Comunidades Williches de San Antonio de Hueldén: firmes en la Reivindicación Territorial y en total rechazo al vertedero ‘transitorio’

Comunidades Williches de San Antonio de Hueldén: firmes en la Reivindicación Territorial y en total rechazo al vertedero ‘transitorio’

 

Las Comunidades Pellu williche, lof huenul, leufu wich, han decretado la reivindicación del territorio ancestral en San Antonio de Hueldén: , “para el equilibrio biológico de toda la Isla de Chiloé” según comenta Juan Huentelicán (48) coordinador y vocero de la mesa territorial Senda Chacao que reúne a 7 comunidades indígenas del sector norte de la Isla de Chiloé, liderado por el Cacique Mayor del Terriotorio de Ancud, Orlando Allancán, las cuales están luchando contra la instalación del vertedero comunal de RSD de Ancud.

Producto de la manifestación del pueblo williche de , 12 comuneros  resultaron agredidos por Fuerzas Especiales de Carabineros. Frente a esos hechos, el día martes se interpuso una querella criminal por la figura de apremios ilegítimos en contra del gobernador provincial Fernando Bórquez; el jefe de la Prefectura de Carabineros de Chiloé y Palena, coronel Antonio Alonso, y el seremi de Bienes Nacionales de Los Lagos, Jorge Moreno. A su vez, al día siguiente la Mesa Territorial Senda Chacao presentó un documento de ‘Reivindicación Territorial’ en las oficinas de la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (Conadi)., según explicó el vocero de la Comunidad Ancestral Senda Chacao.

Presentación de Oficio

Desde Senda Chacao relatan que la Conadi “no dieron señales, no respondieron las cartas, ni los llamados telefónicos”. Por lo que el miércoles 4 de septiembre se presentó en Conadi de Osorno, un oficio por parte de la abogada querellante Orieta Llauca, de  Reivindicacion de Territorio. El objetivo de la presentación de ésta carpeta es frenar el desarrollo del proyecto que busca instalar una planta de residuos comunales en el sector de Hueldén, es exigir un estudio Resolución de Impacto Ambiental, ya que por el momento sólo existe una Declaración Ambiental, por lo que piden, que agudicen la evaluación técnica por parte de las autoridades ambientales.

Juan Huentelicán finaliza indicando que mira con preocupación cómo se está llevando el proceso. “Urge encontrar un recinto apropiado para dar respuesta a esta grave problemática”, sentencia el coordinador.

Ancud vive una crisis ambiental y sanitaria, que está poniendo en riesgo el abastecimiento de agua limpia para el territorio noreste de la comuna, relacionada con el tratamiento de sus residuos sólidos domiciliarios (RSD), dado principalmente por la nula planificación para contar con un nuevo sitio de vertedero Municipal , junto con la ausencia de una política comunal para la disminución en la producción de residuos, el reciclaje y compostaje de residuos orgánicos, según advierte el Cabildo del Agua de Chiloé en su última declaración pública.

Día internacional de la mujer indígena en Chile: Lo que el gobierno regional de Los Lagos y Alcalde de Ancud avalan

Día internacional de la mujer indígena en Chile: Lo que el gobierno regional de Los Lagos y Alcalde de Ancud avalan

El gobierno regional de Los Lagos a través del Gobernación Provincial y el Alcalde de Ancud (Chiloé), Carlos Gómez Miranda, según declaraciones públicas. Posiciones impresentables ante evidentes violaciones a los derechos humanos.

El gobierno regional de Los Lagos y el Alcalde de Ancud cerraron toda posibilidad de diálogo y consultas de buena fe ante las comunidades opositoras a la intervención de un espacio territorial ancestral que está siendo evaluado para la instalación de un relleno sanitario en el sector San Antonio de Huelden, fundo Los Millanes, en un lugar donde nacen los ríos: Manao, Pichihuelden, Negro de Linao, Quebrada Honda, Huenque, Huicha de Lecam y el más importante el río Huicha que dotan de agua a muchas comunidades, incluso a algunas alejadas de San Antonio de Huelden. También mencionar que este lugar se encuentra beneficiado por al menos 11 humedales los que se ven amenazados por este proyecto en evaluación.

Durante la tarde del domingo 1 y mañana del 2 de septiembre, comunidades Mapuche Williche de Ancud, del sector San Antonio de Huelden, en el marco de una reivindicación territorial en los terrenos “Fundo Fiscal Los Millanes” donde la Municipalidad con el gobierno regional pretenden imponer un relleno sanitario, fueron violentamente reprimidas por Fuerzas Especiales, arrojando personas detenidas y lesionadas, todas mujeres mapuche williche.

Video de la represión:

 

 

Recursos fiscales

El gobierno regional de Los Lagos junto al Alcalde de Ancud, están haciendo uso de recursos fiscales, con millones de pesos de todos y todas las contribuyentes del País, en:

– Intervenir caminos de vialidad, puentes y diferentes accesos para el tránsito de camiones y maquinaria pesada para supuestos estudios de factibilidad para un relleno sanitario.

– Pago a empresas para realizar las obras y estudios de factibilidad.

– Uso y abuso de los tiempos y recursos de funcionarios públicos en campañas publicitarias en medios de comunicación para estigmatizar, discriminar y criminalizar a quienes se oponen a este nivel de intervención y exigen el cumplimiento de los derechos que estipulan las normas internacionales de derechos indígenas.

– El gobierno regional de Los Lagos y en particular, el Alcalde de la Municipalidad de Ancud, Carlos Gómez, pretenden llevar a un escenario de criminalización la protesta y manifestaciones de comunidades que se oponen legítimamente, legalmente y por derecho a la instalación de un Relleno Sanitario y a la afectación de una parte del territorio ancestral Mapuche Williche, que va más allá de la propiedad particular, sino del cuidado de lo que allí hay y su importancia para la vida y bienestar colectivo.

 

La ilegalidad de las acciones

La crisis y conflicto generado por el Gobierno Regional y el Alcalde de Ancud como consecuencia de acciones erráticas para solucionar los problemas de la basura, por muy tocho que parezca, abre a una tremenda oportunidad para que un tema que ya se ha instalado a nivel País e incluso está causando atención internacional, sea un ejemplo de resolución de conflictos a pesar de los recientes desenlaces de violación a los derechos humanos, más aún, considerando que este caso, con las diversas aristas que tiene, fue ingresado al Comité de eliminación de la discriminación Racial de las naciones Unidas, donde el estado de Chile deberá se examinado en noviembre de este año, con respecto a las diversas recomendaciones en el marco del cumplimiento de la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial, incluyendo las normas de derechos indígenas, incluyendo el cómo debería ser considerado temas de consulta indígena, temas de tierras antiguas o ancestrales, temas de espacios sagrado, integridad cultural e importancia tradicional, temas de naturaleza (recursos naturales) y proyectos de inversión público o privado.

Independiente de las acciones judiciales y administrativas de las comunidades para proteger los espacios que están amenazados por la acción del gobierno regional de Los Lagos y el alcalde de la Municipalidad de Ancud, queda de manifiesto la decisión arbitraria y de mala fe por parte de algunos agentes funcionarios estatales, que han demostrado incapacidad absoluta para el diálogo, para el respeto a la libertad de expresión y las legítimas reivindicaciones de defensores y defensoras de derechos humanos, reconocidas en el Sistema Interamericano de Derechos Humanos y en los mecanismos y procedimientos especiales de Derechos Humanos de Naciones Unidas.

Cabe consignar, que el objetivo del Convenio 169 de la OIT es superar las prácticas discriminatorias que afectan a los Pueblos Originarios y hacer posible que participen en la adopción de decisiones que afectan a sus vidas, por lo que los principios fundamentales de consulta previa y participación constituyen su piedra angular, lo que se potencia con lo establecido por la Declaración de la ONU sobre Los Derechos de los Pueblos Indígenas de la Onu y la OEA..

A nivel local, estos temas, aún no son atendidos por las comisiones de fiscalización de la Cámara de Diputados/as pertinentes ni la Contraloría General de la República.

 

Ver declaraciones del Alcalde de Ancud y la Gobernación Provincial con seremías:

https://www.facebook.com/canal.delsur.5/videos/2681462771864052/

Escuela Superior Campesina Curaco de Vélez finaliza Diplomado de DDHH con emotiva ceremonia y presentación de trabajos finales

Escuela Superior Campesina Curaco de Vélez finaliza Diplomado de DDHH con emotiva ceremonia y presentación de trabajos finales

 

El sábado 24 de agosto, a partir de las 10,00 de la mañana, se realizó en la Escuela Superior Campesina Curaco de Vélez la presentación de trabajos finales y la entrega del diploma del Diplomado de DDHH denominado: “Herramientas para la defensa, protección, fomento y educación de derechos individuales y colectivos”, el que se impartió de manera especial este 2019.

El Diplomado se desarrolló de marzo a agosto con 102 horas cronológicas distribuidos en 6 módulos y con la participación activa de 17 personas, en su mayoría vinculadas a organizaciones sociales chilotas y comunidades de pueblos originarios del archipiélago, generándose una experiencia relevante desde la perspectiva intercultural, pluricultural e interdisciplinaria, atendiendo las diversas especializaciones y quehaceres de quienes participan.

El Diplomado es parte de las iniciativas autónomas y autogestionada de la Escuela Superior Campesina, de educación gratuita y de calidad, en apoyo a organizaciones sociales y comunidades, la que contó con la colaboración y voluntariado de diversas relatorías especialistas en Derechos Humanos, incluso con la participación de de integrantes de organizaciones e instituciones como: Instituto Nacional de Derechos Humanos, Observatorio Ciudadano, Acnudh, Amnistía Internacional, Comisión chilena de Derechos Humanos, , CID Sur, entre otros.

El objetivo del diplomado ha sido contribuir en la formación de dirigentes/as de diversas organizaciones sociales y comunidades de Chiloé, con una perspectiva intercultural, con el propósito de brindar una formación amplia en derechos humanos, de alto nivel, orientada a la incorporación de herramientas prácticas, teóricas y analíticas. Del sistema local e internacional de derechos.

Chiloé y el despertar político-social de su memoria

Chiloé y el despertar político-social de su memoria

 

Eduardo Mondaca Mansilla Investigador del Centro de Estudios Sociales de Chiloé – CESCH Doctor © en Ciencia Política, Universidad Nacional de Córdoba, Argentina. www.territoriocesch.com

“¡Que vivas en tiempos interesantes!”, eso dicen en China cuando se quiere maldecir a alguien. Para el imaginario chino los “tiempos interesantes” son de inestabilidad, de crisis. Podríamos decir que la crisis es cuando lo viejo empieza a morir y lo nuevo aún no puede nacer, y ese es un terreno delicado, que brinda peligros pero también grandes oportunidades de cambio. Aprovechar esas oportunidades para la ampliación de realidades políticas y económicas más democráticas es todo un desafío. Ahora bien, desde hace unos años en Chiloé se ha empezado a sentir la necesidad de expresar lo que antes se guardaba y hemos comenzado a vivir, justamente, tiempos interesantes.

Pero, ¿Qué es lo que empieza a inquietar colectivamente a Chiloé? ¿Qué es lo que se ha comenzado a cuestionar, ya no tras la cocina o en la intimidad del hogar, sino en asambleas, sindicatos, colectivos y organizaciones? Desde el CESCH consideramos que, si bien las movilizaciones de este último tiempo apuntan a problemáticas específicas, ligadas generalmente al abuso económico extractivo, lo que las une es la indignación y amargura histórica frente a un trato colonial con Chiloé, un trato de segunda categoría. Si consideran esto exagerado, especialmente los foráneos, revisitemos un poco nuestra historia.

Chiloé es un territorio mestizo pero con un alto componente indígena. Actualmente hay cerca de 200 comunidades Williche que lo habitan. Este es un dato trascendental, especialmente cuando constatamos que es en el proceso de colonización de América cuando se crea el constructo mental de “raza” para normalizar y legitimar una estructura social en que blancos dominan e indios son dominados. No olvidemos que las grandes preguntas del debate de Valladolid en 1550 eran ¿Qué son estos que estamos subyugando en el nuevo mundo? ¿Son humanos? ¿Son bestias? ¿Tienen alma? Ese tipo de discusiones las podemos contextualizar cuanto queremos, lo que no podemos hacer es negar que van construyendo y reproduciendo un imaginario colonial de ver y ordenar el mundo, de naturalizar a dominadores blancos y dominados indios.

No obstante Chiloé no es el único territorio indígena, lo sabemos. No constituiría ésta una particularidad exclusiva. En este sentido, hay un proceso histórico que, en no pocas ocasiones, queda excluido de los análisis: el trascendental papel político y militar que jugó Chiloé en defensa de la corona española y en contra de los revolucionarios chilenos durante la guerra de independencia. Eran más de 250 años de esfuerzos para alcanzar niveles de convivencia más o menos aceptables con los españoles. Más de 250 años de rebeliones y acuerdos. Más de lo que Chiloé lleva anexado a Chile. Por tanto, más que una defensa imperial, lo que hizo Chiloé –veámoslo en perspectiva histórica- fue una defensa de lo conocido, de lo acordado, pero –además- desde una total y absoluta asimetría de poder. Todo un imperio estaba sobre Chiloé. Por ello, entre 1813 y 1818, Chiloé se constituyó como el principal centro de operaciones realistas. Fueron principalmente batallones chilotes los que triunfaron en el llamado “desastre de Rancagua” en 1814 y luego, con la independencia definitiva de Chile en 1818, el archipiélago se resiste a la anexión y nuevamente combate. Se expulsa a Cochrane en 1820 y Ramón Freire pierde su única batalla en territorio isleño en 1824. Chiloé recién se anexa en 1826 mediante el Tratado de Tantauco. Ahora bien, ¿qué es lo que allí se anexa?: un territorio de “indios enemigos”. Es decir, ciudadanos considerados de segunda categoría que además osaron enfrentarse a la eurocéntrica nación chilena. Una colonia interna que había que tratar como tal. En efecto, el Estado no solo posterga a Chiloé post-anexión, sino que va imponiendo su identidad nacional a través del trabajo forzado de miles de isleños en las llamadas Guardias Cívicas. En paralelo, la historia oficial chilena empieza a crear un imaginario específico sobre sus habitantes. Diego Barros Arana, uno de los historiadores más influyentes del siglo XIX, se refería a éstos como “perezosos por naturaleza” y es catalogado como un archipiélago “indigno” de los favores del Estado.

 Gerardo Millapel, 4 familiares directos muertos en la tragedia del Baker, 1906.

 

En consecuencia, la discriminación se incrementa aceleradamente. Este imaginario -que se fue imponiendo al habitante insular- no lo dejó indiferente. No se pudo desprender de él como si fuera una cascara fácil de desmontar. Terminó, muchas veces, por ir reconociéndose en estos retratos. La acusación lo perturbaba, lo inquietaba, pero también cada vez le era más familiar. La humildad y la paciencia se fueron convirtiendo en mecanismos de defensa, de resignación al trato colonial, especialmente cuando se da lejos de su territorio insular. ¿No tendrán un poco de razón? ¿No seremos a pesar de todo un poco culpables? Ese retrato, difundido y exportado por el imaginario republicano chileno, terminó por ser aceptado y vivido en cierta medida –y por largas décadas- en Chiloé.

No obstante, no era solo un imaginario, sino un trato a ejecutar. Clarificadores son -por ejemplo- los silentes y trágicos acontecimientos de 1906 en el actual sector de Caleta Tortel donde se abandonaron, y probablemente envenenaron, a 209 trabajadores chilotes por la Compañía Explotadora del Baker; o los cientos de chilotes fusilados en las estancias de Santa Cruz (Argentina) en 1921, por años excluidos del relato histórico, y cuyos cuerpos no fueron siquiera reclamados por el Estado chileno. Un Estado que, si bien adquiere mayor presencia económica a mediados del siglo XX, no lo hace para compensar un siglo de postergación, sino para continuar y consolidar un trato específico.

 Matrimonio de Cucao conmemorando a los chilotes muertos en la Patagonia, 1921.

Pareciera que estuviéramos juntando todo, pero lo verificable es que desde la anexión se ha asegurado un estado de carencia ampliada para Chiloé, donde todas las carencias se alimentan y sostienen entre sí. Ello explica que –con mayor fuerza en la década del ´80- se recibiera con los brazos abiertos al Estado y a la inversión privada, principalmente salmonera. Eran muy pocos los que proyectaban amargas escenas. Y sin duda que se han cubierto una serie de necesidades básicas, así como se ha asegurado el acceso al empleo -precario por cierto- y a diferentes tipos de tecnologías y comodidades. No obstante, a ya casi 4 décadas del arribo de la industria salmonera y la apertura de un proceso neoliberal-extractivo, nos vamos dando cuenta de que nuestras islas han pagado un precio muy alto.

No obstante, es la profundización de todo ello lo que viene impulsando, paradójicamente, el despertar de un nuevo proceso histórico en Chiloé. Las grandes movilizaciones y despertar territorial de este último tiempo, no sólo hacen frente al insultante modelo extractivo, la arbitrariedad antidemocrática de muchos proyectos (públicos y privados) o el permanente centralismo político, sino que hacen frente a la matizada colonialidad que los contiene y ejecuta en Chiloé. Incluso los últimos acontecimientos en Caguach, entre la comunidad y el obispado, se inscriben en este marco. Es necesario, por tanto, tomar conciencia de nuestros puntos de partida, nuestra memoria e historia personal y social, conciencia de los significados y saberes construidos de forma colectiva, conciencia de que esos significados y saberes están situados en un territorio determinado. De saber superar, no solo las categorías impuestas que nos han definido, sino también nuestras propias folklorizaciones. Hoy en Chiloé nos enfrentamos a la complejidad de ensayar/construir, colectiva y democráticamente, la relectura crítica y politizada de nuestra trama histórica, con sus claros y oscuros, para saber ocuparla en nuestro presente. Esto reclama, de igual forma, una necesaria producción teórica, que emerja desde la experiencia relacional concreta y al servicio del territorio. Dispuesta a sumergirse en las complejidades del presente, pasado y futuro de nuestro archipiélago. Todos y cada uno de los esfuerzos del Centro de Estudios Sociales de Chiloé (CESCH) están guiados por ese sentido y anhelo.

 

¿Por qué Chiloé necesita una Planificación Territorial?

¿Por qué Chiloé necesita una Planificación Territorial?

Alvaro Montaña Soto es Geógrafo, oriundo de Curaco e integrante de la Agrupación DEFENDAMOS CHILOÉ.

La planificación territorial es un conjunto de políticas, instrumentos, leyes y técnicas aplicadas, para organizar el territorio en que un grupo humano habita. Esta organización del espacio busca minimizar los conflictos de usos por el territorio (terrestre y marino), lograr un uso sostenible de los recursos naturales y optimizar la localización espacial de las actividades humanas e infraestructuras. Se trata, entonces, de definir objetivos, metas y acciones, es decir elaborar un “Plan de Ordenamiento Territorial”, para ocupar el espacio de manera equilibrada, definiendo lugares adecuados para las actividades humanas, estableciendo para cada “trozo” del territorio uno o varios usos posibles, es decir, actividades exclusivas, preferentes, con restricciones o usos prohibidas, proyectando usos del territorio para cada sector sobre la base de sus aptitudes y restricciones.

 

Un Plan de Ordenamiento Territorial busca cuidar el principal capital que un país, una comuna o una isla tienen: el territorio, o sea, el espacio en que hemos desarrollado nuestra cultura y del cual dependemos para sobrevivir y en el que nos proyectamos como individuos y como comunidad. Planificar el territorio no solo significa definir leyes que establezcan qué se puede y no se puede hacer en el espacio; se trata de establecer acuerdos sociales en el marco de un desarrollo humano sostenible, donde coexistan diversas actividades y no solo de aquellas que saturan el territorio, impidiendo el desarrollo de otras, como ocurre con la acuicultura en Chiloé. Las actividades humanas son diversas y, afortunadamente, Chiloé es un archipiélago con aptitudes o “vocaciones de uso múltiples”, diversificar los usos del territorio nos hace más resistentes ante crisis económicas y nos permite aprovechar los potenciales de nuestra geografía.

 

Desafortunadamente, en Chile, solo existen instrumentos de planificación territorial para zonas urbanas, es decir, alrededor del 0,5% del país y para el 24%, del país que son áreas de conservación de la naturaleza, por lo que tenemos un 75% de la nación sin leyes que regulen la ubicación de las actividades humanas en zonas rurales, periurbanas y áreas naturales fuera de las áreas protegidas, es decir, que en gran parte del país no se establecen los usos o actividades humanas preferentes, restringidos o prohibidos y cómo estos se combinan en el espacio terrestre y marino, quedando la planificación del territorio a merced del mercado y de los intereses privados, dejando en un segundo plano el bien común y la conservación de la naturaleza. Esta es una de las razones por la cual hoy en Chile proliferan problemáticas territoriales graves, como el centralismo nacional y regional, la sobreexplotación del agua dulce, el avance del desierto y la erosión de los suelos, la sobreexplotación pesquera, la exposición de población humana a riesgos naturales y antrópicos, aspectos que repercuten en inequidades o injusticias espaciales, es decir, en desigualdades de acceso a bienes y servicios, como: salud, educación y vivienda y, en una frenética sobreexplotación, contaminación y degradación de la naturaleza, lo que perjudica el buen vivir de las comunidades urbanas y rurales. 

¿Para qué nos serviría tener Planificación territorial en Chiloé?

 

  • Para encontrar lugares idóneos donde instalar los rellenos sanitarios u otras tecnologías de disposición de residuos sólidos y líquidos, es decir, zonas que no estén cerca de cursos de agua, lejos de viviendas rurales, próximas carreteras y/o áreas equidistantes de los centros poblados mayores.

 

  • Para ubicar las industrias de generación energética eólica, en sectores que “maximicen” su eficiencia: zonas con viento constante, cercanas a caminos y líneas de transmisión eléctricas (no podemos seguir generando más y más tendidos eléctricos) y donde se “minimicen” los impactos ambientales y territoriales: que se instalen en ecosistemas degradados como praderas o matorrales, en zonas de bajo valor paisajístico y turístico, alejadas de viviendas rurales, de sitios arqueológicos y de humedales.

 

  • Para proteger ecosistemas que son únicos, frágiles y valiosos, como por ejemplo, los sistemas de “turberas altas” de la Cordillera de la Costa, como áreas de protección de las nacientes de agua, impidiendo su destrucción y fragmentación, como ocurre actualmente con el Parque Eólico San Pedro.

 

  • Podría servir para definir los “bosques de madera”, cuyo manejo servirán para construir viviendas, muebles, artesanías y embarcaciones en 100 años más, “bosques de leña”: bosques degradados, renovales y plantaciones de eucaliptus que ya existen, “bosques multi-propósito”: para extracción de madera y leña, protección de agua y suelo y uso turístico, científico y educativo y “bosques de preservación”, para resguardar el agua, la flora, fauna y la medicina del futuro.

 

  • Para reubicar centros de cultivo acuícola de choritos y salmones, en una “cantidad” que no contamine el mar, como ocurre con las fecas de salmón y chorito que se acumulan en el fondo marino, impidiendo la reproducción de los bancos naturales de mariscos. Para evitar que el exceso de biomasa (salmones por metros cúbicos) en un centro de cultivo genere condiciones anaeróbicas (agotamiento del oxígeno del agua) o bien, para minimizar el impacto paisajístico de los centros de cultivo en zonas de valor turístico.

Algunas proyecciones y desafíos para implementar una planificación territorial urbana, rural y archipielágica:

 

Las ciudades requieren actualizar sus Planos Reguladores Comunales (Urbanos) para proyectar una imagen turística, proteger su patrimonio, mejorar el acceso a servicios públicos, impedir el crecimiento de las ciudades hacia zonas inundables o también, para proyectar el crecimiento armónico de ciudades que se unen en una ciudad mayor, como está ocurriendo entre Dalcahue-Castro y Chonchi, donde se necesita urgente un Plan Regulador Intercomunal.

Centro comercial ubicado en el centro histórico de Castro, área de valor patrimonial mundial. Esta infraestructura comercial privada podría haber sido localizada en la zona urbana exterior o periurbana, sus beneficios habrían sido los mismos y sus impactos negativos habrían sido significativamente menores.

 

En el campo, es necesario cuidar los suelos, los bosques y humedales, sin ellos no hay futuro; se requieren Planes de Desarrollo Predial para potenciar la economía rural chilota. Es urgente, también, frenar el explosivo avance de los loteos y parcelas de “medias hectáreas”, que amenazan la continuidad de nuestra ruralidad, es decir, la base material de la cultura chilota, considerando que solo en los últimos 5 años pasamos de 2.869 nuevos lotes en el año 2014 a 5.721 en el 2018, la ruralidad chilota se vende y se destruye en “trocitos”, ¿quiénes vivirán en el campo mañana?, ¿quedará tierra para los chilotes del mañana?

 

Chiloé requiere potenciar el uso de la ley 20.249, que creó los “Espacios Costeros de Pueblos Originarios” y que ha servido para que las comunidades indígenas soliciten el mar y la playa para seguir realizando actividades económicas tradicionales sostenibles y de pequeña escala: pesca, buceo, recolección de mariscos y algas. Esta figura legal permite manejar y proteger los bancos de mariscos, los huirales y los caladeros de pesca, junto a la biodiversidad marina. Es una oportunidad para que, en el futuro, los huilliches y chilotes, podamos seguir trabajando “con juicio” (sosteniblemente), el mar que nos alimenta y que hoy está privatizado, contaminado y sobre-explotado. Se requiere repoblar el mar y manejar sus recursos, nunca más sobreexplotar, fomentando los policultivos marinos nativos y el procesamiento local de ellos. Es necesario desarrollar las múltiples potencialidades del maritorio, para no estancarnos en el dúo: choritos y salmones, una estrategia económica-territorial sostenible y diversa, que genere empleos sin dañar el mar.

La Provincia de Chiloé posee más de 2.000 kilómetros de costas (el perímetro de todas sus islas), este extenso litoral permite desarrollar múltiples usos, lamentablemente sólo los cultivos de choritos y salmón se han potenciado.

Avanzar en una planificación del territorio en Chiloé es urgente, para ello se requiere unidad social y política, junto a liderazgos que unan voluntades e intereses públicos y privados. Una “Ley Chiloé”, podría ser una oportunidad para definir qué queremos y qué no queremos en nuestro archipiélago. Si Chiloé fuese región, esto se facilitaría bastante, ya que la potestad de planificar el territorio recae principalmente en el Gobierno Regional (ley 21.074).

 

Chiloé requiere “Planes de Ordenamiento Territorial” que potencien nuestra economía y donde se integre y se reconozca nuestra realidad rural, archipielágica e intercultural. Es necesario que los nuevos líderes pongan los intereses de Chiloé por sobre los del partido político de Santiago y que, como comunidad, cuidemos y defendamos el territorio que día a día nos orgullecemos de habitar, pensar Chiloé desde Chiloé es el camino. 

La Isla Aucar en Quemchi es uno de los lugares de mayor simbólico, cultural, religioso y turístico de Quemchi, sin embargo en su acceso desde tierra se ubica una industria procesadora de recursos marinos, la que debió haberse localiza más lejos del acceso terrestre a la famosa pasarela de madera que conduce a la islita, sencillamente bastaba haberse alejado algunos cientos de metros, para no dañar este hermoso paisaje cultural tradicional de bordemar.