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La pretensión de instalarse con cultivos industriales y todas sus secuelas de impactos  justo frente a la entrada del santuario de Caguach representa una actitud invasiva, de piratería, y una clara afrenta a la cultura religiosa ancestral de las comunidades de la Isla de Caguach y de todas las comunidades de Chiloé cuya devoción por el Nazareno comparten con respeto y profundidad.

Por: Dr Tarsicio Antezana, Presidente Asociacion para la Defensa del Ambiente y la Cultura de Chiloe ADAC Chiloe.

El anuncio de la instalación eventual de cultivos industriales de mitilidos por parte de la empresa TRUSAL en aguas marinas adyacentes al Santuario de Caguach nos ha dejado consternados.

El carácter colonialista, invasivo, artero, y carente de respeto por el ambiente y por las comunidades locales, de la acuicultura es reconocido en Chile mucho mas que en otras latitudes. En este caso particular, ese carácter ya tan reconocido, ha alcanzado su máxima expresión al pretender ocupar 20 hectáreas de monocultivos industriales justo frente a una localidad de cultura religiosa ancestral como es el acceso al Santuario de Caguach.

Esto implicaría la contemplación de cientos o miles de flotadores y otras instalaciones flotantes, ruidos de grupos electrógenos, de lanchas y barcos, posiblemente muelles y transito por las playas, etc etc. y actividades en nada ligadas y atentatorias a la devoción religiosa.

Coincido con expertos en el impacto negativo crucial y trascendental de la acuicultura, (salmonicultura y mitilicultura incluidas por igual) sobre el patrimonio cultural, étnico, artístico, paisajístico, arquitectónico, social, histórico de Chiloé. Coincido también en que la industria crece amparada por una legislación demasiado proclive al crecimiento económico en desmedro de la proteccion ambiental y cultural, y que ademas se ampara en una institucionalidad estatal de muy pobre y cuestionada eficiencia y efectividad en el control del cumplimiento de esa ley. Este “emprendimiento industrial” de TRUSAL repite la falta o exigua consulta a la comunidad, atenta contra los derechos ancestrales y tradiciones de pueblos y especialmente del culto religioso, y desde luego atenta contra el patrimonio ambiental: el Maritorio de Chiloé.

Se ha insistido sin fundamentos científicos que los cultivos suspendidos de mitilidos son inocuos para el ambiente y la cultura y que sus impactos serian incluso menores a los de la salmonicultura.

Sin duda que la salmonicultura en Chiloe implica la introducción de una especie alóctona y un depredador de amplio espectro cuando se escapa y que ademas ha importado enfermedades, vertido enormes volúmenes de antibióticos, pesticidas y materia orgánica que ineludiblemente se acumula en el fondo y que genera fondos pútridos y carentes de vida, pero que ademas se dispersan en la aguas cambiando su composición y se hacen accesibles a la trama trófica pelágica.

Estos efectos han sido en la practica ignorados y quizás intencional o convenientemente no cuantificados.

Sin embargo los cultivos de mitilidos tampoco parecen inocuos para el ambiente marino y sus comunidades y así seria el caso de los monocultivos de mitilidos frente al sector de entrada al Santuario de Caguach.

Muy por el contrario por tratarse de monocultivos suspendidos de moluscos que utilizan el eslabón productivo de materia orgánica (fitoplancton), el que sustenta toda la trama trófica (que correspondería al pasto o forraje en los ecosistemas terrestres) y por tener los choritos una alta eficiencia de filtración, el impacto de estos monocultivos se centra en cambios significativos en la composición y abundancia de toda la comunidad pelágica.

Es decir si en en condiciones naturales el fitoplancton sustentaria el zooplancton marino incluyendo las larvas de peces, cangrejos, erizos, almejas etc. etc , y los eslabones superiores de la trama trafica como los peces, aves, mamiferos, etc. los cultivos suspendidos de mitilidos reducirían significativamente ese alimento y cambiarían su biodiversidad natural. Sin embargo, la capacidad de filtración de los choritos en un area dada aun no se ha cuantificado pare el Mar Interior de Chiloé ni para ninguno de esos sectores llenos de concesiones. Esta capacidad o tasa de filtración de los choritos que conjuntamente con la producción del fitoplancton natural del mar debieran resultar en una estimación de la capacidad de carga tampoco se conoce en el sector de la I de Caguach.

Esta industria al igual que la salmonicultura persiste en continuar a ciegas o a tientas y el estado no interviene. Se ha insistido que la estimación de la capacidad de carga es compleja e inaplicable para regular la industria de cultivos y en vez de intentarlo con investigación científica se prefiere seguir sin intentarlo hasta que la industria o/ y el ambiente colapsen. En este caso y a pesar del impacto esperado en la producción del fitoplacton en el sector y las consecuencias en la producción del mar y en los recursos pesqueros locales no se conoce o se ha despreciado.


Un segundo impacto que estos monocultivos debieran tener en el sector de I de Caguach, y que también es ignorado o despreciado en la autorización de las concesiones de mitilicultura en Chile, es el efecto esperado de la producción de fecas de choritos (llamadas pseudofecas).

Al Igual que en el caso del salmón y de todos los organismos que ingieren alimento orgánico, una parte es asimilada y orientada al crecimiento y otra parte es eliminada. No existe transformación de la materia que sea 100% eficiente. ¿Donde van a para estas toneladas de fecas? ¿Al fondo una parte? , ¿se dispersa otra parte?, ¿sera consumida por carroneros otra parte?, ¿sera degradada por bacterias otra parte? Esto que parece esencial para estimar el impacto de fecas en un cierto sector asignado para la mitilicultura no se sabe o se ignora o se desprecia en la industria de la mitilicultura en Chiloe y también en este caso.

Cual es la producción de fecas de estos monocultivos? Obviamente en un sector dependerá del numero de concesiones, del numero y densidad de lineas de cultivo, de la densidad de choritos en cada linea y en cada flotador y también del volumen o tasa de asimilación o defecación de los choritos y su variabilidad. Tampoco esta información se considera en la declaración de impacto ambiental de estas actividades industriales.
Sin embargo, resultados de investigaciones en otras latitudes (N. Zelandia, Mar del Norte) han establecido que los monocultivos de mitílidos alteran la composición de comunidades de fondo y la composición química del agua de mar.

No sorprendería que las nuevas instalaciones industriales de Trusal frente al Santuario de Caguach generaran fondos hipoxicos, quizás putridos y deletéreos para la vida marina especialmente para las larvas de peces, cangrejos, moluscos etc.

Un tercer y también efecto de amplio espectro pudiera ser la influencia de los monocultivos de choritos en la gestación de mareas rojas. Aunque no explorado científicamente, no es improbable que los choritos al ingerir especies que producen mareas rojas lleven por su alta y persistente capacidad de filtración y degradación en el tracto digestivo a la generación y concertación de quistes de especies de marea roja en el fondo y que pudieran ocasionalmente ser re-suspendidos y transportados a la capa mas somera del mar y gatillar o intensificar mareas rojas.

Hemos indicado 3 situaciones que sugieren que estos cultivos de mitiilidos no son inocuos al ambiente y que al igual que en el caso de la salmonicultura la evaluación del impacto ambiental, su capacidad de carga y su impacto en las comunidades de fondo, pelágicas y en la composición del agua se ignoran sistemáticamente por la institucionalidad de gobierno y que la industria acuicola también aprovecha para su conveniencia y en desmedro de la protección del ambiente..

Y en cuanto a que si los impactos de la mitilicultura sobre la cultura serian menores que los de la salmonicultura, desconocemos estudios comparativos que establezcan diferencias en el abandono del campo y de las tradiciones chilotas, correlacionado con la llegada de la industria acuícola, en la precariedad y estabilidad de los empleos y en otros indicadores socioculturales, pero si podemos apreciar que la pretensión de instalarse con cultivos industriales y todas sus secuelas de impactos paisajísticos, ruido, contaminación etc etc justo frente a la entrada del santuario de Caguach representa una actitud invasiva, de pirateria, y una clara afrenta a la cultura religiosa ancestral de las comunidades de la Isla de Caguach y de todas las comunidades de Chiloé cuya devoción por el Nazareno comparten con respeto y profundidad.