transformación del territorio”.

“No son consignas, son procesos concretos que tienen que ver con políticas de salud, en torno al tema inmobiliario, en torno al tema portuario. Es decir, con cómo vamos construyendo solución a los mismos problemas que experimentamos todos, pero una solución de beneficio común que tiene por delante el bien y el protagonismo de la comunidad en la construcción de esas soluciones”.

“Por lo tanto, una militancia abierta a la participación, que escucha, que se pone al servicio de las comunidades que se van activando. Una militancia que entiende que las comunidades tampoco son un presupuesto. No podemos pretender una militancia que se piensa a si misma solo para situaciones en que las comunidades ya están construidas. Si no que asume las necesidades de ir a construir las comunidades a partir de dinámicas iniciales, pero que permiten avanzar en esos procesos de construcción de comunidad, ¿a partir de qué?, a partir de lo que a esas comunidades le preocupa, y de lo que sabe y lo que plantea la propia gente que está involucrada en esos problemas”.

-¿Qué lineamientos centrales debieran producirse pos convergencia y qué aspectos sustantivos debieran marcar la agenda de definición de la izquierda del siglo XXI?

“Creo que eso es materia de un debate colectivo. Lo primero que tenemos que hacer es instalar los espacios y las metodologías para avanzar en ese debate. No pretender que la idea de una izquierda del siglo XXI está pre constituida. Se trata de asumir que la tarea que tenemos por delante es enormemente compleja, donde dibujar hoy en día la construcción de un ideario de izquierda se vuelve tan complejo como fue la tarea que enfrentaron los revolucionarios del siglo XX.”
“Es hora de comenzar a asumir en el Chile contemporáneo esa dimensión del problema, construir una revisión profunda, sin ningún tipo de complejos, de lo que fue el ideario de la izquierda del siglo XX, asumir en qué lugares ese ideario tuvo sus crisis y analizarlas”.

 
-¿Cómo debiera desarrollarse el liderazgo y la autoridad en el FA?

“Cuando escribí aquellas ideas (se refiere a una columna de opinión) de las militancias frenteamplistas como una formula posible, tenía que ver con efectivamente resolver un problema de fondo, que es la relación del FA como alianza política y esta sociedad activada. Hay que entregarle más soberanía a este mundo, en las formas en las que el FA funciona, resuelve, decide, debate. Y para eso hay que encontrar las fórmulas en las cuales participa la sociedad”.

“Mucha gente que participó el 2017, no se acercó al FA porque fuera simpatizante de alguna organización en particular, si no que fundamentalmente por la idea de un FA que era una heterogeneidad convocante. En todas las ciudades de Chile se hicieron asambleas bastantes masivas, en donde la mayoría de los asistentes eran independientes. Sin embargo, después vemos que esa gente no ha encontrado la forma de participación porque el propio FA no ha construido esas formas. Lo que yo sostengo es que esas formas se deben construir de manera cada vez más soberana, vinculante, en donde esa gente pueda ser la que toma las decisiones, en conjunto con las organizaciones políticas del FA”.

“Si vemos las cosas así, podemos imaginarnos que todas las elecciones de candidaturas se podrían desarrollar en un proceso distinto, en una relación de diálogo y escucha con las comunidades locales, mucho más grande”.

-¿Qué análisis puedes hacer sobre el proceso de descentralización y regionalización, cómo impacta en los territorios, y como enfrentamos este escenario que se está abriendo recién?

“Creo que el secreto del capitalismo contemporáneo es el flujo de capitales y esos van en la dirección de los grandes centros capitalistas. Mientras eso no cambie, cualquier proceso de descentralización es una falacia. En el caso de Valparaíso, lo vemos con bastante claridad. Tenemos un puerto que no tributa en la ciudad, por el cual circulan miles de millones de dólares y sin embargo no deja ninguna riqueza en la ciudad. El puerto significa un bajo nivel de empleabilidad en la ciudad, en la comuna y en la región, como también, significa costos en múltiples sentidos, entre otros, hoy en día la ciudad de Valparaíso no tiene acceso directo al mar. Nosotros hemos levantado la consigna de la ley Valparaíso como una forma de devolver soberanía económica a las comunidades porteñas sobre esos recursos”.

“Entonces, si sectores ciudadanos o de izquierda levantan la consigna de la regionalización, es fundamental que logren vincularlos con procesos efectivos de fortalecimiento de las comunidades, de modo que les permita niveles reales de acrecentamiento del poder político de las bases de la sociedad, o dicho de otro modo, que permitan mejorar las posibilidades de transformación democrática de esos territorios. Regionalizar solo por hacerlo, por dar en el gusto a las identidades regionalistas, o por generar nuevos espacios para la disputa electoral, tiene poco sentido”.

 

Mas articulos

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Últimas publicaciones

Reivindicar a Chiloé como territorio Docente

Julio Fernando Iglesias Navarro Chiloé es tierra y cuna de grandes e insignes docentes qué duda cabe. Se puede encontrar profusamente en diversos estudios, publicaciones...

El miedo a volver a las escuelas

Carlos Delgado Álvarez Hace un tiempo escribí que Victoria Camps en su libro “El gobierno de las emociones” señalaba que “no hay razón práctica sin...

Proyecto busca resguardar aves playeras migratorias en humedales de Chamiza

Iniciativa es ejecutada de manera conjunta por la Red de Observadores de Aves y Vida Silvestre de Chile y Fundación Conservación Marina. Los humedales de...

Exigirán a Unión Europea evaluación de acuerdos comerciales con Chile por situación crítica de derechos humanos

 El Equipo de Trabajo por Derechos Colectivos, junto a diversas organizaciones, solicitarán a instancias de la Unión Europea y Parlamento Europeo, la evaluación de...

Julio de dulce y agraz: 10%, Pradenas, gabinete del rechazo y racismo

 Terminó un mes julio que, a pesar del contexto de pandemia, se caracterizó por una serie de acontecimientos de enorme trascendencia, que se enmarcan...
Abrir chat