Ministro Chadwick confirma que un carabinero eliminó video que registró muerte de Catrillanca

Ministro Chadwick confirma que un carabinero eliminó video que registró muerte de Catrillanca

El ministro del Interior confirmó que el único registro que existía del momento del homicidio del comunero mapuche fue eliminado por uno de los uniformados que participó en el operativo, y que además los cuatro integrantes del GOPE involucrados en los hechos han sido dados de baja.

Por Radio Uchile

En una conferencia de prensa realizada esta mañana, el ministro del Interior, Andrés Chadwick, confirmó que uno de los carabineros que participó en la muerte de Camilo Catrillanca sí portaba una cámara para registrar el procedimiento, pero que esta fue escondida y su tarjeta de memoria fue destruida por el uniformado, por lo que dicho registro ya no existe.

La información fue entregada al ministro por el General Director de Carabineros, Hermes Soto, quien ayer había declarado que los carabineros que participaron del operativo no tenían cámaras en el momento de la muerte del comunero mapuche. Sin embargo, según informó el ministro, ayer por la tarde ambas autoridades se reunieron y se aclaró la información.

Chadwick calificó la situación como “inaceptable”, y señaló que no van a tolerar “ninguna acción que signifique trasgredir la ley, transgredir las normas institucionales, transgredir los protocolos de acción de Carabineros”.

Además, se comunicó que el jefe de Orden y Seguridad de la Araucanía, Mauro Victoriano, y el prefecto de Fuerzas Especiales de la zona, Iván Contreras presentaron sus renuncias por la responsabilidad de mando que les cabe en los hechos. En paralelo, los cuatro uniformados que participaron en la muerte del comunero están en proceso para ser dados de baja.

Luego de la confirmación de la eliminación de las pruebas, se informó al Fiscal Regional de la Araucanía sobre los hechos, por lo que se ha iniciado una tercera investigación por obstrucción a la justicia de parte de los uniformados.

Por otra parte, Chadwick volvió a reiterar el respaldo del Gobierno con Carabineros, pero también aseguró que tienen un compromiso con la verdad, la claridad y la transparencia y que por eso exigirán que la ley se cumpla para todos.

Comando Jungla mata con un balazo a comunero mapuche

Comando Jungla mata con un balazo a comunero mapuche

La Comunidad de Temucuicui estaría sitiada por los uniformados.

Publicado en Radio UChile

Camilo Catrillanca, comunero mapuche de 24 años, murió luego de recibir un disparo de Carabineros. Esto, tras de un operativo que la institución realizó en la comunidad de Temucuicui, Ercilla, Región de la Araucanía.

Según fuentes de la investigación, pasada las 16:00 horas, un grupo de encapuchados habrían robado tres vehículos en el sector de Pidima, ante lo cual, Carabineros actuó.

Específicamente habría sido el llamado Comando Jungla quien ingresó a la zona disparando a quienes se encontraban en el lugar.

Así lo dijo el werken Jorge Huenchullan a Radio Cooperativa, “nos han dicho que un comunero está herido de bala. Está en la posta de Ercilla. Carabineros le disparó a mansalva a varias personas, uno de ellos está herido”, precisó el comunero.

Huenchullan informó que al menos unos 200 uniformados están al interior de la comunidad: policías a pie, en tanques blindados y sobrevolando el territorio.

El comando Jungla, ellos son los que han ingresado a la comunidad”, sentenció Huenchullán.

Caravana de la Muerte: Tres años y un día de libertad vigilada para Juan Emilio Cheyre

Caravana de la Muerte: Tres años y un día de libertad vigilada para Juan Emilio Cheyre

El ministro en visita a cargo de la investigación, Mario Carroza, rebajó a Cheyre la calidad de cómplice a encubridor.

Publicado Diario Uchile

  A tres años y un día de libertad vigilada fue condenado el ex comandante en jefe del Ejército Juan Emilio Cheyre por encubrimiento en el Caso Caravana de la Muerte episodio de La Serena.

La sentencia fue emitida por el Juez Mario Carroza, quien rebajó la calidad de cómplice de Cheyre a la de encubridor.

Según el ministro en visita, la investigación “ha sido una extensa y compleja. Más que nada porque la colaboración no ha sido explícita. Ha sido difícil llegar a la verdad histórica”.

“En cuánto a por qué se adopta una decisión respecto al ex comandante en jefe, dice relación más bien de que hablamos de una justicia igualitaria, que no hace diferencias, distinciones y que no tiene privilegios”, sostuvo el magistrado.

Otros ocho ex militares fueron acusados de secuestro y asesinado de 15 presos políticos de la dictadura en el regimiento Arica, en La Serena.

Para la presidenta de la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos (AFEP), Alicia Lira, la condena Cheyre está lejos de ser suficiente, sin embargo, valoró que el ex uniformado no sea reconocido como el comandante del nunca más.

“Valoramos que a este personaje, que es un personaje siniestro, inteligente, que se blanqueó con los gobierno de la Concertación, no se le reconozca como el comandante del nunca más, que esto fue una patraña acordada con Ricardo Lagos en España, en un marco del cómo dar vuelta la página en el tema de los derechos humanos”.

La llamada Caravana de la muerte fue una comitiva del Ejército que recorrió Chile los días posteriores al Golpe de Estado. La operación terminó con la desaparición y asesinato de 97 presos políticos.

María Emilia Tijoux por Plan Retorno: “Esto es racismo de Estado”

María Emilia Tijoux por Plan Retorno: “Esto es racismo de Estado”

La socióloga y académica de la Universidad de Chile le quitó el sentido humanitario a la medida impulsada por el Ejecutivo y señaló que se trata de una política discriminatoria. “Es un acto vergonzoso, triste y mentiroso”, dijo en conversación con Radio Universidad de Chile.

Por Cecilia Rivera H.

Publicado RadioUChile

Diversas impresiones ha suscitado el polémico Plan de Retorno Humanitario impulsado por el Gobierno, que esta semana materializó la salida del país de 175 ciudadanos haitianos a bordo de un avión de la Fuerza Aérea (FACH). Una de las reacciones proviene la doctora en sociología y académica de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile, María Emilia Tijoux, quien calificó la medida como “racismo de Estado”.

En conversación con radio Universidad de Chile, la experta en racismo y migraciones aseguró que el plan de retorno responde a un espectáculo político montado por el Gobierno con el objetivo de lucir a sus autoridades, buscando “gente para subir a los aviones”.

La académica le quitó el sentido humanitario a la medida ya que, a su parecer, no hubo tal humanidad en la forma que fueron sacados de Chile los 175 ciudadanos haitianos. “No hubo reconocimiento del otro como un igual, no hubo el pensamiento de terminar con las diferencias”, dijo la experta, quien calificó de un acto violento las medidas que está tomando el Gobierno.

“Me parece extremadamente grave y violento. Este es un propósito muy brutal de personas que regresan a su país. Esta espectacularidad política que proviene de una racionalidad que supone que la sociedad civil tendrá que agradecerle al Gobierno su buena voluntad, su buena fe, el humanitarismo que comprende esta acción, la encuentro muy grave”, dijo.

La académica aseguró que se trató de una expulsión encubierta muy bien armada, que carece de análisis de impacto y que debió ser consultada con los principales afectados. En ese sentido, sostuvo que el plan del Gobierno es un show que no responde a una política migratoria seria.

Más de un centenar de ciudadanos haitianos regresaron a su país. (Crédito: Agencia Uno)

“Si lo pienso más desde la vida cotidiana o de los afectos, se construye un sentido común en la sociedad que va a decir ‘qué mal que está la gente, que bueno que es el Gobierno que los pone en un avión, que no van a pagar, que los regresa’. ¿Pero para qué? ¿Qué les espera allá?. No se ha pensado sobre lo que le pasa a un ser humano cuando ve fracasado algo y que tiene que regresar con toda su familia”, expresó Tijoux.

Asimismo, estimó que el plan es discriminatorio, ya que cierra la puerta específicamente a los ciudadanos haitianos. En ese sentido, cree que hay que poner atención en lo que está detrás de esta política. Para ella, se trata de un claro caso de racismo de Estado.

“No es una política que se le aplique a todos y a todas los inmigrantes, sino sólo a una comunidad particular. Preguntemos al Gobierno qué está detrás de todo esto, qué les molesta. ¿Hay un problema con el color de piel, con los rasgos, con el origen, con la condición económica?. Para nosotros esto es racismo de Estado”, subrayó la académica.

En esa línea, aseguró que en Chile existe un racismo que responde a la constante construcción de enemigos que suele hacer la sociedad ante la incapacidad del Gobierno de resolver los problemas sociales. “Los problemas que no resuelve el Estado, como la cesantía, mala atención en salud, mala educación, se le achaca a la llegada de los inmigrantes, pero es al revés. Los migrantes son un aporte, están entregando una cantidad enorme de dinero a este país”, señaló.

Tijoux apuntó a la falta de seriedad para hacer una política migratoria verdadera, que considere la llegada de extranjeros, sus conocimientos, que los acoja de mejor manera y que termine con los actos violentos que enfrentan en el país. La experta llamó a las autoridades y a la ciudadanía a pensar más en este tipo de acciones, que son vergonzosas y dejan mal a nuestra sociedad.

Este último acto es vergonzoso, triste y mentiroso, porque no corresponde a lo que es la realidad migratoria de los haitianos. Es algo que nos deja muy mal como sociedad. Un acto como este pinta muy feo nuestra democracia. Además, ha sido repudiado a nivel mundial. Hay que reflexionar más y pensarnos más”, enfatizó.

La académica reflexionó sobre la necesidad de aquellos haitianos que sí quieren regresar a su país, pero no tienen los recursos para hacerlo. Precisó que cualquier posibilidad de retorno vista en el marco de una política migratoria puede ser algo positivo. Pero no en este caso, ya que no existió esa política. “Lo que se hizo fue expulsarlos”, concluyó.

José Maza, el hombre de las estrellas

José Maza, el hombre de las estrellas

Es un destacado astrónomo del Departamento de Astronomía de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile y escritor súper ventas. Llenó la Medialuna de Rancagua en una de las charlas científicas más masivas en la historia de Chile. Callado con su vida íntima, “el profe” es un contador de historias que creció en Parral. Hijo de dos españoles que llegaron en el Winnipeg, hoy su gran pasión es difundir sus conocimientos y pensar un país distinto.

Por Carolina Rojas / 30.10.2018

Publicado: El Desconcierto

Era el año 1959, José Maza tenía 11 años y sentado en su pupitre sentía que se hacía trasparente, casi invisible mientras los demás alumnos entraban a la sala. Esa era la forma de lidiar con sobrenombres, coscachos y empujones que le propinaban sus compañeros del Internado Nacional Barros Arana. A cada apodo, respondía con silencio sepulcral. El niño pequeño y delgado de infancia protegida en Parral conocía la cara amarga de Santiago.

-“El tarado Maza” era lo más suave que me decían y en esos lugares se caracterizan por el comportamiento de manada, entonces si uno empezaba, los demás lo seguían- recordará más tarde.

Viernes 26 de octubre. José Maza sube al escenario en el Festival de Autores en el centro de Extensión de la Universidad Católica, lo presentan, no alcanza a decir ni media palabra y lo interrumpen.

– “¡Seco!”- grita un admirador. Todos ríen.

Lo ovacionan como si fuera un rockstar y en la sala no cabe un alfiler. Su público es mayoritariamente joven, pero también hay adultos y personas de la tercera edad que lo contemplan con admiración. En sus presentaciones, el astrónomo pasa por distintos temas y derrocha erudición: la carrera espacial, la sonrisa impecable de Yuri Gagarin, las insoportables tormentas de arena en Marte y cómo será habitar el planeta rojo. Utiliza un lenguaje simple, cercano y chistes, es como un cuenta cuentos de la astronomía. El niño que se tragaba los insultos de los matones ahora sonríe.

José Maza es Astrónomo del Departamento de Astronomía de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile (DAS), Máster y doctor en Astrofísica, Universidad de Toronto y premio Nacional de Ciencias Exactas en 1999, escritor superventas de dos libros y coautor de un tercero. Nació el 18 de enero de 1948 en Valparaíso, pero se crió en Parral. Hijo de León Maza y Margarita Sancho. Su padre español, fue un andaluz de Jaén que llegó a Chile en el Winnipeg, al igual que su madre. Tiene dos hermanas, dos hijos, cuatro nietos: Ema, Benjamín, Antonia y José. Le gustan las plumas de tinta, la música clásica y leer a Nicanor Parra. Celoso de su intimidad, solo revelará el nombre de pila de su compañera: Mariela. A su esposa no le gustan las entrevistas. León, el hijo de su primer matrimonio, se suicidó en el año 2003 en Canadá. Ese es uno de sus grandes dolores y un tema que rehúye.

Días antes, en su oficina en el Observatorio Astronómico Nacional (OAN), en el Cerro Calán, dice que creció como un niño provinciano, donde todo el mundo lo conocía, el pueblo era como la extensión del patio de su casa. Fue a la escuela Uno y Dos que separaba niños y niñas, actual Colegio Pablo Neruda. Con cinco años entró a primero básico, luego se saltó otro curso más, por eso llegó al  INBA en octavo con dos años menos que el resto de sus compañeros. De baja estatura, siempre fue el más pequeño de la clase.

El tránsito por el internado fue de dulce y de agraz. Lo dulce fue que, diferente a los profesores cascarrabias, chapados a la antigua, conoció a Ítalo Clandestino, un educador joven que le gustaba inspirar a los adolescentes. Un día mandó a arreglar dos telescopios e invitó a los alumnos más “mateos” a mirar el cielo. Entre ellos estaba un joven José Maza que quedó pasmado con la experiencia y entendió que el titilar de las estrellas no era otra cosa que un rayo de luz afectado al entrar en contacto con la atmósfera terrestre.

– Al año siguiente, llegó la noticia de que Gagarin dio la vuelta alrededor de la tierra y después la noticia de la exploración espacial, entonces los dos eventos que yo asocio a mi interés por la astronomía son esos: La carrera espacial y la primera vez que miré por un telescopio-, comenta.

Su oficina es un refugio con una gran una biblioteca repleta de libros de astrofísica, un cuadro de la Vía Láctea, fotos de sus nietos y una imagen de El Quijote. La puerta siempre está abierta dirá un colega, algo que habla de la generosidad que tiene con su tiempo.

Hundido en su silla y con las piernas cruzadas, sigue con su historia. Tenaz como es, dice que cuando su madre se enteró del acoso escolar que experimentaba quiso que se devolviera a Santiago. “Vente a la casa”, le rogó y él le respondió que no, que seguiría estudiando en el mimos lugar.

“Volví en marzo del año siguiente, estaba instalando mi colchón, estaba mi mamá y recuerdo que quienes iban llegando, me miraban como quien mira un fantasma, con cara de espanto. ‘¡Bah, volviste!’, el 90% de mi curso creía que yo no iba a volver y cuando regresé nunca más me molestaron. Pasé a ser uno más…”, confiesa.

Esa es una de las primeras batallas donde salió victorioso. Sentía que la oruga se trasformaba en mariposa.

– ¿Cómo se imagina Marte el año 2100?

-Habrá edificios como el del Costanera, conectados por túneles subterráneos, autos todo terreno e invernaderos, porque generar comida será la clave, la madre de las batallas-, explica.

Cuando narra estas historias, una se puede situar ahí, de escafandra y un equipo de sobrevivencia en la espalda caminando por un terreno irregular, porque una de sus cualidades es transportar a las personas con su relato y Marte es un tema que le apasiona. Agrega que proveerse de agua no será tarea fácil, habrá que llevarla del polo a la línea del Ecuador con una tubería de tres mil trescientos kilómetros de extensión. Y en la noche, la temperatura desciende a 50 grados bajo cero.

Una Supernova, es un fenómeno impredecible. Es la explosión de una estrella súper gigante masiva que puede brillar con el resplandor de diez mil millones de soles. Sus restos, compuestos por elementos pesados, eventualmente forman nubes de polvo, nebulosas y gas lo que posibilita la formación de otros planetas y estrellas. La mayor parte de lo que somos y el paisaje que nos rodea, se creó en el núcleo de las primeras estrellas que habitaron el universo y que explotaron lanzando su material por todas partes. De ahí también somos nosotros, nuestras las células. La vida.

En cada explicación de “el profe” hay analogías e historias. Por eso a cada pregunta, la respuesta se convierte en una clase magistral. La entrevista de una hora, finalmente se trasforma en dos, el astrónomo no puede hablar menos.

Con orgullo, habla del Nobel que ganaron tres estadounidenses (Saul Perlmutter, Brian Schmidt y Adam Riess) el año 2011 por proporcionar pruebas sobre la aceleración de la expansión del Universo. Este descubrimiento tiene un sello chileno: La investigación sobre las Supernovas liderado por Mario Hamuy  y José Maza (también junto a Mark Phillips y Nicholas Suntzeff).

En su hallazgo, Schmidt usó el mecanismo que el equipo Calán-Tololo ideó a principios de los 90 para calcular distancias estelares, una especie de “cinta métrica” con un margen de error suficientemente preciso para comprobar la desaceleración del universo. Mientras raya un papel – donde garabatea puntos y curvas para explicar en términos simples esta escala cosmológica- Jose Maza expone cómo esta técnica fue posteriormente aplicada a Supernovas lejanas. Ellos, y después el equipo de astrónomos internacionales liderados por Perlmutter y Schmidt, encontraron que las Supernovas distantes estaban más lejos de lo esperado. Y el resultado fue una sorpresa para la comunidad científica.

-El universo está acelerándose en vez de frenarse-, dice Maza con entusiasmo.

“Nosotros fuimos algo así como los sherpas que llevamos al resto hasta la cumbre. Me alegra mucho que hayamos podido contribuir al descubrimiento de la aceleración de la expansión del universo”, reflexionó hace siete años cuando le preguntaron por el tema y así puso fin al capítulo de la controversia que habló en algún momento de la falta de ética de los estadounidenses.

Dice que el reconocimiento o un pasaje a Estocolmo nunca fue su norte. Quizá la humildad viene de la certeza que somos apenas un grano de arena suspendido en el universo.

Observatorio Calán

“Amable, pero exigente como debía ser”, así describe el astro- fotógrafo Roberto Antezana sus primeros años de trabajo junto al astrónomo. Una vez que llegó ahí, Maza lo puso a buscar cuásares (astros más luminosos del universo), una prueba de fuego, pero con el ojo de águila que lo destacaba, hizo el trabajo con creces. Pasado el desafío, se quedó. Maza solo trabaja con los mejores.

Buscar Supernovas en ese tiempo en  Chile implicaba un trabajo sacrificado y cuesta pensar en una técnica tan rudimentaria para un hallazgo tan importante. Antezana, fue una pieza clave del engranaje y fue testigo de los turnos, del esfuerzo “del equipo”  y las horas menos de sueño para que todo funcionara a la perfección. Sin Internet y la tecnología que existe hoy, en la noche Hamuy fotografiaba el cielo con un telescopio, luego revelaba las placas  y las llevaba hasta La Serena. Luego, las enviaba en un bus a Santiago, para que Maza las recogiera a las siete de la mañana en las Torres de Tajamar. De allí llegaban al Observatorio Cerro Calán donde las examinaban y cotejaban con las de un año antes. Una vez “cazadas” las Supernovas, Maza le mandaba a Hamuy un bosquejo y  las coordenadas  para que las buscara.

-Fue un tiempo sacrificado y se hacían turnos para madrugar en el equipo, José siempre recuerda esas historias con mucho entusiasmo-, evoca Antezana.

Maza es enemigo de la escuela que enseña a memorizar y no a razonar, esa educación férrea o de la letra que entra con sangre, dice que a él mismo le hicieron aprenderse los coplas de “A la muerte de su padre” de Jorge Manrique, un poeta pre renacentista. Incluso no recuerda haber sido particularmente un alumno de buenas notas, curioso sí, hasta el cansancio.

-¿De qué me sirvió aprender esas coplas?- se pregunta.

-Un profesor debería decir aquí en la mesa hay diez libros, hojéenlos y elijan el que más les interesa. El niño puede estar feliz leyendo Emilio Salgari o Harry Potter, pero se les tiene que dar una paleta, porque todos resuenan con una cosa distintas-, agrega.

Le gusta impartir conocimiento para que cualquier persona pueda aprender lo que es una galaxia, una estrella, un planeta, un cometa, o que una estrella fugaz es un simple pedazo de piedra o polvo que entró en la atmósfera y se quemó. Le interesa que se construya el conocimiento, de a poco, por capas y desde abajo. Él no quiere educar desde ningún pulpito. Siente que hoy existe interés de los jóvenes en la ciencia, no ocurre lo mismo desde el Estado. Chile invierte solo el 0,38% del PIB en Ciencia y Tecnología, mientras Corea del Sur el 4,5% y Finlandia 4%.

La falta de apoyo a la Ciencia es un tema que lo ha tocado de cerca. A pesar de la relevancia de sus investigaciones debió incluso, en el inicio del trabajo con las Supernovas, parar el estudio porque las placas eran costosas.

-Paramos porque el dólar estaba a 39 pesos hasta el año 82 y luego subió a 100 pesos,  los dineros que teníamos para hacer investigación en su mayoría se gastaban en comprar material fotográfico de la Kodak, las placas fotográficas costaba 30 dólares cada una- recuerda.

También hay otras cosas que no le gustan de Chile.

Maza es conocido por su odio a los charlatanes new age y el lenguaje reducido de quienes están en pantalla, se conforma con que la televisión no “deseduque”, pero cree que esa batalla ya está perdida. Detesta ver cuando en los matinales se pasan horas entre la astrología, las sicofonías de los espíritus y las apariciones de fantasmas.

-No sé cómo pueden estar media hora hablando de esos temas, discuten sobre humo. Van a terminar conversando de unicornios y del Trauco. Harry Potter será un habitante normal de esta tierra, pff- resopla.

Corina Troncoso (70), es una eterna alumna de los conversatorios de Maza, ha ido a todos los cursos que ha dado, e incluso se repitió algunos. Se refiere a él cariñosamente como “el doctor”,  destaca su sensibilidad y cómo el astrónomo siempre cita su niñez para explicar que si él, un niño de Parral, pudo estudiar y hacer un post grado, todos pueden.

Siente que gracias a la astronomía, ya no es la misma persona. Fanática de los agujeros súper masivos, también se le despertó interés por la ecología y la mayoría de los problemas le parecen más pequeños frente a un cosmos infinito y eterno.

– El doctor tiene conciencia social, no lo esconde y es empático, yo lo veo como un apostolado por difundir ciencia, a veces ha estado muerto de frío en conversatorios y bien podría estar encerrado en su oficina, pero sus pasión es enseñar -, dice.

Guillermo Blanc también es astrónomo y colega de Maza, su línea de investigación se enfoca en entender los procesos a través de los cuales se forman y evolucionan las galaxias. Para él, lo que imparte “el profe” no se trata solo de aprender sobre Marte, las Supernovas o la expansión del universo, se trata aprender a ser escéptico y cuestionarse las cosas.

“Al fin y al cabo de eso se trata la divulgación. Él tiene una destreza poco común: toma ideas complejas, las expone con metáforas y contagia ganas”, explica.

En la Universidad de Chile asistió al ramo “Historia de la astronomía”, el año 2003, sacó la mejor nota y como premio obtuvo un libro autografiado por su maestro. Dice que a Maza le preocupaban esos detalles, ser cercano y cariñoso con los alumnos. Sabe que cuando conversa sobre algo realmente se mete en el tema, de él aprendió a explicar las cosas con analogías y ejemplos didácticos.

-Por eso ha desarrollado una conexión tan buena con el público. Eso es muy raro en la ciencia, donde las personalidades son más bien retraídas, él tiene esta personalidad que explica todo en términos simples y es algo que yo también he ido aprendiendo con el tiempo-, agrega.

El 10 de octubre marcó un hito en sus conversatorios del astrónomo: Llegaron casi seis mil personas a verlo a la Medialuna de Rancagua. Fue la charla científica más masiva en la historia de Chile. Le siguen un encuentro en Vicuña para dos mil personas, una en Chillán para mil trescientas y otra en Los Ángeles. Por eso, hoy tiene una agenda apretada hasta abril.

Al cerrar su presentación en el Festival de Autores en el centro de Extensión de la Universidad Católica, José Maza habla sobre cómo será la vida en el espacio, muestra algunas ilustraciones y vaticina, que siendo optimista, el hombre podría llegar a Marte en diez años más. El público lo aplaude a rabiar y comienza la firma de libros. La fila es interminable y la mayoría son jóvenes.

-Todos aquí podemos ir a Marte-, fue una de las últimas frases que recalcó en su charla.

Los cuadros de Supernovas y la Via Láctea de su oficina son regalos de estudiantes. Algunos dibujos de los niños de la escuela de Antofagasta también llevan su nombre.

-Los alumnos siempre le están mandando regalos, lo admiran mucho-, revela un cercano.

Porque si hay algo en que el astrónomo sí cree es en los jóvenes, sabe que son el futuro.  Y el futuro está a la vuelta de la esquina.