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  • El joven fue condenado en primer instancia, pero su defensa recurrió al máximo tribunal. En dicha apelación los ministros determinaron absolver al acusado. Bajo este contexto, la segunda sala de la Suprema indicó que “al desconocerse el grado de pureza de la droga incautada, se ignora, subsecuentemente, su idoneidad para generar el peligro concreto para la salud pública que constituye el fundamento de la punibilidad, con infracción al principio de lesividad y, por ende, ello determina la inexistencia de delito”.

Durante el 2018 un joven Castreño fue sancionado con una pena de 300 días de presidio y una multa de 20 UTM, por el cultivo de 16 plantas de cannabis sativa, en proceso de crecimiento con un tamaño de entre 20 y 100 centímetros.
Frente a ésta situación, su defensoría, la abogada Fernanda Molina recurrió de nulidad ante el máximo tribunal del país, solicitando una sentencia de reemplazo. La profesional argumentó para estos fines una errónea aplicación del derecho por parte de la sentenciadora con el objetivo de impugnar la resolución.

No hubo afectación a la salud pública

“Planteamos que es necesario en causas por Ley 20.000 un protocolo de análisis químico que debe contar con la composición y naturaleza de la sustancia, no solo incorporar la presencia del compuesto activo, sino también la pureza, cuando hablamos de clorhidrato de cocaína, y en este caso, considerar la potencia al tratarse de Cannabis sativa”, explicó Fernanda.

Dentro del detalle de los estudios a las plantas, que tenían un largo entre los 20 y 100 centímetros, no aparecían estos antecedentes. Por ello, se buscó impugnar esta resolución. “Había que cumplir con este requisito, ya que si no se acredita no se puede determinar el verdadero nivel de peligrosidad de la sustancia y la posibilidad que tiene de afectar al bien jurídico protegido, que en este caso es la salud pública”, dijo la profesional.

Bajo este contexto, la segunda sala de la Suprema indicó que “al desconocerse el grado de pureza de la droga incautada, se ignora, subsecuentemente, su idoneidad para generar el peligro concreto para la salud pública que constituye el fundamento de la punibilidad, con infracción al principio de lesividad y, por ende, ello determina la inexistencia de delito”.

Jurisprudencia

Fernanda resalta que los fallos de la Corte Suprema sientan jurisprudencia. Es decir establecen criterios a la hora de fallar y de resolver para la misma corte u otros tribunales. “Respecto a la ley 20 mil, la corte ha dicho que se requiere cumplir con lo establecido en el artículo 43 de la Ley 20 mil: acreditar la naturaleza, composición y pureza de la droga incautada, no basta constatar presencia.

La abogada finaliza agregando que “en este caso lo interesante es que se extiende de manera expresa dicha exigencia a las sustancias vegetales, y no solo al tráfico o microtráfico, sino también al artículo 8, es decir al cultivo de especies vegetales”.