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Esta mañana aterrizó en Chile el avión que trajo de regreso a la hija de Alberto Curamil, la joven Belén Curamil, y a Miguel Melín, dirigente de la Alianza Territorial Mapuche (ATM), quienes viajaron a los Estados Unidos para recibir el Premio Medioambiental 2019 en la categoría Sur y Centro América que entrega la Fundación Medioambiental Goldman.

Los representantes del longko asistieron a una ceremonia de Premiación en el Ópera House de San Francisco el pasado 29 de abril y una ceremonia adicional el 30 de abril en Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos en Washington D.C. Belén Curamil fue la encargada de recibir el premio. En su discurso afirmó que “la lucha mapuche es una lucha ecológica, es una lucha por la vida y su continuidad”. Luego se reunió con congresistas incluyendo a Nancy Pelosi y otros líderes.

Goldman Environmental Prize 2019 recipient: ALBERTO CURAMIL, South & Central America represented by his daughter, BELEN CURAMIL CANIO.

La joven indicó que su padre reconoce y valora desde la cárcel la importancia de este premio: “Es un aliciente para seguir creyendo que otro mundo es posible, pero con unidad y compromiso colectivo y no desde el individualismo que hoy gobierna al mundo” y cerró pidiendo la  libertad el longko Curamil y de todos los presos políticos mapuche. Luego de sus palabras se le pidió a los presentes sumarse a los esfuerzos de las comunidades posteando el hashtag  #AlbertoCuramil.

Una vez finalizadas las ceremonias, Belén y Miguel iniciaron una gira acompañados por representantes de Fundación Medioambiental Goldman, donde su agenda estuvo marcada por diversas reuniones con organizaciones sociales, dirigentes medioambientales y organizaciones de Derechos Humanos de todo el mundo.


Alberto Curamil Millanao

Recordemos que Alberto Curamil fue destacado por su rol en la lucha contra dos centrales hidroeléctricas en el río Cautín, Región de La Araucanía. Ambos proyectos fueron cancelados a fines de 2016, pero, de concretarse, habrían producido serios daños al ecosistema y exacerbando aún más las condiciones de sequía en la zona.

Se le reconoce el longko un rol esencial en la unión de las comunidades mapuche y otros actores de la sociedad civil chilena en la lucha para proteger los ríos y el desarrollo de una estrategia que fue de la protesta a lo judicial, logrando demostrar que se había violado el consentimiento libre, previo e informado de los habitantes del sector al impulsar ambos proyectos.

En agosto de 2018 la policía arrestó a Curamil por su presunta participación en una actividad delictiva y permanece en la cárcel en prisión preventiva hasta el día de hoy. Tanto las comunidades, como quienes participaron en la resistencia a los proyectos hidroeléctricos creen unánimemente que Alberto Curamil fue arrestado debido a su papel en la lucha para frenar su avance.