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  • Visualizar y concientizar sobre la problemática ambiental y social que ha producido la industria del salmón en el sur de Chile, es uno de los objetivos de “Estado Salmonero” documental que fue estrenado en Castro el viernes pasado frente un auditorio lleno. Luego de ésto, se generó un debate en donde activistas medioambientales y científicos conversaron con el público, aterrizando la discusión a un plano local y proyectando posibles soluciones.

Rienzi Figueroa V.

 

Frente a más de 300 asistentes  se estrenó el viernes 7 de junio en el auditorio del Centro Cultural de Castro,  la obra Estado Salmonero, el cual expone los efectos e impactos negativos que ha tenido el desarrollo desmedido de la salmonicultura en el medio ambiente y en el entorno cultural de Chiloé. La cinta busca concientizar sobre la problemática actual y detener la expansión de las salmoneras hacia la región de Magallanes.

 

El film fue producido por la marca Patagonia, y protagonizado por el surfista y activista chileno, Ramón Navarro, quien  va relatando lo que ha pasado en el mar interior Chilote con la instalación irresponsable de empresas salmoneras  y los efectos nocivos que sufrieron las comunidades de pescadores artesanales. A ésto, se  suma la visión de biólogos, activistas, abogados, medioambientales, para deslumbrar el panorama actual de los mares australes de Chile. La obra duró 25 minutos. Posterior a ello, se generó un conversatorio en donde un panel conformado por activistas de los movimientos Salvemos Chiloé y Chiloé ta’ Privao’, acompañados de el doctor en Oceanografía Tarsicio Antezana,  expusieron sus visiones , perspectivas e impresiones de la problemática.

 

Activismo: Salvemos Chiloé porque está privao’

Marcela Ramos, vocera de la Unión Comunal y miembra activa de las organizaciones Chiloé ta privao y Salvemos Chiloé,  comenta que  llevan mucho tiempo en ésta lucha, y ésto marca un hito. “Hace 5 años atrás no habríamos podido presentar éste video, debido que la oposición de la gente hubiera sido muy grande”, comentó. Sin embargo, después del mayo Chilote, del derrame de  pintura antifouling en el Río Trainel, de los vertederos industriales clandestinos, entre otras catástrofes ambientales producidas por éstas empresas, “la población despertó”, afirmó.

“Estoy segura que Chiloé tiene más posibilidades en términos de desarrollo laboral, que sólo el  área de la salmonicultura y mitilicultura. Chiloé no resiste la industria, y eso lo vemos constantemente en el tratamiento de los residuos, en la contaminación del mar, y también en cómo las culturas de las personas se van perdiendo” aseguró la activista.

Añadió que no se trata de vivir en el pasado, y afirmó que se puede innovar, trabajar en otras áreas, en donde las ganancias les lleguen a todos y los impactos y riesgos de destrucción medioambiental sean los mínimos. “La idea es que nos capacitemos, que estudiemos, que nos asociemos y busquemos las  formas de vivir dignamente en respeto con el medioambiente”, finalizó.

 

Tarsicio Antezana: “Chiloé no puede seguir siendo un vertedero, una cloaca de todos los residuos “

El doctor en oceanografía hizo énfasis en que antes de iniciar cualquier actividad o empresa, uno debe estudiar el ambiente. Por lo que explicó,  la empresa salmonera nunca realizó ésto. De tal manera, que todas las operaciones se han hecho a espaldas de la ciudadanía. “Existe una relación directa entre la salmonicultura y la producción marea roja. En todo el mundo se ha establecido… sin embargo acá en Chile no se ha querido investigar” dijo el científico.

Explicó a su vez, que el mar interior de Chiloé es un mar muy somero, de tal manera que los impactos en su fondo son inmediatos. En otras partes, las empresas salmoneras están ubicadas en áreas mucho más profundas ( mar adentro) , de tal manera de que los residuos pueden ser degradados en la profundidad y no impactan a las comunidades aledañas.

“Chiloé no puede seguir siendo un vertedero, una cloaca de todos los residuos de fecas, de antibióticos y de contaminación en general. Existen antecedentes bien fundados de que ésto es así y definitivamente no puede seguir.  Esta industria tiene que parar hoy, trasladándose a otros sectores, piscinas o mar afuera. Desde luego debe ser erradicada de áreas frágiles, ya que existen instalaciones de cultivos en las cercanías de humedales, cercanos a las caletas de pescadores, inmersos en los poblados en donde el paisaje ha sido destruido”, aseguró el investigador.

 

Tristes Contrastes

Chile es el segundo mayor productor mundial de salmones después de Noruega. La industria salmonera en nuestro país comenzó a desarrollarse alrededor de los años 80 y con el paso del tiempo este mercado fue creciendo a paso firme, llegando a alcanzar en la actualidad a generar ingresos de más de 5.000 millones de dólares por año en el país, de acuerdo al Instituto Nacional de Estadísticas,  y creando un total de 21.462 puestos de trabajo promedio en 2016.

Sin embargo el contraste el brutal. Ya que menos del 5% de las recaudaciones son usados para el pago de sueldos. En donde la mayoría de los trabajadores son mujeres (jefas de hogares) que trabajan largos turnos, mucho de ellos en malas condiciones laborales y por el sueldo mínimo. Si no fuera poco, las recaudaciones, al ser empresas multinacionales, no quedan en Chiloé, tampoco en santiago, se van directo a los bolsillos de los inversionistas, que día a día están acabando con el medioambiente y fragmentado la sociedad y cultura chilota y patagónica.