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Por Equipo CECPAN

Estamos muy tristes y decepcionados pues gracias a las gestiones de la Municipalidad de Ancud, con la venia del Ministerio de Salud, el recientemente aprobado Santuario de la Naturaleza Humedales del Río Chepu, hoy pasará a la historia como el primer Santuario aprobado en cuya área de influencia se construyó y entró en operación un vertedero sin Evaluación Ambiental como lo requiere la ley. Un infame record para la historia social y ambiental de Ancud y de Chile.

Una jugada – a nuestro juicio, ilegal – bien planeada y orquestada en secreto, que en menos de un mes se saltó múltiples procedimientos y leyes, por medio de artificios dispuestos para imposibilitar una reacción ciudadana acorde y sin esperar pronunciamiento de la justicia frente a los puntos más controversiales. De lo que más nos preocupa como ciudadanos parte de esta comuna, es que se haya mantenido en silencio esta gestión hasta último momento, con el fin de eliminar el margen de respuesta de la comunidad afectada, y conseguir en el caos de la emergencia avanzar en una acción sin participación, al margen de la institucionalidad ambiental y sin dar tiempo a la justicia para que actuara.

Con el nivel de caos y miedo inducido a la ciudadanía de Ancud, parte de la cual presionó a Puntra a aceptar en pasividad el sacrificio, se siguen multiplicando las heridas que en el tejido social de la comuna de Ancud provoca la irresponsabilidad ambiental. Puntra y Chepu no pedían nada más y nada menos que un proceso riguroso, justo, equitativo y legal. Había alternativas para ofrecerles estas garantías, y en cambio los afectados recibieron un trato condenable basado en engaños por parte de funcionarios y autoridades, aumentando su desesperación y vulneraciones.

Este es un día negro para el desarrollo y la gobernabilidad de Ancud, para la ciudadanía preocupada por temas ambientales, para la institucionalidad ambiental, y para la conservación en Chile. Solo nos quedará tranquilidad cuando las autoridades: SEREMI de Salud, alcalde y funcionarios municipales, asuman su responsabilidad, de cara a la ciudadanía en el contexto de los procesos fiscalizadores y eventualmente sancionatorios que se vienen por la irresponsable colocación de un vertedero en tal área de sensibilidad y las consecuencias asociadas.

No decaeremos en nuestro apoyo a la comunidad local en la legítima defensa de su territorio.