El arte de manifestarse

Belén Saldivia Martínez, Estudiante de Trabajo Social, Universidad de Aysén.


 

Desde el inicio del estallido social, el pasado 18 de octubre de 2019, las expresiones artísticas y culturales han estado presentes como forma de manifestación. Música, poesía, teatro, intervenciones, danza, artes circenses, muralismo, entre otras, han sido protagonistas más de una vez, en las calles de nuestras regiones a lo largo de todo el país. La apropiación de símbolos y espacios se ha vuelto un fenómeno relevante dentro del caos, desde muros, quioscos hasta paraderos se han transformado en lienzos para quienes buscan expresarse, en ellos se “plasman las demandas” de la gente. La música por otro lado ha sido desde hace mucho tiempo un instrumento de protesta, varios temas lanzados en tiempos de lucha social, son hoy en día considerados “emblemas”, un claro ejemplo de esto son canciones de Víctor Jara, Violeta Parra, si seguimos avanzando en el tiempo, Los prisioneros, más adelante Los Vásquez, reconocidos músicos de la región de Aysén, quienes el 2011 lanzan  el tema “Basta”, con un clara demostración de descontento social en torno al tema “Patagonia sin Represas”; todas estas formas de expresión, tienen en común su finalidad y el mensaje que intentan transmitir. Enfocándonos en el Movimiento Nacional del 2019, se ven claramente expuestas las demandas del pueblo en los lienzos que se han popularizado por ser en su mayoría anónimos, el rechazo de las políticas neoliberales, justicia social y la exigencia de una nueva constitución son las mandas sociales que más se han hecho notar, de la mano de un gran movimiento feminista que tuvo a comienzos del 2018 gran voz a lo largo de todo nuestro país. Destacar que el descontento social del pueblo a su gobierno y la exigencia de igualdad de derechos es algo por lo que la gente lucha hoy en día a nivel mundial.

 

Entre las intervenciones que se han hecho más conocidas podemos mencionar por ejemplo la escultura del reconocido perro “negro matapacos”, que revive de las manifestaciones de los estudiantes del 2011, también la creación del cómic de “Pareman”, icono de las manifestaciones, por el ilustrador Guido Salinas. Otro ejemplo digno de destacar es la intervención “Un violador en tu camino”, originado por el colectivo chileno Las Tesis, pero apropiado y personificado por diversos grupos de mujeres alrededor de todo el mundo. También podemos mencionar las canciones de nuestros músicos chilenos que surgieron a raíz del movimiento, cómo “Cacerolazo” de Anita Tijoux que fue una de las primeras artistas en apoyar el movimiento, también tenemos la interpetación “Regalé mis ojos” de Nano Stern, tema dedicado a Gustavo Gatica quien fue atacado con balines durante las manifestaciones, causándole la perdida de la visión de ambos ojos, quien entrega un fuerte testimonio mientras permanecía hospitalizado “regalé mis ojos para que la gente despierte”, y así podemos seguir mencionando artistas como Mon Laferte con “Pla ta tá”, Alex Anwandter con su canción “Paco Vampiro”, entre otros reconocidos artistas. 

 

Hoy a 5 meses del estallido social, en nuestras calles siguen plasmados los mensajes que a lo largo de este periodo fueron bastidores para expresar sentimientos de miles de chilenos, las esquinas fueron escenarios improvisados para los músicos de este país, nuevamente el arte y los artistas son quienes expresan el sentir de un país sin violencia, solo con acordes, trazos y creación.

Una forzada solidaridad en tiempos de crisis

Una forzada solidaridad en tiempos de crisis

por Julio Fernando Iglesias Navarro, Profesor y Mg. en Educación

 

Un país entero, el mundo entero en alerta. En el ámbito local, todas las libertades restringidas, eventos suspendidos, nos debemos separar socialmente para protegernos. El plebiscito tan anhelado para comenzar a escribir una nueva Constitución, por primera vez impulsada desde el pueblo, se suspende por el Covid-19… todo en suspenso, menos Teletón.

La Teletón se suspendió ya el 2019 debido a la inestabilidad e inseguridad que significaba para el retail el estallido social. La posibilidad de un saqueo, de un incendio, de evasiones, etc. no aseguraba una tranquilidad para el gran empresariado. Un riesgo también el que la exposición mediática del evento permitiese las protestas y la visibilidad del legítimo levantamiento en contra del sistema neoliberal y de la Constitución actual. El temor a que hubiese posibilidades de marcar hitos en directo para las opciones del plebiscito (Apruebo y la “otra”) y por último, el teatro Teletón o el Estadio Nacional cantando a todo pulmón el “hit del verano”. La posibilidad de que algún artista e incluso algún entrevistado tocaran el tema constitucional poniendo en aprietos al mismísimo animador.

Un escenario poco conveniente para que Teletón se utilizara como siempre se ha utilizado, para adormecer y relativizar toda la contingencia; en beneficio de los niños, de los necesitados, los postrados.

 

Y por qué nos preguntamos todos, si se han suspendido los grandes eventos, las clases, los festivales, hasta el plebiscito cambio de fecha… aún se sigue porfiadamente adelante con la Teletón. Mientras el Covid-19 genera estragos en el mundo entero, en nuestro país se sigue adelante con la campaña.

 

Es que poco importa la meta. Si, da lo mismo si se alcanza o no. Incluso sería políticamente correcto decir que ante la compleja situación mundial y en particular la nacional, no se pudo alcanzar la cifra fijada.

 

Es que inclusive el tema de ir al banco es un riesgo latente para que la población vaya a donar, como también para los mismos trabajadores del banco de Luksic es un riesgo, lo cual ya debe estar previsto de antemano. ¿Qué pasaría si un guardia, un cajero o un voluntario se contagia o da positivo de Covid-19 mientras recibe las donaciones en los puntos habilitados para tal efecto? Sería catastrófico e impresentable como también demandable absolutamente (Art. 37 del Dcto. Supremo 594/2000 del Minsal, así como el 184 y 184 bis del Código del Trabajo). Entonces, apuestan a la donación on line, vía transferencia bancaria y seguramente, con toda la banca en concordancia para facilitar el trámite. No necesitaría ser cliente del banco de Luksic para donar. Y esto, por el razonable temor también de gran parte de la población a contagiarse producto de las aglomeraciones que siempre se producen con la donación presencial.    Salvada esa valla, el tema ya no es que las aglomeraciones estén restringidas; filas en el Banco, shows “motivacionales” en espacios públicos y/o privados, transmisión televisiva desde el Teatro o el Estadio, etc. El formato da lo mismo con tal que se haga, o como el propio Kreutzberger ha dicho; “la Teletón la hago por último desde mi casa”, agregando; “hasta con señales de humo”.

 

Es que todo está calculado para que la industria del retail, que ya está ahorrando en publicidad en los canales agrupados en Anatel, puedan bombardear a los chilenos con su propaganda, justo en momentos en que las AFP registran las pérdidas más grandes en los fondos de pensiones de todos los tiempos, donde el riesgo de cesantía es inminente en gran parte de la industria y del comercio. Las pymes ya no resisten más, el riesgo a morir por parte de la población mayor de edad y los que tienen situaciones de riesgo, es muy real. Es el momento en que la población en general está más susceptible a ser manipulada emocionalmente, dónde se pretende asociar a la discapacidad como el segmento de la población más vulnerable al Covid-19 y de esa forma generar esta “obligación moral” de que hay que apoyar la causa. Pero la verdad es que no deja de asombrar, inclusive en el resto del mundo, cómo un país como Chile, que se jacta de tener el mejor sistema de salud del mundo, ha tenido un manejo tan paupérrimo de la crisis por la cual estamos atravesando. En vez de desinfectar calles saca militares e instala toque de queda nocturno, como si aquella medida permitiera bajar o evitar los contagios. El Ministro de Salud es tristemente famoso en todo el mundo por su frase “el virus se vuelve buena persona” y todas las mañanas con horror vemos las micros llenas, el metro abarrotado e industrias como la salmonera en Chiloé, realizando turnos con mínimas medidas preventivas, tanto en los centros como en el traslado de los operarios. Es en ese contexto en que se toman medidas de suspensión de casi todo, menos del trabajo masivo y la Teletón que no se toca, no se corre. Volvamos al punto de inicio. A pesar de la crisis actual, el escenario no puede ser más favorable para instalar en medio de toda la incertidumbre, la bandera de la “solidaridad” y de la “unión de los chilenos” en aras de un mismo ideal. Una manera de poder allegar algunos puntos en las encuestas a la alicaída imagen del Presidente y del Gobierno. (Recordar que Jaime Mañalich, el Ministro del mejor sistema de Salud del Mundo, es parte del Directorio de Fundación Teletón desde 2018). Por otra parte, los compromisos económicos que conlleva la realización de la megacampaña son millonarios (pensemos en el valor que tiene un minuto de publicidad en televisión abierta y multipliquemos por cada vez que aparece la marca o empresa asociada a Teletón en el día, entre programas, matinales, noticias. Con mayor razón hoy frente a la emergencia sanitaria mundial donde la mayoría de las personas están atentas a cualquier información relativa a la pandemia. Entremedio, se refuerza el concepto de ayuda a la Teletón y “el manejo comunicacional de masas” surte el efecto esperado. Adicionemos el tiempo publicitario radial y el de la prensa escrita. Todo aquello es ahorro en publicidad para las empresas “comprometidas”. En resumen, Don Francisco y su sequito de “comunicadores” no es que solamente estén empecinados porfiadamente en realizar la Teletón. Saben muy bien que este es el momento propicio. Las empresas saliendo de la incertidumbre de la movilización  y estallido social. El miedo y la incertidumbre traduciéndose en ayuda al más necesitado. El sustrato de fondo es, que el consumo no para y dado que hoy los militares en las calles aseguran una cierta calma junto con el miedo a los contagios, los empresarios pueden desembolsar los recursos que ahorraron en publicidad, más las ganancias acumuladas por ventas de productos y servicios como “suculentos desprendimientos personales para aportar a la gran causa de la discapacidad en Chile”. Instando de paso, a que todos nos desvivamos por aquello. Luego, van quedando exentos de impuestos por declarar donaciones benéficas a Instituciones sin fines de lucro, (una forma elegante que tienen para evadir impuestos legalmente), cuando en verdad la donación que tú haces, jamás va a eximirte de impuestos que sí pagas todos los meses según tu sueldo o los bienes que adquieres. Entonces, la lectura que debemos hacer es muy simple. ¿Es realmente prioritario realizar la Teletón en el contexto actual? Para las empresas y para la utilización mediática, claramente sí.    Sin desmerecer la loable y profesional obra que realizan los Centros de Rehabilitación a lo largo de Chile, esta no alcanza a cubrir la población de Personas en situación de Discapacidad (PeSD) que es de 2,9 millones de chilenos y chilenas. Sólo alcanza, supuestamente el 90% de la población infantil con discapacidad motora, de origen neuro-músculo-esquelético, hasta los 20 años de edad, cuando es de origen congénito y hasta los 24 años, cuando es adquirido. La última Teletón 2018 recaudó la cifra no menor de $32.851.438.341 para atender a un escueto segmento de la población (menos del 4% del 16,7% de población en situación de discapacidad del país) siendo que, el presupuesto anual de Senadis para el 2020 es de $28.874.000.000. Esto es casi 4.000 millones menos, pero que son para atender al 100% de la población con discapacidad en todo Chile.

 

Esto, contraviene todos los acuerdos y tratados firmados por el Estado de Chile respecto a la materia y nuevamente pone en evidencia el modelo de caridad y rehabilitador, por sobre el modelo social de inclusión.

“Nothing for us, without us” o “Nada sobre y para nosotros, sin nosotros”

 

PD: Miembros de Directorio Fundación Teletón; Humberto Chiang, Médico Urólogo de Clínica Las Condes. Patricio Jottar. Gerente General de Empresas CCU, Profesor en PUC y Universidad de los Andes. Alfredo Schönherr, Director de FASA y Director Área Salud Seminariu. Ana María Urrutia, Socia ICA Chile y ex Directora Teletón Santiago. Rodolfo Rosenfeld, Socio Fundador de Clínica Las Condes. Ignacio Cueto, Gerente General de LAN. Lázaro Calderón Gerente General Corporativo de Empresas Ripley. Alfredo Moreno, Presidente de Empresas Penta S.A., Director de DERCO S.A. y Brotec S.A. Daniel Fernández, Country Manager Chile y Subgerente General de Enersis S.A.

 

Al mirar el directorio surgen las primeras suspicacias; Patricio Jottar, Gte. General de CCU, empresa que pertenece al grupo Luksic, quien sabemos hace grandes donativos a través de cuatro marcas auspiciadoras: Cerveza Cristal, Bilz y Pap, Cachantún, y por supuesto Banco Chile.  Así mismo el grupo Cueto, representado por Ignacio Cueto, auspicia con aerolínea LAN, y Lázaro Calderón quien representa a multitiendas Ripley. Un directorio conformado por personas muy bien conectadas e influyentes de nuestro país.

 

Juzgue Ud.

Mantener las convicciones es lo que la gente espera de nosotros

Mantener las convicciones es lo que la gente espera de nosotros

Por Mario Contreras Vega

 

Es casi un cliché expresar que vivimos tiempos difíciles, complicados, con caminos que no terminamos de avizorar respecto del futuro, no solo personal y familiar, sino de la sociedad tal como hoy la conocemos. Sería latoso y poco productivo que trate de sintetizar y repetir las circunstancias que nos llevaron a la posición de debilidad en que hoy nos encontramos en medio de una aldea globalizada, en la que por nuestra propia conducta, asumiendo que por nuestra incapacidad como seres humanos de dotar de sentido a nuestras propuestas de gobernabilidad también debemos asumir los costos del descalabro mundial que está trastrocando los valores y las reglas que hasta hace poco a casi todos nos regían. Ya nada es como era ni nada volverá a ser lo mismo. Estamos en plena batalla del Armagedón, luchando desesperadamente por nuestras vidas y abandonando a su suerte en muchos casos a los sectores más desvalidos, niños, mujeres embarazadas, ancianos, que hasta hace pocos días eran el justificativo de nuestra construcción como familias, el acicate que nos energizaba para aportar desde nuestra esfera personal, los mecanismos de satisfacción de sus intereses más preciados. Alimentación adecuada, techo digno, educación al alcance de todos, salud digna y gratuita, trabajo asegurado al egresar de los planteles educacionales, además de leyes sociales que resguarden nuestra vejez, y la necesaria y obligatoria recreación de nuestros tiempos libres si creemos que como seres humanos tenemos derecho a vivir en plenitud nuestras vidas. Sin embargo, en los escasos días pasados desde el 18 de octubre a esta fecha, el golpe dado sobre el rostro de la humanidad ha sido tan fuerte que nos ha descolocado un largo instante, momento que han aprovechado aquellos que, aun en la desgracia y el caos, buscan medrar a favor de su supuesto futuro, intentando quitarnos la única cualidad que nos hacía y nos hace diferentes a las bestias, esto es, la conciencia de ser seres sociales por naturaleza, acostumbrados desde los albores de nuestra existencia a cuidar de los más débiles, a prestar atención a aquellos que no llegan al mundo provistos de las mejores condiciones de la naturaleza para usufructuar en plenitud de los bienes que ella misma nos ofrece, los que con triquiñuelas melosas, chovinistas y patrioteras, nos llaman a cerrar nuestros espacios vitales sin permitir que seres humanos como nosotros mismos reciban los escasos beneficios de la salud y la atención y cuidado que todo ser humano merece, aún el más odiado enemigo, cuando es la soledad, el abandono, la carencia de medios o la enfermedad la que hace presa de él. Ello me lleva a concluir que muchos no hemos logrado alcanzar el estadio de desarrollo necesario que nos permita a nosotros mismos sentirnos humanos, en la integridad del ejercicio que tal rasgo nos impone. No estamos maduros ni alcanzaremos tal grado de plenitud mientras no seamos capaces de echar fuera de nuestras conciencias el miedo, sembrado subrepticiamente por las fuerzas del mal en nuestras pequeñas conciencias, por las fuerzas oscuras del egoísmo que promueve el individualismo, miedos programados desde las altas esferas de poder que gobierna el mundo y que descubrió hace mucho tiempo que aquellos que marchan y actúan unidos son indestructibles pero basta con que se nos divida y se rasguñe levemente en nuestras debilidades para que nos transformemos en bestias, en seres humanos transformados en masa, en lumpen manejable por aquellos que –vía los medios de comunicación, vía la exacerbación social- nos transforma en enemigos o por lo menos en seres indiferentes ante el dolor de los demás. Todo ello, desde luego, obedece a la esencial lección que debemos aprender de estos días difíciles. Nos ha fallado la convicción, el convencimiento de que las ideas de una sociedad más democrática y –por lo tanto- más justa para todos no está del todo enquistada en nuestra sangre, en nuestros cerebros y en nuestro diario quehacer, y que mucha de la gritería que hoy se escucha abogando por el fin del modelo capitalista e inhumano que nos rige es solo eso: gritería vacua y sin sentido, pues, si no todos, al menos muchos de los que marchan, combaten y gritan por un país de iguales más temprano que tarde harán lo mismo que ya hizo una vez gran parte del pueblo que se vio ampliamente favorecido por el gobierno de Allende, a la hora de las dificultades, volverá a salir a las calles para que se cumpla, impasible, su segunda derrota.

 

Fundo Coihuín, Marzo 21 de 2020

Científica Irlandesa radica en Ancud pide al Gobierno la masificación de pruebas PCR en Chiloé

Científica Irlandesa radica en Ancud pide al Gobierno la masificación de pruebas PCR en Chiloé

Jenny M.Schmid-Araya, doctora en Biologia y Ecologia Acuatica en la University of London ,  CEO de la Consultora Científica PJSchmid   envió una petición al Gobierno y al Ministerio de Salud, pidiendo que en Chiloé se ejecuten pruebas aleatorias a gran escala para la detección del COVID-19 utilizando la técnica directa de PCR. A su vez, hace un llamado a la industria privada, a que sean solidarios y responsables e inviertan en la implementación de estas pruebas para COVID-19 pensando en sus trabajadores y la población en general de Chile.


 

La doctora explica las ventajas de la utilización a tiempo de las pruebas PCR, y advierte de las nefastas consecuencias que traería el no hacerlo, afirmando que  si las autoridades no actúan de inmediato con medidas más estrictas para controlar este brote mortal, Chile y su sistema de salud público y privado colapsarán, causando una tasa de mortalidad mucho mayor a un costo económico mayor que el de la inversión en pruebas de PCR generalizadas.

 

 

Esta petición es al Gobierno del Presidente de Chile, Sr. Sebastián Piñera y su Ministro de Salud, Sr. Jaime Mañalich, solicita que en los cordones o barreras sanitarias se ejecuten pruebas aleatorias a gran escala para la detección del COVID-19 utilizando la técnica directa de PCR. Instamos al gobierno de inmediato a invertir en muchas más pruebas de PCR y  analizadores de PCR para implementar este procedimiento en todo Chile. También solicitamos a la industria privada (salmoneras, pesca, etc.) que sean solidarios y que también inviertan en la implementación de estas pruebas para COVID-19 pensando en sus trabajadores y la población en general de Chile.

 

Existen varias razones por las cuales el protocolo indirecto existente en las barreras o cordones sanitarios no tendrá efectos adecuados para prevenir la propagación del virus SARS-CoV2 en Chile. El protocolo existente de evaluación indirecta de la infección mediante registros de temperatura y de cuestionarios de salud no es útil sin una prueba de PCR directa, ya que más de la mitad de las personas infectadas permanecen sin ser detectadas a través del método de medición de temperatura [1]. Esto se debe a que muchas personas infectadas aún no han desarrollado síntomas y no son conscientes de que portan y propagan el virus SARS-CoV2 en Chile. Otros dos estudios científicos muy recientes mostraron que las personas asintomáticas representan hasta el 59% de la población infectada [2, 3]. Esto significa que una gran proporción de personas propagan el virus sin ser detectados. Solo las pruebas de PCR pueden ayudar a frenar la propagación del COVID-19.

 

Las pruebas de PCR generalizadas han demostrado ser un medio eficaz para retrasar la propagación del COVID-19. Países como Corea del Sur, Noruega, Austria, Alemania y otros han implementado extensas pruebas de PCR, particularmente en y alrededor de zonas de grupos de infecciones. Este procedimiento, junto con el cierre completo de todas las empresas no esenciales, así como el confinamiento general de trabajadores no esenciales en sus casas, han frenado la propagación de este virus, en comparación con otros países. Un artículo en la revista Science [4] en marzo de 2020, señala que aunque el procedimiento de tomar la temperatura y completar los formularios se puede seguir al pie de la letra, este método solo sirve para demostrar que se está haciendo algo. Estas medidas no detectan a los asintomáticos.

 

Si las autoridades no actúan de inmediato con medidas más estrictas para controlar este brote mortal, Chile y su sistema de salud público y privado colapsarán, causando una tasa de mortalidad mucho mayor a un costo económico enorme, mucho más alto que una rápida inversión en pruebas de PCR generalizadas y confinamientos para trabajadores no esenciales.

 

Fuentes:

[1] Gostic, K. et al. 2020 (eLife 2020; 9: e55570. DOI: https://doi.org/10.7554/eLife.55570).

[2] Mizumoto. K. et al. 2020; (Euro Surveill. 2020; 25(10): pii=2000180. https://doi.org/10.2807/1560-7917).

[3] Wang, C. et al., 2020 (medRxiv preprint, doi: https://doi.org/10.1101/2020.03.03.20030593).

[4] Normile, D. 2020. (Science 13 March 2020. https://doi.org/10.1126/science.367.6483.1177).

Créditos de imagen de Portada: Revista Science

 

No es hora de improvisar ni de capitalizar, esto es una pandemia

No es hora de improvisar ni de capitalizar, esto es una pandemia

Por Debora Haase

Desde que el Coronavirus fue declarado por la OMS como pandemia y se registraron los primeros casos en América Latina hasta llegar a Chile a comienzos de marzo, se inició un proceso de asimilación tardío en la población sobre lo que realmente estaba ocurriendo en el mundo respecto a esta crisis sanitaria. Quizás, esto se produce después de presenciar en reiteradas ocasiones la ineptitud de nuestras autoridades cuando nos hemos enfrentado a alguna emergencia, ya sea, a nivel regional o nacional. Provocando que la incredulidad tome posición en los momentos menos óptimos, como es en este caso, la propagación del virus. 

 

A pesar de que el porcentaje de mortalidad del virus no es alto, este se caracteriza por tener una rápida velocidad de propagación, tal como ocurrió con la gran pandemia de gripe en 1918. Por lo tanto, es de suma urgencia tomar todas las medidas de precaución posibles para disminuir la curva de los contagios. Algunos hablan aún de que esto de la cuarentena es una exageración, pero claro si tenemos según el ministro de salud Jaime Mañalich, uno de los mejores y más eficientes sistema de salud del mundo.

 

 Si esto fuera así, realmente no me preocuparía, pero lamentablemente, sabemos que esa declaración es poco honesta, ya que, antes de la llegada del COVID-19 el sistema de salud del país ya dejaba bastante que desear. Solo basta recordar cuando el informe epidemiológico realizado por el ministerio de salud, daba cuenta de que durante el año 2018 hubo un total de casi 26 mil fallecidos en lista de espera, 1062 de estos casos correspondían a personas que integraban la lista Auge. A esto se suma la denunciada falta de insumos en los distintos servicios de salud pública del país, producto del insuficiente presupuesto que se invierte en esta cartera.  

 

Salud, ¿un derecho básico verdad?, ya vimos todos como la primera medida de este gobierno frente al Coronavirus fue anunciar el precio que tendría el examen para quienes necesiten conocer si tienen el virus o no. A mí me parece gravísimo, no es posible que una vez más el dinero prime, sobre todo, realmente todo. La salud al carajo, la vida de nuestros ancianos al carajo y así. 

 

No solo fue fijar primero el precio del examen, luego continuaron actuando de forma tardía, siendo que ya se había conocido la experiencia de otros países como Francia, Italia, España, etc. Pudiendo adelantarse y crear un plan de acción acorde a la crisis sanitaria. Está claro que no basta con decir “los que puedan quédense en su casa”, la clase trabajadora, los comerciantes independientes, mineros, quienes atienden multitiendas, etc. No pueden darse este lujo, hay que pagar el pan, hay que pagar las cuentas, el arriendo, los medicamentos y así podría hacer una larga lista. ¿Injusto?, lo es, nuevamente volvemos hablar de la desigualdad, esa que tan bien nos posiciona en los primeros lugares en los rankings a nivel mundial. Si las autoridades de este gobierno, desde el primer momento hubiesen considerado la importancia de esta situación y el resguardo por la vida y seguridad de la población, otro hubiese sido el plan de acción, pero aquí no acostumbramos a tener planes, la improvisación es ya un sello característico de este nefasto gobierno.

 

Espero que, en las próximas semanas, el caos no sea lo que predomine, tampoco el individualismo y ese vergonzoso egoísmo muy bien reflejado en los acaparadores de papel higiénico que corrieron al supermercado, pensando que, con más metros para limpiarse su engreído trasero, sus vidas no corren riesgo. También anhelo que se acaben los “que me importa a mí”, “no es tan grave”, “no estoy ni ahí, salgo igual”. Más bien, invito a solidarizar y comprender que esto nos incluye a todas y todos. Además, la tierra lo está agradeciendo, finalmente le estamos dando un respiro.