Chilenas, Chilenos, alerta con el megafiasco COP25-Chile 2019

por Alfonso E Madrid Echeverria

Occidente, el capitalismo neoliberal y el imperialismo coludido con los estados nacionales y gobiernos de derecha del mundo entero, han resuelto desde un tiempo atrás a seguir y propagar una estrategia de” transición energética justa”. Centenares  de estudios y actividades que aumentan cada día ventilan esta transición: la transición de empleos intensivos en combustibles fósiles a empleos verdes, y el cambio a” energía 100% renovable”. Con esto también se proclama arrogantemente la “posibilidad” de ambiente limpio como una solución, porfiadamente antropocéntrica, como lo constatamos, conducente  solo a fortalecer el mito del desarrollo sustentable o sustentable ligado al concepto de progreso y desarrollo.

 

Es hora de denunciar enfática y categóricamente en nuestro país lo que  muy sintéticamente expresamos más arriba y aprovechamos hoy la oportunidad de que Chile será sede de la próxima COP 25 en el próximo mes de Diciembre.  Como aclaración la Convención Marco de las Naciones Unidas (ONU) sobre el Cambio Climático, conocida como CMNUCC (UNFCCC (en inglés) fue adoptada durante la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro en 1992. La Conferencia de las Partes (COP), compuesta por todos los Estados «Partes», constituye el órgano supremo de la Convención.

 

La CMNUCC se adoptó con el objetivo de estabilizar las concentraciones de gases de efecto invernadero (GEI)  en la atmósfera a un nivel que impidiera interferencias antropógenas, es decir causadas por la acción humana, peligrosas en el sistema climático. Un  GEI es un gas atmosférico que absorbe y emite radiación dentro del rango infrarrojo. Este proceso es la fundamental causa del efecto invernadero.​ Los principales GEI en la atmósfera terrestre son el vapor de agua, el dióxido de carbono, el metano, el óxido de nitrógeno y el ozono.

 

Como antecesión a esta COP25 es menester  dar a conocer algunas dinámicas más allá de sólo mencionar porcentajes , cifras y volúmenes , a las que estamos acostumbradas  y acostumbrados cada vez que se desea mostrar el ascendente deterioro de nuestra biosfera que incluye ecosistemas términos ya familiares a una opinión pública que se muestra interesada en conocer antecedentes mínimos sobre la COP25 y a las conclusiones que se podrían alcanzar.

 

El despliegue magistral de recursos económicos para la realización  por pagos de este tipo de megaeventos a soportar por los países anfitriones, ameritan la entrega de conocimientos a la ciudadanía, este artículo persigue esta línea desde una perspectiva de investigación militante. La investigación militante busca construir conocimiento desde, con y para los movimientos sociales. No pretende generar conocimiento objetivo, sino saberes útiles y rigurosos para la acción política transformadora.

 

Desde el punto de vista de la geopolítica mundial debemos situar a Chile, como país exportador de materia primas producto de extractivismos, como la gran mayoría de los países Latinoamericanos. Existen discusiones académicas en la actualidad en torno al concepto extractivismo y extractivismos, dado a que desde la investigación militante priorizamos los saberes útiles y rigurosos para la acción política, sugiriendo la lectura del trabajo científico compilado por  uruguayo Alejandro Gudynas (1)

 

Los extractivismos exigen grandes obras de infraestructura y es asi que Chile junto a 11 países de América del Sur participan actualmente en la Iniciativa Regional Sudamericana (IIRSA) actividad muy poco conocida.  IIRSA es un complejo de obras de infraestructura siguiendo la lógica capitalista de acumulación basada en la explotación y el despojo de bienes comunes, como el agua y la biodiversidad, los que son manejados como recursos naturales y que son tranzados en el mercado internacional. En este ordenamiento que reordena el mapa de Sudamérica en 10 ejes de Integración y Desarrollo (EID), que se definen como ”franjas multinacionales de territorio en donde se concentran espacios naturales, asentamientos humanos, zonas de productivas y flujos comerciales: www.iirsa.org. Estos ejes dan lugar a corredores bioceánicos que, mediante carreteras, ferrovias, túneles, hidrovías, sistemas portuarios, conectan áreas ricas en agua, minerales, hidrocarburos y biodiversidad con las costas del Atlántico y el Pacífico (2).

 

Hablemos de cambio climático

 

Debemos pensar que hablar de cambio climático implicará siempre una muy amplia visión geográfica por lo cual pareciera un trabajo bastante limitado el solo considerar el cambio climático solo de interés nacional para cada uno de los Estados-  Naciones que componen hoy la región Latinoamericana.

 

Desconocemos la cantidad de recursos dilapidados en toda las COP iniciadas el años 1995 hasta la fecha sin embargo, existen una cantidad considerable de serias investigaciones que habría que  haber tenido y hoy tener en consideración, tanto para fijación de contenidos a tratar y principalmente el logro de un consenso para obtener metas que se deben lograr para enfrentar el calentamiento del planeta. Sin este consenso  sine qua non para enfrentar como especie el desenfrenado cambio climático no hay futuro. Lo que no se ha logrado es el consenso, se conocen al dia de hoy las causas del calentamiento global, base del cambio climático pero esto no se ha conseguido.  En este contexto no sería largo enumerar las interrogantes que se debiera tomar en cuenta a la hora de convocar y realizar estas COP. Esto paradojalmente no se hace!

 

Como una contribución modesta a una opinión pública que cada día muestra interés sobre el cambio climático, afortunadamente,  y ante la realización de una próxima COP en nuestro país, la COP25, podríamos enunciar tres preguntas claves que no necesitan de una gran especialidad ni estudio sino, a estas alturas de la constatación de este cambio, aplicar el sentido común.  Enumeramos : 1.-) quienes son los causantes del calentamiento del planeta y sus efectos? 2.-) Somos toda la humanidad los culpables? y 3.-) está la responsabilidad de estos causantes distribuida de manera justa o por lo contrario carece de equidad y recae sobre sectores específicos?

 

Se ha llegado mediante negociaciones internacionales a tratar de  frenar el cambio climático, tratando de establecer cuotas de responsabilidad por países, basadas en cantidades de contaminantes lanzados a la atmósfera. En la actualidad, estudios  han logrado avances en lo que, homologando la situación de un planeta enfermo frente a un equipo clínico especializado (la ciencia actual) solo se corrobora la urgencia, se avanza en su diagnóstico y se concluye con la detección de una  cronicidad por tanto irreversibilidad que el planeta al haber ya sobrepasado tres de los límites de un total de 9, no puede continuar al mismo ritmo sino, detener el calentamiento a costa de lo que majaderamente se reitera reducir las emisiones de GEI frenando específicamente el uso de combustibles fósiles lo que implica cancelación drástica de cualquier extractivismo.

 

Hablando  de responsabilidades, en  la pasada Cumbre de París. sobre el cambio climático (COP21) ,se informó que la mitad más pobre de los habitantes del planeta unos 3,5 mil millones de personas, generan tanto como un 10 por ciento de los GEI, causantes del calentamiento global, mientras el 10% más rico emite  la mitad de esos gases a la atmósfera. Esto confirma y pone en evidencias que los sectores más pobres son los más afectados por las inclemencias del clima, llámense inundaciones, sequías, calores extremos, huracanes, etc, Esto ultimo se ha denominado paradojalmente injusticia climática, invisibilizando con esto el sujeto causante de la alteración y productor de estas inclemencias que se llama modo de producción capitalista. También, y de mucho interés en las informaciones vertidas en esa Cop21 que demuestran las diferencias de clase al interior de los propios países y con esto la responsabilidad de los diversos sectores sociales como alteradores del equilibrio global. El caso de China es en esta  perspectiva es ilustrativo. Se considera que las emisiones totales de la mitad más pobre de China, unos 600 millones de habitantes, es decir unos 100 millones más de habitantes que los de la Unión Europea que son unos 508 millones de habitantes, representan apenas un tercio del total de emisiones del 10% más rico de Estados Unidos, alrededor de 30 millones. Al igual el 10% más rico de India contamina en promedio solo una cuarta parte de lo que lo hace la mitad más pobre de Estados Unidos, demostrándose con esto que son las formas o estilos de vida, vinculados al consumo  y eliminación de desechos factores determinantes. Estas formas o estilos implican, entre otros, consumo de alimentos, utilización de agua y energía, transporte, etc, Bastante decidor en este contexto  es el diferenciar los extractivismos, actividad de explotación intensiva donde podemos considerar las explotación forestal, la pesca de arrastre, agro-industria, megamineria vs prácticas de extracción de la naturaleza.

 

El modelo occidental, también denominado modo de vida imperial (3), incluido el bienestar y confort, es en esencia un modo que dilapida y depreda mayormente los recursos del planeta, y es al mismo tiempo uno de los principales causantes de la contaminación de los GEI.

 

Tendremos que tener presentes en esta COP25, a realizar en el mes de Diciembre en Santiago de Chile, además de lo expuesto más arriba,  conclusiones que emanan de múltiples trabajos científicos y centenares de investigaciones, en este contexto deseo llamar la atención del decidor trabajo de Richard Heede del Instituto para la Responsabilidad Climática de los Estados Unidos, dado a conocer por The Guardian en el Reino Unido  el años 2015 (4) tomando como base la investigación publicada en la revista Climatic Change. El autor, quien hace ya más de un quinquenio logró compilar durante ocho años una detallada secuencia de emisiones generadas por 90 entidades dedicadas a la producción de carbón mineral, petróleo, gas y cemento. Su interesante análisis comprende de 1854 a 2010 (5) buena parte de la era industrial, que ofrece datos de lo que cada entidad emitió en 2010 y las emisiones acumuladas durante su historia. Los sorprendentes resultados revelan que estas 90 compañías que incluyen corporaciones públicas y privadas son las responsables de nada menos  que el 63% de las emisiones acumuladas de carbón a la atmósfera. De la lista, las primeras 20 la encabezan las gigantescas empresas privadas de energía como Chevron, Exxon, British Petroleum, Shell, Saudi Aramco, Conoco Phillips, Peabody & Energy, encontrándose también las estatales Gazprom, de Rusia, la Compañia Estatal de Irán, Petróleos Mexicanos, Petróleos de Venezuela, Petro China Y Sonatrach de Argelia. Esta veitena de empresas genero un 30% de las emisiones de carbono y metano que van a la atmósfera.

 

A tener en cuenta para la COP-25 Chile 2019. De la teoría a la acción política transformadora

 

El  eminente científico mexicano Víctor M. Toledo (6) señala un tiempo atrás que aunque existen miles de productores de gas, petroleo y carbón en el planeta, los que toman las decisiones, alta gerencia, de las principales empresas, que estarán bien representadas en esta Conferencia de Santiago en Diciembre próximo, son poquísimos y caben en uno o dos autobuses. Esto último, dato e gran relevancia resumido como: la mitad de los contaminantes  emitidos desde la revolución industrial se ha generado en los últimos 25 años!, es decir si buscamos culpabilidad y ateniendonos a lo expuesto, esta cantidad de contaminantes se produjo ,cuando las corporaciones y los gobiernos, los mismos que asistirán a la COP25, ya sabían de la relación entre emisiones y el calentamiento global !

 

Ya han transcurrido 24 años desde la celebración de la Primera Conferencia COP en Berlin, nuestro planeta Tierra  sigue enfrentándose a un mismo dilema que conocemos y que ya es imposible de ocultar conocido por muchos, ignorado por más y, al parecer indiferentemente visto por ese casi centenar de entidades que estarán presentes en la cita, Será ahí  el momento donde se deba resaltar por la ciudadanía entera, como última alternativa en una Conferencia más de las Partes (COP), que en más de dos décadas no concluye con la única solución inaplazable que sintetizamos: ¿Capitalismo o Planeta?

 

De lo contrario, múltiples esfuerzos, recursos saberes, buenas intenciones, humanidad, serán palabras al viento y la historia, sindicará nuevamente que  la única conclusión y acuerdo luego del término de la COP25-Chile 2019 será, sin duda alguna, sólo el lugar donde se llevará a cabo la próxima COP26.

 

 

Referencias

(1) Alejandro Gudynas. Extractivismos. Ecología, economía y política de

un modo de entender el desarrollo y la Naturaleza. Eduardo Gudynas, 2015.

http://gudynas.com/wp-content/uploads/GudynasExtractivismosEcologiaPoliticaBo15Anuncio.pdf

(2) Cuadernos del Capitaloceno. Norte Semiárido -Primavera 2018-No 1

    Colectivo El Kintral y Kiltrx Subalternx

http://www.mapuexpress.org/wp-content/uploads/2018/11/CapitalocenoI.pdf

(3) Modo de vida imperial: Ulrich Brand y Markus Wissen introdujeron el concepto de “modo de vida imperial” . Este concepto se refiere a los patrones dominantes de producción, distribución y consumo que están profundamente arraigados en las prácticas cotidianas de las clases medias y altas del Norte global, y cada vez más en los países emergentes del Sur global.  http://www.ideaz-institute.com/sp/CUADERNO7/C71.pdf

(4) https://www.theguardian.com/environment/2013/nov/20/90-companies-man-made-global-warming-emissions-climate-change

(5) https://link.springer.com/article/10.1007/s10584-013-0986-y

(6) https://www.jornada.com.mx/2016/07/05/opinion/017a2pol

 

Tras las máscaras del mestizaje

Por Jamadier Esteban Uribe Muñoz

La conquista española del territorio americano, también de Chiloé, inicia lo que desde los estudios decoloniales llamamos la racialización del mundo, que jerarquizó tanto la división internacional del trabajo como a la humanidad misma, a partir de las características fenotípicas de las gentes.

 

    La división internacional del trabajo, porque de lo que se trató, a fin de cuentas, fue de asegurar mano de obra a un costo mínimo para la explotación de los territorios conquistados mediante la mita, la encomienda y la esclavitud. La jerarquización de la humanidad, porque al concepto de raza le es consustancial el que haya razas más humanas que otras y nosotros, el Sur Global, quedamos excluidos de la humanidad en su sentido pleno. En palabras de Ramón Grosfoguel, hemos pasado de ser animales a esclavizar o bárbaros a cristianizar, a pueblos a “neoliberalizar” o pueblos a democratizar; todas opciones que –por cierto- siempre han incluido la violencia.

 

    Con todo, la categoría de “indio” que fue la primera categoría racial de la modernidad, tuvo una función durante la colonia. Así, “indio”, se denominaba a la totalidad de la población aborigen que trabajaba en condiciones infra humanas. Si los indios no existían, o si se rebelaban, el sistema de explotación y acumulación de valor se ponía en jaque.

 

    No fue sino hasta la República que el “indio” comenzó a estorbar. Chile invadió y colonizó Chiloé a contar de 1826, y a fines de ese siglo impulsó en nuestro territorio un proceso por oleadas, de lo que Guillermo Bonfil Batalla llamó “desindianización”. El Estado proscribió la propiedad comunitaria sobre la tierra, prohibió la lengua, nos enseñó en las escuelas que los “indios” eran cosa del pasado. Quisieron hacernos creer que éramos todos una misma nación “mestiza”, que nuestros abuelos no eran como los recordábamos, que nosotros no éramos como nos veíamos.

 

    Los williche pasamos de oprimidos a invisibles, la vergüenza se hizo carne en los silencios de la historia, quien se supiera indio que lo calle, el tiempo ya nos había superado. Pero fue una trampa, una estrategia mañosa. Los indios seguimos siendo discriminados, a pesar de callar e incluso a pesar de olvidar.

 

    Los datos son decidores. La encuesta CASEN 2017 nos muestra que en las principales ciudades de Chiloé solo el 28% de la población declara pertenecer a un pueblo originario, de los cuales el 59% declara haber sido discriminado por su origen; triste, pero no sorprendente. Lo curioso viene a renglón seguido, cuando los datos hablan de que de ese 72% que dice no pertenecer a un pueblo originario, un 42% ha sido discriminado por el mismo motivo.

 

    ¿Cómo puede un no indígena ser discriminado por indígena? ¿Cómo si no es el la historia escrita en los rostros haciendo temblar el silencio?¿Cómo si no es el mismo racismo que nos hizo olvidar el que nos hace recordar? Como dice Quelentaro… ¡Somos todos Lonconao!   

Carta al Director

La opinión que ha hecho llegar el gobierno de Chile junto a sus homólogos de Argentina, Brasil, Colombia y Paraguay reviste una enorme gravedad para la plena vigencia, promoción y defensa de los derechos humanos en nuestro continente.

La posibilidad de que los derechos que los Estados se comprometen a respetar sean amparados en instancias con una jurisdicción que los hace vinculantes más allá de las respectivas fronteras nacionales, como son la Comisión y la Corte Interamericana, ha constituido un logro fundamental en la turbulenta historia de la democracia y de la dignidad de los habitantes de nuestra región.

Relativizar hoy tales competencias en aras de la autonomía de los Estados deja entregada a los gobiernos de turno la posibilidad de determinar la pertinencia de sus resoluciones e implica una evidente regresión en la forma en que se entiende y promueve la universalidad de los derechos humanos. Su consecuencia obvia será que tales Estados mutarán sus esfuerzos desde el fortalecimiento de la vigencia de los derechos de sus nacionales hacia la descalificación de los reproches que desde el sistema interamericano se les pudiera hacer al respecto.

El riesgo abierto por los gobiernos que suscribieron esta opinión conjunta, al cuestionar logros que parecen tan evidentes, es otra preocupante señal de que principios claves sobre los derechos humanos y la democracia no terminan de asentarse en los sectores políticos que tales gobiernos representan.

Yerko Ljubetic G.

¿Qué es el TPP11 y cómo afecta a Chiloé?

El día miércoles 17 de Abril, la cámara de diputados aprobó este tratado, con 77 votos a favor, 68 en contra y 2 abstenciones, esto después de un trámite no exento de polémicas y que duró varias semanas entre postergaciones de votaciones y otras maniobras.

 

Para saber su importancia primero que todo ¿Qué es el TPP11?

 

En palabras sencillas, el Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP) también conocido como TPP11* (por la cantidad de países que participan), es un pacto comercial, en el cual los estados participantes se comprometen a fijar reglas comunes en ciertos aspectos con el fin último de fomentar la integración económica entre estos países.

 

(Países participantes: Chile, Australia, Brunéi, Canadá, México, Japón, Malasia, Nueva Zelanda, Perú, Singapur y Vietnam.)

 

¿Por qué es importante?

Quizá con anterioridad habías escuchado sobre el TPP (tratado de asociación transpacífico), proyecto también polémico y cuya tramitación se cayó debido a la salida de Estados Unidos.

 

El TPP11 en la práctica es la actualización y variante adaptada de este mismo proyecto, de la cual el gobierno de Chile es el mayor promotor, de hecho fue parte de la redacción del actual acuerdo, y que si bien desestimó algunas de las disposiciones más controversiales del tratado anterior, sigue siendo fuertemente criticado por organizaciones político-sociales, pues se consideran que parte de los acuerdos y obligaciones adquiridas por el estado significarían una restricción en diferentes aspectos de la vida tanto en materia laboral, medioambiental y agrícola, teniendo esto directas consecuencias en temas como salud, cultura, soberanía y alimentación.

 

Por su parte, el Gobierno de Chile señala que este acuerdo da mejores oportunidades de exportación a productos y servicios a los países participantes del acuerdo.

 

¿Cómo nos afecta concretamente como territorio?

Existen múltiples aspectos fuertemente criticados del TPP11 en términos generales, la idea del ejercicio que haremos a continuación es poder ver de qué manera concreta afectarían a nuestro territorio (Chiloé), considerando su especificidad.

 

Primero que todo, cabe mencionar que llevar a cabo tratados de esta índole (TPP11) tiene una clara direccionalidad política. Y esta es: privilegiar un cierto modelo de desarrollo, esto favoreciendo un tipo muy especifico de intercambios económicos por sobre otros.

 

Medio complicado. Pero tratando de explicar:

 

En palabras sencillas, cuando hablamos a nivel país, el principal intercambio de Chile en materias de exportación tiene relación con productos primarios o sin mayor elaboración, principalmente producción o más bien explotación intensiva de materias primas.

 

En el caso de Chiloé como territorio, no está de más mencionar que fue y sigue siendo un territorio fuertemente postergado de la actividad del Estatal en toda las aéreas y la forma en que se integró a la actividad del país fue en la década de los ochenta, con la introducción de inversión extranjera para el inicio de industria salmonera, hoy en día uno de los comodities que más exporta en chile, tras la minería y el industria forestal.

 

Por esto y otras cosas Chiloé es denominado por algunos investigadores y actores sociales como “territorio de sacrificio” esto producto del giro que se ha dado en las últimas décadas, principalmente con la predominancia de la industria salmonera, y las consecuencias ambientales de esta. Que hoy, más que nunca salen a la luz con la actuales controversias que se han generado respecto a la forma en que maneja el tema de residuos en el archipiélago, tanto los de carácter domiciliario (caso de controversia por los residuos domiciliarios de la comuna de Ancud) como los desechos de la industria.

 

Existiendo poco conocimiento respecto a la poca regulación al tema de manejo de residuos industriales, que tienen a nuestro archipiélago, plagados de lugares para la recepción de residuos de la industria salmonera (incluso provenientes desde fuera del archipiélago).

 

Qué tienen que ver esto con el TPP11, bastante, pues dentro de los aspectos más criticados del tratado existe un mecanismo de solución de controversias en el que las empresas multinacionales podrán demandar al estado en caso de incumplimientos de mismo, por significar esto un desincentivo a la inversión. En este sentido este tratado dificulta gravemente poner mayores regulaciones en términos medioambientales pues empresas podrían demandar al estado pues esto significaría un desincentivo a la inversión.

 

Por otro lado, este tratado significa el amarrar definitivamente el modelo primario exportador, pues tiene múltiples consecuencias de carácter negativo que apuntan directamente a aspectos claves para el surgimiento de modelos alternativos, y tiene consecuencias concretas principalmente en temas relacionados con: la calidad de vida y derechos de los trabajadores, acceso a la salud, alimentación y soberanía.

 

Por temas relativos a patentes la calidad y cantidad de los derechos laborales y la posibilidad de los pequeñas y medianas empresas de innovar en aéreas como la pequeña agricultura familiar campesina, debido a la privatización de las semillas y fomento del mercado transgénico.

 

Patentes

Tendría consecuencias directas en el tema de salud, pues debido a la mayor duración de las patentes, lo que significaría, si bien no un aumento de precios (defensa que hace el gobierno), si significaría una mayor demora en la posibilidad de acceder a medicamentos de carácter genérico r por ende una demora en la disminución de los precios de los medicamentos.

 

Esto sumado a la ya precaria situación en salud del territorio, donde no se cuenta con hospitales de alta complejidad o especialistas en muchas areas.

 

Derechos laborales

El TPP11 en materia laboral solo reconoce una cierta cantidad de derechos laborales
entre los cuales no están incluidos vacaciones descanso semanal, o incluso no se mencionan pre o post natal.

 

Semillas

Entre otras cosas, este tratado compromete al estado de Chile a avanzar progresivamente en el proceso de privatización de las semillas y fortalecimiento del mercado transgénico, lo cual significa una clara desventaja para los pequeños productores agrícolas, significando en términos concretos un gran desincentivo a la pequeña agricultura familiar campesina y la forma de vida de las comunidades indígenas.

 

Por lo tanto es necesario desde el territorio, dar cuenta de lo poco conveniente que resulta la aprobación de este tratado, pues termina de liquidar lo poco que nos queda de soberanía en múltiples areas.

 

Creemos fuertemente que estás decisiones, no son ingenuas, y que tiene que ver con lobbys de grandes empresas con el fin de hacer prevalecer sus intereses económicos inmediatos por sobre la posibilidad de desarrollo futuro de los territorios.

 

Creemos fuertemente en la posibilidad de una forma más respetuosa de producir pensando en las siguientes generaciones y no solo en lo inmediato.

 

 

Pedimos respeto y un futuro posible.

 

Por lo mismo hacemos un llamado abierto a emplazar a nuestros congresistas se hagan responsable de las implicancias de la aprobación de este proyecto.

Nadie quiere hacerse cargo

Por Daniela Triviño

 

Durante la reunión sostenida con vecinos de Huicha el día de ayer, la Seremi regional Scarlett Molt no quiso referirse ante los medios respecto a dónde está llevándose la basura industrial de la provincia y por qué, de acuerdo a la alerta sanitaria provincial que existe en Chiloé, se sigue permitiendo el paso de residuos industriales de otros puntos del país. Se desmarcó de manera absoluta del tema indicando que el problema de los desechos industriales era de los industriales, y que era  “problema de ellos” dónde destinen su basura, como si esto fuese una respuesta digna al hecho que la basura industrial entra a Chiloé y a sus vertederos de manera completamente irregular y negligente.

 

No existe un catastro provincial, ni comunal, donde se de cuenta exacta de la cantidad de residuo industrial que recibe y que también se genera en Chiloé por parte de empresas salmoneras, plantas procesadoras de mariscos, limpieza de fosas sépticas, entre otras.

 

Desconocimiento cómodo por parte de las autoridades regionales que se permiten emitir respuestas totalmente intransigentes respecto a la problemática, que deja las puertas de nuestro archipiélago abierto de par en par para que camiones con alto tonelaje lleguen a la isla a botar basura hasta vertederos industriales precarios y mal operados, generando focos de contaminación, daños en el ecosistema y también un estigma social para los vecinos afectados, convirtiéndose éstos en “los y las que viven al lado del basural”.

 

Durante esta mañana el alcalde de Castro  Juan Eduardo Vera declaró que el vertedero industrial Aconser, donde actualmente se está depositando la gran cantidad de basura domiciliaria que Ancud ha concentrado desde la clausura del vertedero de Dicham, no posee patente de funcionamiento en Castro, asegurando que la planta corresponde, según su ubicación, a Dalcahue.

 

Afirmó también que, según conversaciones con el alcalde de Dalcahue, Juan Hijerra Serón, Aconser TAMPOCO POSEE PATENTE DE FUNCIONAMIENTO EN DICHA COMUNA, lo que tan sólo implica que no existe ninguna comuna con la intención de hacerse cargo de esta planta de recepción de residuos sólidos ubicado en la frontera entre Castro y Dalcahue.

 

De acuerdo al medio digital AQUA, la empresa Aconser adquirió el predio y permisos sanitarios para comenzar a funcionar en Punahuel 2/ Puacura desde el 2016, pero anteriormente el vertedero habría funcionado con otros dueños y otro nombre. Este primer vertedero ubicado donde ahora está Aconser habría sido clausurado por no cumplir con las condiciones sanitarias mínimas para establecer una planta de este tipo. Además del agente contaminante que implicaba para la zona, siendo cerrado por reclamos de los vecinos del sector.

 

Este vertedero tiene la facultad de recibir residuos industriales de las empresas que operan en Chiloé y también por aquellas que vienen de fuera de la isla, puesto que siguen contando con la absoluta “despreocupación” de las autoridades regionales, provinciales y locales para que esto deje de ocurrir.

 

Chiloé permanece en alerta sanitaria y no solamente por lo que ocurre en Ancud y su basura, sino que además por la sospechosa falta de voluntad de las autoridades políticas de la zona para exigir a los industriales medidas proporcionales a la contaminación e impacto ambiental que generan con sus desechos.