La tragedia del agua

Por Ricardo Caceres Olave, Abogado | El día miércoles 08 de enero del 2020 fue rechazada en el senado, la ley  que consagraba el agua como bien de uso público en la Constitución, dicho rechazo es de suma gravedad ante la crisis hídrica que afecta al país, y que tiene características catastróficas en determinadas regiones, dicho rechazo fue gracias a que constitucionalmente se requiere la votación de 2/3 para su aprobación. Es decir, un sector de este país tiene la facultad de bloquear o evitar cualquier reforma constitucional con respecto a nuestros recursos naturales. Esta fórmula de los 2/3 se consagró en la constitución del año 1980. 

 

Lo anterior nos debe llevar a una reflexión, qué sentido tiene una nueva Constitución, en la cual ya la derecha estableció para determinados temas la aprobación de 2/3, dando como argumento falaz que de esa forma existiría estabilidad política, esto es todo lo contrario; volvemos al principio de que cambiemos la Constitución para que no cambie nada, los hechos me han dado la razón y siempre consideré que el acuerdo nacional que tanto celebraba la clase política había nacido castrado, pues será imposible la revisión de la privatización de los recursos naturales tales como, agua, litio, cobre. Siempre me pregunté que celebraba la clase política cuando nuevamente nos encontramos con un proyecto de constitución absolutamente antidemocrático, porque no todos los votos valen lo mismo, el voto de una minoría tiene más valor que el 50% más 1 de todos los ciudadanos que tenemos otra mirada de los  recursos naturales.

 

En virtud de lo anterior, debemos desconocer los acuerdos de la clase política y sus 2/3, y salir a educar a la gente  que lo que necesitamos las y los ciudadanos es una Nueva Constitución democrática en donde cada habitante tenga el mismo valor cívico, y por esto, tenemos la gran tarea de que a partir de nuestro núcleo familiar nos corresponde hacer conciencia y posteriormente en nuestro vecindario y lugar de trabajo para tener verdadera participación ciudadana igualitaria, para eso aprovechemos los espacios legales y de reunión que nos permite la dictadura (considerando que la actual Democracia es una mera fachada).  Nos ganamos un plebiscito en las calles, tenemos el derecho a usarlo y fortalecerlo.