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lunes, mayo 10, 2021

Noelia Ojeda, y el buen vivir para la constituyente: «Aprendí lo fuerte que somos las mujeres»

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Soy Noelia Ojeda Vargas, madre de 3 hijos, chilotes y mapuches williche. Amo y respeto profundamente a nuestro pueblo originario. Soy Chilota, campesina de la comuna de Dalcahue, sector de Ñiucho».

  • Hija de padres campesinos chilotes y madre tejedora. Desde niña acompañé hilando nuestros sueños y wiñes para los ponchos que llevamos los domingos a la feria de Dalcahue.

Crecí y estudié en la escuela de Dalcahue, terminé mi enseñanza media en el Liceo Galvarino Riveros de CastroFui madre muy joven; el sacrificio del campo y el descuido y falta de oportunidades y herramientas para sustentación de los campesinos me llevo a mí y a tantos otros y otras a dejar el gualato y cambiarlo por las pinzas pinponeras de las salmoneras.

Conocí ahí lo que es trabajar sin levantar la cabeza, la esclavitud solapada detrás de los bonos, la astucia de no recocer enfermedades laborales y la aceptación de injusticias por no perder el pan que se tiene que llevar a la casa. Aprendí lo fuerte que somos las mujeres, así fuí construyendo mi conciencia social y feminista.

  • Fui colaboradora en un sindicato en una empresa salmonera, luego fui asesora de hogar, y luego niñera que, sumado a mi rol de madre, me impulsaron a dar la PSU a los cuarenta años, y me estoy titulando de técnico universitario en educación parvularia.

    He participado y he apoyado las diferentes luchas de mi territorio: mayo chilote y vertederos ilegales. Como muchos chilotes, que amamos esta tierra, en octubre del 2019 salí a protestar a las calles y me integré a la Asamblea Cívica Comunal de Dalcahue, donde he tenido activa participación y me han respaldado para esta precandidatura, donde también recientemente hemos formado un grupo de mujeres.

 


ROSA: Soberania alimentaria

La Red de Organizaciones Territoriales y Asambleas de Chiloé (ROSA)
ha venido trabajando en una propuesta, que incluye las demandas históricas que se han sostenido en estos territorios durante los últimos 10 años de encuentros, levantando la mirada desde la vida de la insularidad hacia el proceso constituyente, y a su vez, como síntesis y retroalimentación de diversas conversaciones entre organizaciones comunitarias, sociales, territoriales y cabildos.

Lista G d26

Uno de los puntos (N.6) en la propuesta de Constitución Insular, elaborada por la Red, hace referencia a que ‘El Estado promoverá la soberanía alimentaria; y los derechos del campesinado indígena’:

«Economía para el buen vivir;  bajo la lógica del Introfil mongen desde la soberanía alimentaria  (manifiesto de la agricultura familiar y campesina indígena)

  • La soberanía alimentaria debe ser garantizada  para  la agricultura familiar campesina e indígena, es primordial que se garantice el derecho a sembrar de manera limpia sin transgénicos  y de  forma segura y sana para los territorios , esto se vuelve un imperativo ético, socio-ecólogico, de salud (físico y mental) e, incluso, de sobrevivencia. Esto se relaciona, ineludiblemente, con que los territorios puedan desarrollar sus procesos desde adentro construyendo soberanía alimentaria a través de sistemas agroecológicos. 
  • El acceso a la tierra tanto del campesinado e hijas/os de campesinas(os) y jóvenes urbanos que tienen la voluntad de trabajar en la producción familiar agroecológica, de modo de priorizar en el país a la agricultura familiar campesina en todos los niveles.
  • Resolver el problema del acceso al agua, terminar con el monopolio del recurso, desprivatizar su propiedad, junto con promover la ordenación territorial para el manejo integrado de cuencas por parte de actores locales. 
  • Desarrollar planes adecuados y tecnificados de riego para la pequeña propiedad campesina, que atiendan a la escasez creciente del recurso.
  • Proteger las semillas tradicionales y de buena calidad de la agricultura campesina, reconociéndolas como un bien común de comunidades y territorios. 
  • Fomentar y proteger la ganadería campesina y agroforestería de bajo impacto, la crianza de aves y animales de corral, y establecer canales de comercializaciones locales y territoriales, estrechando el vínculo rural-urbano.
  • Ratificar el Acuerdo Regional sobre el Acceso a la Información, la Participación Pública y el Acceso a la Justicia en Asuntos Ambientales en América Latina y el Caribe (más conocido como Acuerdo de Escazú), el cual va en directa relación a los intereses de la agricultura familiar y el futuro de las zonas rurales del país.

    Rosa: las mujeres del maritorio

 

 

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