La herencia de Jaime Guzmán es la Constitución Política de 1980, pero también la despolitización

La herencia de Jaime Guzmán es la Constitución Política de 1980, pero también la despolitización

Por Eduardo Ocampo Castillo

Mucho se ha discutido sobre cómo el legado de Guzmán está radicado en la Constitución Política de 1980. Pero no sólo está ahí. Para Guzmán, y la clase social minoritaria para la cual puso toda su capacidad intelectual, uno de sus principales objetivos, para hacer posible la dominación del nuevo régimen y las transformaciones de la dictadura, era despolitizar la sociedad en un doble sentido: que la sociedad no podía hacer política, ni que las organizaciones políticas debían desarrollarse en el seno de la sociedad. La sociedad, en este sentido, se agruparía en cuerpos intermedios “con fines propios” y las organizaciones políticas lo harían en torno al Estado.

 

¿Por qué a Guzmán le interesaba tanto la despolitización de la sociedad o la separación de la sociedad y la política? Porque comprendía que en su unidad, entre otros factores, estaba la posibilidad de que las mayorías sociales y populares disputaran la conducción del país y, por ende, el poder. Guzmán odiaba a la dirigencia sindical politizada, a la pobladora politizada, al universitario politizado, y a las organizaciones políticas que, en el seno de la sociedad, llevaban a cabo esa tarea. No sólo les odiaba, les temía, y por razones históricas.

 

La separación sociedad y política está en la Constitución Política de 1980. Por ejemplo impide a dirigentes sociales ser autoridades políticas, y prohíbe a los partidos políticos intervenir activamente en la vida social.

 

Sin duda que los partidos políticos son parte de la crisis en desarrollo en Chile, pero no permitamos que esa crítica, legítima, incube en corazón de esta extraordinaria movilización uno de los objetivos de Guzmán: Despolitizar para que el orden de los de arriba siga igual. Luchar por la democracia, la justicia social, por el fin del neoliberalismo y la Constitución Política de 1980 es una gesta histórica y política, no vaciemos su contenido.