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Por Frente Feminista Poderosas – Ancud

Para dar respuesta a esta pregunta, es importante entender cuál es la situación actual en el campo laboral para nosotras las mujeres, ya sea a nivel nacional, pero principalmente a nivel local, en Chiloé. 

 

A nivel país, y en cuanto a la presencia de mujeres que lideran hogares, se tiene el dato de que cuatro de cada diez hogares tienen jefatura femenina, el doble de lo que existía en 1990, y que el 73,4% de esos hogares son monoparentales, es decir, liderados por madres solteras o mujeres separadas (Encuesta Casen Mujer 2017, Según estos datos, y en relación a estadísticas de Género y Empleo de la Encuesta Nacional de Empleo, 2010 – 2017 del Instituto Nacional de Estadísticas, la tasa de participación laboral femenina aumentó considerablemente en siete años, llegando a un 48,5% el 2017, donde la ocupación subió un 45%. No obstante, respecto a las mujeres no ocupadas, y según datos recopilados por la encuesta Casen, la tasa de desocupación femenina fue superior al 75%, con una brecha sobre los 50,0 puntos porcentuales entre hombres y mujeres. Así también, las mujeres que trabajan, son quienes poseen más carga horaria en cuanto a tiempo ocupado, contemplando 1,65 horas diarias más que los hombres. En este análisis también es importante conocer la situación en cuanto al Trabajo Doméstico, donde las mujeres participan más que los hombres en su hogar,  en promedio 2,08 horas diarias más (Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo (ENUT), 2015). 

 

Si bien, es relevante saber que cada vez las mujeres cuentan con mayor participación en el ámbito laboral, el cuidado de sus hijos e hijas en estos tiempos de trabajos para quienes son madres, es un punto importante y donde el   aporte entregado por instituciones externas, resulta tremendamente significativo. 

 

En este contexto, la matrícula en Educación Parvularia en Chile supera actualmente los 800.000 niños y niñas, donde la cobertura sobrepasa el 50%, de los niños y niñas en edad de asistir a Educación Parvularia, (Informe de Caracterización de la Educación Parvularia: Descripción estadística del sistema educativo asociado al nivel de Educación Parvularia en Chile, Subsecretaría de Educación Parvularia, Enero 2019). Sin embargo, al parecer esta cobertura se está volviendo corta  y en marzo del presente año, el gobierno actual presentó el Programa de extensión horaria, el cual contempla, por ejemplo, que los recintos de Fundación Integra,  “podrán funcionar hasta las 19:30 horas para beneficiar a madres y padres trabajadores”. 

 

Frente a este panorama, ¿cuál es la realidad laboral de las mujeres en Chiloé? 

En esto, se debe señalar que dadas las características territoriales en el archipiélago y de la población económicamente activa, sobre un 45% se encuentra vinculada al sector piscisilvoagropecuario, pudiéndose determinar la creciente participación de las mujeres en actividades que antiguamente eran sólo desarrolladas por hombres. De lo anterior, es importante conocer la actual realidad de trabajadoras y trabajadores que laboran en plantas pesqueras locales, donde importa diferenciar trabajos permanentes y trabajos temporales o eventuales. 

 

En cuanto a la mano de obra permanente, el 65% son hombres y el 35% son mujeres; versus a la mano de obra eventual, donde el 48% corresponde a hombres y el 52% son mujeres (Estudio MUJERES Y HOMBRES En el Sector Pesquero y Acuicultor de Chile, Sernapesca 2018). 

 

Es importante también agregar la participación de las mujeres, específicamente en la industria del salmón, donde según cifras del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), alrededor del 32% de la fuerza laboral de la industria del salmón en Chile está compuesta por mujeres, lugares donde además existen precarias condiciones laborales, con altas tasas de accidentabilidad, donde los sistemas de trabajos consisten en turno rotativos, tarde, mañana y noche, existiendo en algunas empresas contratos diarios, firman al ingresar a su jornada y firman el finiquito al salir de ella, siendo el sueldo promedio para una operaria de unos $352.617 al mes. (SALMONES DE SANGRE DEL SUR DEL MUNDO, Morir trabajando en la industria productora y exportadora, de salmónidos de cultivo del sur de Chile, Centro Ecocéanos, abril 2019).

 

Por todo lo anterior, se puede señalar que las mujeres en Chiloé, al igual que las del resto del país, mantienen liderazgo de hogares monoparentales en un alto porcentaje, encargadas de satisfacer diversas necesidades materiales para sus familias. De forma paralela, se goza de un aumento paulatino de ingreso en el mercado laboral, situación que para quienes son madres significa dejar durante largas horas a los hijos e hijas pequeñas, en salas cunas o jardines infantiles hasta terminada las jornadas de trabajo, complicándose aún más esta situación  cuando la jornada laboral incluye turnos de noche, horario en el cual el sistema de cuidado de niños y niñas no aplica Bajo este contexto, como rubro laboral principal de la provincia se encuentran las actividades ligadas al mar, siendo las plantas de proceso y entre ellas la del salmón, donde se ubica una parte importante de la fuerza laboral femenina, en trabajos más bien temporales, mal remunerados, sin existencia de derechos laborales mínimos al existir contratos diarios en algunas de éstas, y con ínfimas condiciones de seguridad. Sumado a ello, ya es sabido que este tipo de trabajos ha implicado para Chiloé la migración del campo a la ciudad, la pérdida de  dinámicas familiares culturales, que de forma ancestral habían caracterizado la vida en comunidad, con sistemas económicos recíprocos y solidarios, dando paso a la individualización de la vida comunitaria, junto a una disminución de la calidad de vida y en algunos grupos, el acercamiento a la “pobreza urbana” expresada en la vivienda, en su materialidad ligera y en limitaciones de condiciones básicas (Jordán y Martínez 2009). 

 

Por tanto, una rebaja en la jornada laboral semanal, si bien no soluciona problemas profundos, aliviana la carga a las mujeres, permitiendo con ello mejorar la calidad de vida familiar, al pasar más tiempo con los hijos e hijas para quienes son madres, fortalecer el raigambre familiar contando con espacios para fiestas o rituales comunitarios, y mayor tiempo de ocio necesario para un sano desarrollo personal y por ende apropiada salud mental.

 

En este contexto, ha sido recurrente escuchar en los últimos días al actual gobierno centrar la discusión sobre esta rebaja, más bien en cuestiones que se relacionan con costos para la empresa y consecuencias en cuanto a indicadores de productividad económica, invisibilizando lo cual debiera ser el foco principal: los cambios significativos que uno u otro proyecto podrían implicar para la calidad de vida de las personas, donde se trabaje para un buen vivir, y no se viva sólo para trabajar.