Compartir :

El Archipiélago de Chiloé no daría abasto para enfrentar la pandemia. Si bien, no todos los posibles contagiados necesitarían “atención especializada” los que si la necesiten, no podrían ser atendidos en el territorio Insular. El hospital de Castro tendría a disposición sólo 6 camas, para un posible brote que podría afectar a 16.200 personas que podrían llegar a un  estado grave de la enfermedad.


 

Era miércoles 11 de Marzo, el director General de la Organización Mundial de Salud (OMS) decretó como pandemia mundial* el contagio del tan nombrado Corona Virus (COVID-19). Hoy, a sólo  5 días después, el virus alcanzó a nivel mundial 6725 muertes, y 175.313 contagiados expandiéndose en 110 países.

Hoy el gobierno decretó la entrada en vigencia de la “Fase 4” lo que según la OMS, “este se trata de un escenario en el que el virus se considera generalizado, existiendo una transmisión sostenida en el territorio”. En Chile, ya van 156 casos confirmados, y uno de esos corresponde a la Región de los Lagos,  según el Ministerio de Salud.

Según la Organización Mundial de la Salud, 8 de cada 10 personas infectados  se recupera de la enfermedad sin necesidad de realizar ningún tratamiento especial. No obstante, alrededor de 1 de cada 6 personas que contraen la COVID-19 desarrolla una enfermedad grave y tiene dificultad para respirar. 

 

Por su parte, las personas mayores y las que padecen afecciones médicas subyacentes, como hipertensión arterial, problemas cardíacos o diabetes, “tienen más probabilidades de desarrollar una enfermedad grave. En torno al 2% de las personas que han contraído la enfermedad han muerto. Las personas que tengan fiebre, tos y dificultad para respirar deben buscar atención médica”, según plantea la Organización Mundial de la Salud.


¿Y qué pasaría en Chiloé?: no habría abasto de servicios médicos

El Médico Jaime Ibacache, jefe del departamento de epidemiología del Servicio de Salud Chiloé,  comenta cual es el panorama al que se enfrentaría la Red de Salud pública del Archipiélago. Explica que ,debido a la naturaleza del virus, el cual tiende a sobrevivir en 3 a 4 días en medios ambientes helados y húmedos, sería posible -en el caso de entrar el virus a la Isla- que 6 de cada 10 personas sean infectadas. De ese 60% sólo 15% necesitaría de hospitalización.


“un 60% de la población Chilota puede contagiarse, de éstos, un 15%  necesitaría ser hospitalizado en una unidad de cuidados especializados, servicio que cuenta con sólo 6 camas en el Hospital de Castro.”


Es decir, que de los 180 mil habitantes que posee Chiloé, 108 mil (el 60%) podrían contagiarse. De ese número, sólo el 15% necesitaría de cuidados especializados, lo que equivale a 16.200 habitantes. Cifra que choca con la realidad, ya que el hospital de Castro, sólo cuenta con 6 camas para éste tipo de tratamiento.

Esto se sumado, al contexto social e histórico que se vive en Chile, la desconfianza sentida y creciente por años hacia las autoridades políticas e institucionalidad actual, nos muestra un panorama desalentador respecto de cómo enfrentamos esta emergencia y la capacidad de reacción de los servicios, expertos, clínicos y también como sociedad en su conjunto frente al contagio de este, hasta ahora, desconocido virus. Las diferentes miradas de la Salud Pública frente a este fenómeno complejo obliga a considerar factores no tan solo biológicos sino también, sociales, políticos y económicos, señala Sindy Urra, Tecnóloga Médica, Diplomada en Antropología Médica.

 


Ahora más que nunca es importante estar informados e informadas acerca de lo que pasa dentro de nuestro territorio y como nos ayudamos colectivamente para evitar el contagio y en caso de contagio tomar las medidas necesarias para los cuidados del enfermo/a”, señala la investigadora.

Foto referencia: Nota Agencia Uno