Estudiantes tensionan a industria salmonera en Chiloé

Estudiantes tensionan a industria salmonera en Chiloé

En el marco de las movilizaciones sociales a nivel nacional, el 27 de octubre estudiantes y habitantes de Quellón  se tomaron carreteras y rutas con el objetivo de paralizar el funcionamiento de la industria salmonera por casi 10 días, hasta que carabineros reprimió la manifestación ciudadana de forma violenta.


Por Camila Pérez Soto

Estudiantes, apoyados por pobladoras/es, pescadores artesanales y algunas trabajadoras y trabajadores de la industria salmonera, instalaron una toma y cortaron la ruta en el sector de San Antonio, principal acceso a la zona industrial de Quellón durante la última semana de octubre. 

Fueron casi 10 días en los no entraban ni salían camiones y buses de las empresas salmoneras. Esto, impulsado por las demandas sociales que se exigen hoy en todo Chile, entre ellas, la realización de una asamblea constituyente, la denuncia sobre las violaciones a los Derechos Humanos y reivindicaciones territoriales, además de exigir mejores condiciones laborales en la salmonicultura. 

Lo anterior, generó diversas reacciones  a nivel comunal y provincial. Por un lado, la industria salmonera, respondió despidiendo a más de 400 trabajadoras y trabajadores, cuestión que motivó la oposición a la toma por parte de éstos y la exigencia de volver a sus actividades. El gremio transportista, por otro lado, realizó una movilización en Castro y Ancud desde el  3 hasta el  5 de noviembre, con el objetivo de desabastecer a Quellón. 

 

Negociaciones en comisaría 

A pesar de las tensiones y producto de las movilizaciones, representantes de estudiantes apoyados por la Coordinadora Social de Quellón, se reunieron el  5 de noviembre en la 6ª Comisaría de Quellón con el alcalde de la comuna, Cristian Ojeda, trabajadoras y trabajadores del rubro  y la asociación de la industria, SalmonChile. 

“Lo que logramos hoy día como movimiento estudiantil, es demostrar lo que podemos convocar, hemos estado hablando en frente de gente de SalmonChile, que es una organización a nivel nacional. Nosotros como estudiantes de un pequeño pueblito de Quellón, hemos logrado reunirlos y llegar a acuerdos para el bien común de la gente que está trabajando en las plantas de procesos”, afirmó Jaime Porma, vocero de las y los estudiantes de Quellón. 

Fotografía: Camila Pérez Soto

 

El alcalde de la comuna, Cristian Ojeda, señaló al respecto que “hay muchos compromisos, uno de los más importantes es reincorporar a muchos de los trabajadores despedidos y lo otro, bueno, empezar a hacer un compromiso de los contratos de faena a mejores contratos laborales, especialmente a contrata y también a indefinido”.

Por su parte, Elizabeth Pulgar, trabajadora de la empresa Salmones Austral aseguró que para su gremio “lo principal de esto es que los trabajadores puedan volver a trabajar”

De esta forma, los actores involucrados en la reunión se comprometieron a crear una mesa de trabajo comunal que tome en cuenta temáticas sociales, ambientales y de bien común, además de hacer un seguimiento de los acuerdos realizados.  

 

Violento actuar de Carabineros

Fotografía: Camila Pérez Soto

La Coordinadora social y el estamento estudiantil hicieron el llamado a deponer las tomas ubicadas en la carretera, pero las medidas conversadas no dejaron conformes a todas las personas movilizadas. Fue así que los manifestantes autoconvocados permanecieron en los cortes de ruta, siendo desalojados el 6 de noviembre violentamente por Fuerzas Especiales de Carabineros, quienes llegaron a Chiloé desde Puerto Montt.  

Como consecuencia de lo anterior, se reportaron cinco personas detenidas, entre ellas dos menores de edad. Rosa Vidal, madre de los adolescentes detenidos, denunció que carabineros agredió a sus hijos ya que uno de ellos presentaba hematomas en la nariz. 

Además, agregó que le pegaron “cabezazos” y que “acá lo tuvieron en un calabozo y cuando ellos se pusieron a gritar que eran menores de edad recién lo sacaron del calabozo”, luego de esto los trasladaron afuera de la comisaría y los esposaron a una banca. 

 

La importancia de paralizar la industria del salmón 

La salmonicultura  es la segunda industria que más exporta en Chile después del cobre. En  2018 generó  US$ 4.728 millones de ganancias por sus exportaciones,  sin embargo, esta situación no se refleja en los sueldos de las y los trabajadores, ni en sus condiciones laborales, ni en sus contratos y turnos de trabajo. 

De acuerdo al estudio “Salmones de sangre del sur del mundo”, publicado este año por el Centro Ecoceanos, entre 2016 y 2019, un trabajador de la industria muere cada siete semanas. Asimismo, la investigación estableció que entre 2013 y 2019 fallecieron 35 personas en sus labores, siendo la región de Los Lagos la más afectada (19 casos). 

No obstante, no son sólo las precarias condiciones laborales las que motivó a los y las estudiantes a intentar paralizar a la industria salmonera, sino que a estas se suman el grave impacto que tiene ésta en el medio ambiente y el daño que producen en las comunidades del sur del país.

Infografía: Sebastián Henríquez

 

Resistencias al golpe neoliberal y a los crímenes extractivistas en la era del cambio climático

Resistencias al golpe neoliberal y a los crímenes extractivistas en la era del cambio climático

Los incendios criminales azotan La Amazonía, así como han azotado mayoritariamente diversos territorios de África y América, mientras las cumbres mundiales hablan de emergencia climática, sequías, cambio climático – calentamiento global, mientras la “diplomacia interestatal” busca la disminución voluntaria del dióxido de carbono (CO2) y mientras sucede esto, campañas locales promueven la erradicación de plásticos desechables en general y cambios de hábitos en consumidores, medidas valorables pero que resultan insuficientes ante la devastación imperante, ya que amplias zonas rurales y fuentes naturales indispensables para la existencia siguen colapsando y desapareciendo a causa del consumismo urbano y la basura, mientras la maquinaria extractivista de corporaciones económicas transnacionales siguen actuando con absoluto descontrol y voracidad, por encima de soberanías y territorios vitales.

Chile, cuna del neoliberalismo con el golpe de estado del 11 de septiembre de 1973, es sede este 2019 de la Conferencia de Partes de la Convención Marco de la ONU sobre Cambio Climático, (COP25) que se realizará entre el 2 y el 13 de diciembre, donde algunos sectores hablan de las buenas intenciones para una “climatización” en gran parte de los grupos industriales extractivistas, donde acudirán de manera diferenciada a un mega evento diversos gobiernos – empresas, diplomáticos, Ongs y organizaciones de la sociedad civil o movimientos sociales, de estas últimas algunas dentro de los espacios oficiales y otras, con diversidad, por fuera, con actos de protesta y propuestas importantes, cuyas bases principales son las de otras economías, igualdad de derechos y respeto al medio ambiente en un sentido estricto, amplio y urgente.

Mientras gobiernos y transnacionales hablarán de las buenas voluntades y del éxito en haber salvado el Acuerdo de París, ocasión donde el gobierno anfitrión instalará en la agenda temas ejes como: Océanos, la Antártida, energías renovables, ecosistemas, bosques y biodiversidad, quien, así como los diferentes gobiernos presentes, destacará con orgullo su contribución de reducir emisiones de CO2 por unidad de PIB en un 30% al 2030, así como “manejar sustentablemente” y “recuperar” 100.000 hectáreas de árboles (nativos y exóticos), junto con forestar otras 100.000 hectáreas (también entre nativos y exóticos), mientras eso sucede, por fuera, los crímenes al medio ambiente continuarán por parte de las corporaciones económicas y de los propios estados, mientras acuerdos como el Foro de Cooperación Económica Asia y pacíficos (APEC) continúan en Chile ya que por segunda vez en la historia es sede de esta instancia para continuar con la liberalización del comercio y las inversiones empresariales industriales en la región Asia-Pacífico a costa del medio ambiente y los derechos humanos, espacios desarrollados durante todo este 2019.

Crímenes de corporaciones transnacionales y asociaciones ilícitas en los territorios de Pueblos y Naciones

El problema principal del calentamiento global – cambio climático, se relaciona a la progresividad e intensidad causado principalmente por las industrias extractivas y su relación con la depredación de amplias zonas territoriales, destruyendo la naturaleza, promoviendo la contaminación en diferentes aspectos y disminuyendo la calidad de vida de quienes habitan allí.

Al referirse al extractivismo, se consideran diversas actividades relacionados a la industria forestal – celulosa, minería, petroleras-fracking, energía industrial, agro industria de monocultivo y bio comubustible, entre otras, muchas veces vinculados a graves violaciones a los derechos humanos y a crímenes de lesa humanidad, fomentándose en diferentes países conflictos internos y armados, estados de sicariatos, redes de corrupción, con diferentes maquillajes pero que en el fondo, se relacionan con el extractivismo y los intereses de ciertos grupos de poder capitalista transnacional y/o local, dependiendo el lugar.

Los problemas del calentamiento global y el extractivismo no pueden dejar indiferente a nadie, porque es una situación de emergencia transversal y en el caso de los gobiernos que promueven los derechos de la naturaleza, no pueden ser incongruentes manteniendo explotación extractivista y actividades contaminantes, ni estatal ni privada.

La única posibilidad que se obtengan avances a favor de la existencia en el marco de estas cumbres, es que se sancione la explotación de la naturaleza, se prioricen con urgencia territorios para la conservación y se erradiquen del mercado fuentes o elementos naturales y las aguas que sostienen la vida, que deben ser prioridad protegerles así como restaurar las fuentes dañadas.

Dichas acciones debieran contribuir a una transformación positiva de la economía para que se terminen los desequilibrios e injusticias y se asuma el cumplimiento de las obligaciones estatales con relación al estándar internacional de derechos humanos, en especial los relacionados con libredeterminación de los pueblos, soberanías, patrimonio, autonomías, derechos de la naturaleza y culturas.

En estos tiempos, ante las incapacidades de gobiernos y corporaciones económicas de “auto regularse” para el respeto de los derechos humanos y medio ambiente, independiente de sus colores, todo sabotaje, prolongación e intensificación de las resistencias, campañas de concientización e información, educación, organización, incidencia, autonomías y propuestas alternativas, siguen siendo absolutamente necesarias y con mayor razón, ante las emergencias sociales, ambientales y económicas que el modelo neoliberal causa en el presente y que se proyecta con mayor magnitud, mismo modelo heredero del capitalismo colonialista, criminal y occidental, el mismo que por siglos ha venido promoviendo y justificando invasiones bélicas, esclavitud y colonización, opresión, desigualdades, asesinatos, desapariciones, acaparamiento y la concentración de poderes y privilegios para irracionales oligarquías o grupos de elit.

Frente a las diferentes crisis a nivel local y global, no es tolerable crímenes ambientales de ningún tipo, más aún con la magnitud de los recientes incendios en La Amazonía, numerosos intencionales, con cifras a fines de agosto del 2019 de superficie devastada por sobre los dos millones quinientas mil hectáreas, en territorios donde priman intereses industriales ganaderos, mineros, petroleros, agro – forestal industrial bio comubistibles y de energía, en territorios ancestrales de pueblos originarios, incluso en aislamiento voluntario.

No es posible que se acepte y naturalice el desplazamiento forzado de poblaciones rurales, asesinatos y persecución a defensores/as territoriales o la promoción planificada de conflictos armados, con la introducción masiva de armamentos en civiles, el amparo e impunidad de grupos paramilitares, mercenarios y sicarios, tendientes a que se cometan todo tipo de crímenes y delitos con el fin de controlar territorios para los intereses del extractivismo transnacional y en otros casos incluso estatales.

Chile, neoliberalismo y crímenes ambientales extractivistas

Chile no está exento de estas realidades, cuyo neoliberalismo impuesto con el golpe de estado en 1973 y consolidado en los gobiernos “democráticos”, otorgó amplios poderes de manera fáctica a grupos económicos que han basado sus economías en extractivismo expansivo, con depredación, contaminación y fomento del consumismo, con diversas prácticas de abuso y corrupción.

En Chile, para imponerse el modelo neoliberal desde aparatos de poder en Estados Unidos y Chile, se realizaron masacres y sistemáticos crímenes de lesa humanidad, lo que fue acompañado del saqueo de arcas, de bienes fiscales y de bienes colectivos, incluyendo la aberrante privatización de las aguas, cuya forma de apropiación y acaparamiento es propia de invasores.

Uno de los modelos del neoliberalismo es el forestal y celulosa, el que en la zona centro sur de Chile, se han venido extendiendo mega incendios forestales que sacuden al país cada cierto periodo, relacionados con las plantaciones industriales forestales de especies exóticas de pinos y eucaliptus.

El de mayor proporciones en este último tiempo, fue en la temporada estival del 2017 y que a inicios de febrero registraba casi 600.000 hectáreas devastadas de monocultivos forestales y una buena parte de bosque nativo, distribuidas en zonas de la Región de O’Higgins, en todo el Maule y buena parte del Bio Bio.

En su mayoría, los focos fueron generados de manera intencional en las plantaciones, arrojando 11 personas fallecidas, 1551 propiedades quemadas, 6162 damnificados y millonarias pérdidas económicas y materiales junto a un profundo daño ambiental.

Las empresas chilenas ligadas al negocio de la madera, son responsables de los mega incendios que han venido ocurriendo en este tiempo. Una, porque han introducido en los diversos territorios del centro sur de Chile especies exóticas como el pino y el eucaliptos que secan las tierras, succionan las napas subterráneas y generan verdaderos desiertos donde sumado a las altas temperaturas y la resecad de sus estructuras, principalmente de los pinos, las hacen un peligro constante para focos de incendio denominadas científicamente “pirófitas”.

Por otro lado estas plantaciones industriales de monocultivos presentan diferentes plagas descontroladas, entre ellas la llamada “Avispa Taladrora” que se ha introducido desde hace algunos años en las plantaciones de pino en las regiones de O”Higgins, Maule, Bio Bio, Araucanía y de los Ríos causando mortalidad de árboles, los cuales quedan con galerías y orificios en el fuste, no existiendo ningún controlador efectivo, relacionándose las zonas decretadas por el SAG con cuarentena por plagas con gran parte de los focos de incendios, lo que presume el propósito de la intencionalidad.

Dos son los grupos económicos que controlan la mayor parte del negocio forestal: CMPC del grupo Matte y COPEC-ARUAUCO_CELCO de Angelini, grupos pro golpistas y que obtuvieron diversos beneficios por la dictadura militar de Pinochet y luego por los gobiernos “democráticos”, llegando a controlar más de dos millones de hectáreas en el centro sur de Chile y con el funcionamiento de varias plantas industriales de celulosas, todas con prontuarios por graves hitos de contaminación.

Sin embargo los crímenes ambientales no llegan ahí, el extractivismo desenfrenado causa estragos en diversas zonas declaradas “saturadas”, donde el funcionamiento industrial continúa a pesar que los derechos a la vida, a la salud y a un medio ambiente libre de contaminación están evidentemente violados por el funcionamiento de termoeléctricas, refinerías o la explotación minera al lado de zonas pobladas, algunos de ellos son:

– Tocopilla y Mejillones (Termoeléctricas, procesadora de minerales oxidados y agroquímicos);

 Calama – Chuquicamata (Explotación minera);

– Andacollo y alrededores (Explotación minera);

– Quinterno, Ventana y Puchuncaví (termoeléctricas, refinerías, terminal de gas);

– Coronel (termoeléctricas, fundiciones, calderas);

A estas extremas situaciones, se agregan numerosos casos de impactos ambientales y de depredación de elementos de la naturaleza, principalmente aguas, generado por las diferentes industrias extractivas, manteniéndose en el presente latentes conflictos socio ambientales donde amplias poblaciones en todas las regiones del País buscan impedir la imposición de proyectos atentatorios a las fuentes naturales y a la vida de las comunidades locales o bien, exigen la restauración de los territorios ya dañados, esto, mientras zonas como Quellón en Chiloé, van perdiendo miles de hectáreas de bosque nativo en los últimos años a causa de la tala ilegal.

Chiloé, el Presidente Sebastián Piñera y el Cambio Climático.

El Presidente de Chile Sebastián Piñera, adquirió al magnate estadounidense Jeremiah Henderson el año 2005 amplios terrenos en el sur de la Isla Grande de Chiloé, mayoritariamente en zonas de la comuna de Quellón. Las estimaciones sobre la superficie son más de 118.000 hectáreas,.

Dichos terrenos son parte de territorios ancestrales y que en el presente se denomina “Parque Tantauco” para el negocio privado de la conservación, el que está bajo la administración de la Fundación Futuroel que señala: “El año 2005 Fundación Futuro comenzó a administrar las 118.000 hectáreas que conforman hoy el Parque Tantauco, un proyecto de conservación privada en el extremo sur de la Isla de Chiloé que, por amor a la naturaleza, mantiene y cuida el área para la educación y el disfrute de la comunidad regional, nacional e internacional”.

Agrega en otro punto: “El parque abarca más de 150 km de costa, donde se alimentan y reproducen cetáceos como ballenas azules y francas, y 130 km de senderos para trekking, donde existen refugios para los caminantes y miradores para apreciar la belleza de este lugar de selva chilota virgen, que guarda la reserva de Ciprés de las Guaitecas más grande de Chiloé, al escurridizo Zorro Chilote o la diminuta Rana de Darwin”.

La realidad de este Parque, una isla dentro de otra isla, dista mucho de las realidades territoriales que viven los territorios en Chiloé. con pérdidas en los últimos años en más de 10.000 hectáreas de bosque nativo mayoritariamente en la comuna de Quellón, al lado del Parque Tantauco. Lo que se ha venido agudizando en este último tiempo.

Mientras el Presidente Piñera mantiene estos terrenos para “la conservación”, alrededor y de manera incomprensible, continúan amenazando diversos proyectos que dañan a la naturaleza y que afectan a las poblaciones locales, bajo el amparo y promoción de su gobierno. Conservación para él, extractivismo para los demás.

En Chiloé llueve entre 2.000 y 2.500 milímetros al año, sin embargo, la depredación de estos ecosistemas indispensables para la vida, obligan en temporada estival a abastecer a una alta población rural, miles de personas, con camiones aljibe. territorio donde no existen glaciares ni montañas con nieve, pero sí humedales, turberas y pomponales que permiten las fuentes de agua dulce.

En diversos puntos de Chiloé las actividades empresariales, estatales e incluso de particulares, continúan interviniendo y hasta depredando ecosistemas únicos. Algunos casos:

– El Municipio de Ancud y el Gobierno Regional, pretende imponer un “Relleno Sanitario” y emplazarse en medio de 11 humedales, de nacimientos de fuentes de agua y de espacios de significación cultural, ancestral y espiritual de tres comunidades del territorio williche afectado directamente.

– En Mocopulli, comuna de Dalcahue, varios ecosistemas de humedales fueron depredados y contaminados por el hecho que se encuentran emplazados 7 vertederos en un radio de 1 km, varios de ellos abandonados sin cumplir con un plan de cierre y daños a las napas subterráneas, como también riachuelos y ríos donde los desperdicios han hecho desaparecer las especies que habitaban en esas zonas, denunciaron vecinos del territorio.

– En la comuna de Castro se pretende emplazar el proyecto “Línea de Transmisión 220 kV Chiloé-Gamboa” de la empresa transnacional Saesa, que fue aprobado sin que se hayan atendido impactos ni el cumplimiento de derechos indígenas y que abarca una superficie de casi 5 hectáreas que involucra un importante humedal, fuentes de agua (vertientes, laguna, río, napas, trayenko), pomponales, lo que sería afectado por diversas mega instalaciones, excavaciones, numerosas obras y torres eléctricas al lado de familias y por sobre el espacio de significación espiritual de la comunidad, de uso tradicional y de gran importancia de acuerdo a la cosmovisión ancestral. El caso en el presente está judicializado y es materia de atención en derechos humanos.

– Ancud, cuenta con una superficie total de 4.660 hectáreas de humedales y uno de ellos es el humedal de Pudeto, ubicado en las inmediaciones del radio urbano. Este sector es el hábitat de varias especies migratorias y locales como el churrete chico, el flamenco chileno, patos, garzas, taguas, gaviotas, treiles, entre otras aves, sin embargo progresivamente se ha venido afectando con diversas intervenciones de construcción, incluso, está en proyección obras viales.

– El proyecto “Parque Eólico Chiloé”, de la empresa chileno-sueca Ecopower S.A.C, con sus mega instalaciones, se pretende instalar en la zona de Quilo-Mar Brava, comuna de Ancud, proyecto aprobado y que afectará a miles de personas que viven en Mar Brava y los sectores aledaños, quienes viven de la producción agrícolas, ganaderas, pesca artesanal y turísticas, terrenos que además tiene frágiles ecosistemas, incluyendo humedales.

En Chiloé, según la plataforma interactiva “Humedales Chiloé”, a partir de la información proporcionada por el Ministerio de Medio Ambiente, la Seremi de Medio Ambiente de la Región de Los Lagos y el Servicio Nacional de Geología y Minería (SERNAGEOMIN), se han identificado un total de 1.315 humedales en el archipiélago, los que cubren una superficie de 35.479 hectáreas, los que se encuentran desprotegidos y varios amenazados.

Desafíos ambientales

Desde la Relatoría sobre los derechos humanos y el medio ambiente de Naciones Unidas como parte de los mecanismos y procedimientos especiales de protección de DDHH, se señala: “Todos los seres humanos dependemos del medio ambiente en el que vivimos. Un medio ambiente seguro, limpio, saludable y sostenible es esencial para el pleno disfrute de una gran variedad de derechos humanos, entre otros, los derechos a la vida, la salud, la alimentación, el agua y el saneamiento. Sin un medio ambiente saludable, no podemos satisfacer nuestras aspiraciones ni vivir a la altura de los estándares mínimos de dignidad humana. Simultáneamente, la protección de los derechos humanos ayuda a proteger el medio ambiente. Si los ciudadanos reciben instrucción y participan en las decisiones que les afectan, pueden ayudar a garantizar que esas leyes respeten su necesidad de un medioambiente sostenible”.

Hoy, las directrices del estándar internacional de Derechos Humanos en medio ambiente está lejos de la agenda COP25, la que aún no contempla las obligaciones estatales y de transnacionales con respecto a los pactos y tratados internacionales de Derechos Humanos, por el contrario, mientras el cambio climático se convierte en un mega evento en Chile con variadas posturas de buenas intenciones para “salvar al planeta” , por el lado, asociaciones comerciales y financieras como APEC, BID, BM, FMI y nuevos instrumentos que se pretenden imponer en países del Asia y del Pacífico como el TPP 11, continúan dotando de poderes y privilegios supra estatales a corporaciones privadas, muchas de las cuales mantienen activas prácticas de contaminación, depredación, acaparamientos y violaciones sistemáticas a los derechos humanos, sin que nadie les ponga un límite.

Es menester que las agendas de trabajo de estas cumbres, incluyendo las de sociedades civiles y movimientos sociales, complementariamente a las acciones de resistencias, atiendan los desafíos desde una perspectiva de derechos y de exigencia en la estandarización de las obligaciones estatales y transnacionales, en caso contrario, continuará la devastación extractivista neoliberal y los incendios criminales para diversos territorios del planeta, incluyendo Chile, considerado dentro de los 10 Países del planeta más afectadas por el fenómeno del Cambio Climático – Calentamiento Global, según el reporte de Índice Global de Riesgo Climático 2017, presentado por Germanwatch en la COP22.

“Las luchas por el agua en Nuestra América”: Modatima y Mesa por el Agua de Chiloé se presentaron en conversatorio  Castro

“Las luchas por el agua en Nuestra América”: Modatima y Mesa por el Agua de Chiloé se presentaron en conversatorio Castro

 

El Conversatorio: “Las luchas por el agua en Nuestra América” fue realizado el pasado sábado 24 en la sede del Colegio de Profesores de Castro, el cual se enmarcó en el lanzamiento del libro (del mismo nombre),  escrito por el Movimiento de defensa del agua, la tierra y el medio ambiente (MODATIMA) en los últimos meses.

En la jornada participaron más de 40 personas de diferentes puntos del archipiélago, la actividad fue organizada por la Mesa por el Agua de Chiloé, moderada por Tamara Navarro (Mesa por el Agua de Chiloé), y contó con la participación de Alexander Panez (Modatima) y Fernanda Villarroel , ambas expusieron sus miradas de las experiencias locales, nacionales e internacionales sobre la lucha por el agua.

 

“Las luchas por el agua en Nuestra América”

Alexander Panez, miembro de Modatima, expuso que el libro recoge las experiencias de 6 países, “el objetivo central del libro es dar cuenta de los conflictos, que se hable desde las luchas, las trayectorias y reflexiones que dan los actores que se han enfrentado a gobiernos y empresas avanzado en el camino de la recuperación de un bien común fundamental como el agua.Otra lección que deja el libro, es que cualquier lucha por el agua debe tener un protagonismo popular, en la medida que hay movilizaciones populares más fuertes se logran conquistas.Sobre las conclusiones que deja el libro, nos comenta sobre la capacidad articuladora amplia que ha permitido a cada movimiento generar las fuerzas suficiente para llevar adelante sus demandas.

Alexander repasó brevemente dos ejemplos se lucha que se exponen en el libro y rescata en particular una frase de Oscar Olivera, quién protagonizó la guerra por el agua en Cochabamba, Bolivia, en donde lograron recuperar una empresa pública. Una de sus reflexiones es que según comenta “ganamos la guerra pero perdimos el agua” esto tras dar cuenta que la administración al final quedó en manos del Estado.En Uruguay comentó el expositor, “la reforma constitucional consagró el agua como un derecho, y que pese a gobiernos progresistas están en el poder político han intentado generar privatizaciones”.

 

 

Fernanda Villarroel, expuso sobre la crisis hídrica en el archipiélago y la experiencia que están viviendo los vecinos y vecinas de Catruman, comentò que “la experiencia de la Red participativa de Agua en Catruman, es un proyecto de bajo costo, en donde la gestión del agua recae en las organizaciones”.  Según Fernanda, la aplicación de medidas cortoplacistas como los camiones aljibes, la principal causa de la crisis está dado por el modelo productivo extractivista. “El problema del agua pasa por la gestión del agua y por un asistencialismo del Estado, claro ejemplo de ello sin los camiones aljibes.

Dentro de las conclusiones que se plantearon fueron que “la gestión de cuencas es una de las alternativas, la gestión local del agua es fundamental es una coordinación entre diferentes actores que son partes de la cuenca, una mirada integral de la gestión del agua”.

 

 

Jornada Informativa adelanta acciones por la defensa de Mar Brava

Jornada Informativa adelanta acciones por la defensa de Mar Brava

El pasado sábado 16 de febrero en Ancud se realizó una jornada informativa en defensa de Mar Brava por los avances en la construcción del Parque Eólico Chiloé. Esta nueva iniciativa fue convocada por el Movimiento de Defensa de Mar Brava, a la que asistieron organizaciones, vecinos y vecinas, con el objetivo de exponer nuevos antecedentes y acciones para continuar con la defensa del sector.

 

La actividad estuvo marcada por la entrega de nuevos antecedentes sobre el avance del proyecto, esto después que en junio del 2018 la Corte Suprema desestimó el recurso de casación presentado por el CECPAN, acción que buscaba anular la decisión del Tribunal Ambiental que daba luz verde a la construcción del proyecto el 22 de septiembre de 2017, nuevamente se abre la puerta para la construcción del Parque Eólico Chiloé, sobre esto Vannesa Duran, Vocera del movimiento, señaló “la jornada buscaba instalar nuevamente la problemática, pero también ir más allá del impacto en el sector de Mar Brava, planteando que esto se enmarca dentro de una propuesta a nivel nacional que es la definición de Chiloé como un destino de polo energético o en otras palabras de zona de sacrificio energética, donde se intentan instalar más de 9 parques eólicos desde Ancud hasta Quellón, lo que hay detrás es la instalación de una mega industria eólica”.

Los nuevos antecedentes incluyen la carretera eléctrica que cruzará Chiloé, esto dado que el año pasado inició con un proyecto de la empresa Transelec para aumentar la capacidad de transportar la energía desde la isla al continente, superando lo establecido y generando las condiciones para poder transportar la energía fuera de la Isla hacia el sistema Sistema Interconectado Central y del Norte que abastecerá la industria minera en el continente, sobre otros impactos, Vannesa Durán, explicó “la construcción de la carretera significará la apertura de caminos a zonas que actualmente abastecen de agua o tienen bosques vírgenes y además se estaría vulnerando la posibilidad de las comunidades a poder decidir sobre el tipo de desarrollo que quieren en su territorio”.

 

Sobre los próximas pasos de la empresa para iniciar los trabajos se encuentran, la solicitud de permisos sectoriales y permisos de construcción al Departamento de Obras de la Municipalidad de Ancud, con estos nuevos antecedentes la organización se prepara para nuevas acciones y hacer valer el rechazo unánime del Consejo Municipal de Ancud a la ubicación del proyecto durante la audiencia pública del concejo municipal de Ancud el pasado 16 de agosto del 2018.

 

Tras 5 años de campaña por la defensa de Mar Brava, diversas organizaciones territoriales, operadores de turismo, pescadores artesanales, agricultores, comunidades indígenas, activistas y políticos locales se ha mantenido en lucha por la defensa de Mar Brava y Chiloé, y desde ahí se ha trabajado en diversas acciones sociales, políticas, comunicacionales y legales, exponiendo los impactos sociales, económicos y medio ambientales que producirá la instalación de los 42 aerogeneradores de 150 metros de altura y del trazado de las torres de transmisión que conectan los sectores de Quilo y Choroihue.

 

Desde el movimiento por la Defensa de Mar Brava confirman su compromiso por la defensa del territorio y hacen un llamado amplio a la comunidad ancuditana y chilota a informarse sobre los impactos que significa transformar a Chiloé en un nuevo territorio industrial energético y las futuras acciones del movimiento.

La mega deuda social de la industria salmonera en el Archipiélago de Chiloé

La mega deuda social de la industria salmonera en el Archipiélago de Chiloé

El archipiélago de Chiloé presenta un sostenido aumento de la migración en sus islas, debido a la pobreza y falta de oportunidades, así como a la más bajas tasas de escolaridad del país, la falta de establecimientos de educación media en 37 islas, la caída en un 44% de su matrícula escolar, y la no finalización de la enseñanza media de un 73,5% de su población.

Publicado en Radio del Mar

El Estudio Birregional para las Regiones de Aysén y Los Lagos realizado por la Fundación para la Superación de la Pobreza dado a conocer esta semana, señala que la cantidad de habitantes en las islas del archipiélago de Chiloé está disminuyendo de manera considerable. Esta ocurre a pesar de las billonarias ganancias que ha obtenido durante la última década la mega industria exportadora de salmón, cuyos retornos económicos superaron los 5 mil millones de dólares el 2018.

Según el Censo 2017, en el archipiélago de Chiloé se contabilizaron 11.850 personas para 40 de las islas menores. Esto representa una sorprendente caída poblacional si la comparamos con el Censo 2002, donde se registraron 16.000 habitantes para estas islas.

Claudia Muñoz, directora regional de la Fundación Superación de la Pobreza, puntualizó que “la región al tener islas más dispersas con menos concentración de población en zonas específicas dentro de las islas, el acceso a servicios básicos se ve perjudicado y esto hace que muchas veces se limite también su capacidad de formalizarse productivamente. Entonces, se van minimizando sus posibilidades de acceder de mejor manera a las oportunidades. Por ende, esto ha provocado la migración de las personas del territorio”.

Matrícula escolar cae un 44 % entre 2008-2018

La Fundación para la Superación de la Pobreza señaló que la matrícula en establecimientos educacionales ubicados en Chiloé ha disminuido desde 2.657 a 1.486 niños en la última década, representando un decrecimiento del 44%.

En términos de equipamiento educacional, actualmente funcionan 69 escuelas básicas en 37 islas. Todas ellas corresponden a la administración pública municipal. En estas zonas no hay establecimientos de educación media, para que los alumnos puedan completar este nivel. Para intentar completar su educación secundaria, deben hacerlo asistiendo a internados o residencias familiares financiadas por la Junta Nacional de Auxilio Escolar (JUNAEB).

“La isla tiene una tasa de escolaridad de 7,9 años promedio, que es menor que la del país que es de 11 años. Esto se explica porque un 73,5% de la población no ha completado la enseñanza media, cifra que supera al porcentaje nacional que es de 46,4%”. Estas dramáticas cifras van de la mano con una cantidad importante de la población chilota que no ha completado su enseñanza básica y media.

Estos porcentajes los expuso la subsecretaria de Evaluación Social, Alejandra Candia, durante la apertura del Seminario “Desafíos Insulares en la Región de Los Lagos y Aysén”, efectuado en Puerto Montt para presentar los resultados del Estudio Bi- Regional (Aysén -Los Lagos), realizado por la Fundación Superación de la Pobreza.

Intendente Jürgensen : “Queremos determinar si el vivir en una isla es un factor para ser pobre”

Frente a estos datos entregados en este seminario, el intendente de la región de Los Lagos , Harry Jürgensen, comentó que esta investigación “permite obtener conclusiones y hacer políticas públicas, a lo mejor rectificadoras respecto a la vida en las islas. Esto lo ha encargado el Gobierno al minuto de conocer la pobreza multidimensional que existe en la región. Porque también queremos determinar si vivir en una isla es factor para ser pobre, tener una educación de menor calidad y quisiéramos que aquello no ocurra”.

Centro Ecocéanos: ¿De que desarrollo para Chiloé habla el Estado colonialista y la industria salmonera transnacional?

Para el Centro Ecocéanos las cifras hablan por si mismas. “Mas de tres décadas de acelerada expansión territorial de la industria salmonera que exporta más del 90% de sus producciones, han dejado en el archipiélago Chilote más pobreza, desintegración cultural y social y destrucción sanitaria y ambiental”.

“Solo hay que recordar estos últimos cinco años las crisis sanitarias, ambientales y sociales de los florecimientos de algas tóxicas (2016), el vertimiento de 9.000 toneladas de mortalidades masivas de salmones en aguas del archipiélago (2016), los escapes masivos de millones de salmones desde los centros de cultivos (2018-2019), la contaminación con pintura antifouling del río Trainel y el lagi Huillinco (2017), el hundimiento del well-boat Seikongen, la muerte por accidentes laborales de mas de 17 trabajadores y trabajadoras (2016-2018), entre otros abusos”, indicó Juan Carlos Cárdenas, médico veterinario, director de Ecoceanos.cl.

“La industria salmonera de creciente presencia transnacional noruega, japonesa, china, alemana y canadiense, constituye un “enclave económico de tipo colonial” en Chiloé, dónde utiliza intensamente sus recursos naturales y mano de obra, efectuando todas las “fases sucias” de su producción a nivel local con su consecuente destrucción de la biodiversidad y ecosistemas acuáticos, contaminación química y orgánica y altas tasas de accidentabilidad, mortalidad y abusos laborales”, señaló Ecocéanos.

La industria salmonera chilena con las mayores ganancias y los menores salarios y estándares laborales a nivel global

La industria del salmón en Chile emplea cerca de 20.077 trabajadores directos, mientras 1.200 empresas del “cluster del salmón” emplean a 41.555 obreros complementarios. De ellos, 76% son hombres y un 24% son mujeres, quienes trabajan principalmente en plantas procesadoras, centros de cultivo y actividades de transporte.

Tan solo un 14% se encuentran sindicalizados, siendo un porcentaje minoritario los que negocian colectivamente, lo cual contrasta con la situación en Noruega, donde el 50% de los trabajadores salmoneros se encuentran afiliados a sindicatos.

Hoy la industria presenta los menores salarios, las jornadas más extensas y las mayores tasas de accidentabilidad y muerte de trabajadores de los países productores de salmón de cultivo a nivel global.

Esto ocurre paradojalmente en el período 2017-2018, los cuales han sido financieramente extraordinarios para la industria salmonera con base en Chile. Un estudio elaborado por la Bolsa de Comercio de Santiago (BCS) indica que el ranking de las 20 acciones chilenas más rentables en el 2018, que transan en la BCS, seis son de empresas salmonicultoras, hecho histórico para la industria nacional. Se trata de Salmones Camanchaca, Blumar, Multiexport Foods, Australis Seafoods, AquaChile e Invermar.

Durante 2018, la mega industria salmonicultora establecida en el sur de Chile obtuvo retornos históricos por un total de 5.157 millones de dólares (5,1 billón de dólares) , cifra que representa un aumento de 11,4% en contraste con el 2017 consolidado, cuando alcanzó US$ 4.626 millones, según información del Banco Central de Chile.

De este modo, los envíos de salmón chileno, por primera vez, superaron la barrera de los US$ 5.000 millones, en base a los altos precios de venta observados en el último tiempo

En tanto, la industria salmonera exportó desde Chile 4.728 millones de dólares en productos de salmón (Atlántico y Coho) a diciembre de 2018, lo que significa un crecimiento de 13,6% en los retornos, si se comparan con los US$ 4.159 millones de igual período de 2017.

Salmón Chile tomando en cuenta las proyecciones de exportación de salmón chileno para los años 2019 y 2020, indicó que probablemente el crecimiento de los envíos se ubicará en el rango de 5% a 10%, en cuanto a retornos.