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Publicado: Historia de Quellón

Frente el colonialismo territorial y cultural que el Estado chileno llevaba, y continúa, infringiendo en las Comunidades Williches, estos Lonkos (en distintos tiempos) viajaron en distintas oportunidades a Santiago para hacer valer sus derechos. Al respecto, dejamos un extracto escrito por Carlos Lincomán en referencia a José Santos y sus viajes a Santiago

“Nuestra defensa de la Mapu Ñuke, que por cientos de años de dominación colonial han visto correr la sangre de hombres y mujeres williche en Chilwe, han recorrido también el corazón de nuestro hermano Lonko que así como abrazó la tierra para sembrar las semillas, supo de caminares hacia las oficinas del gobierno exigiendo la justicia que aún espera para todos. Fue en medio de las tramitaciones, cárceles y persecuciones, que tomó también el lápiz para registrar recuerdos de los mayores, recrear pasajes de sus vivencias como hombre williche y dejar en sus notas la memoria que alcanza hoy a nuestras nuevas generaciones.

Ta Füta Maudin, aun existe para corroborar el verde que observó el lonko; la Mapu Ñuke en medio de las envidias y codicias winka, sigue congregando a sus hijos en su defensa. Los williche, nuestro pueblo williche sigue viviendo, tal como el lonko desde su palabra sabia encuentra espacio en la memoria williche en el tiempo presente.”
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Fuente: POESÍA MAPUCHE. «Las Raices Azules de los Antepasados»
Tachi Kallfüküpanngen T Pu Kuyfikeche: Sebastián Queupul Quintremil
José Santos Lincomán Inaicheo y Anselmo Raguileo Lincopil”.
Link: http://200.10.23.169/trabajados/POESIA.pdf

También compartimos con ustedes un breve relato hecho por don Héctor Leiva en referencia al fotografía que presentamos en esta publicación:

“Aparecen en la foto José Antonio Guenteo, Pedro Guenteo, Carlos Lincomán, Santos Lincomán.

Si tu te fijas ellos no están con el público, ellos están delante, por lo tanto, estos viejos estaban invitados ahí. Es un acto al parecer, yo supongo que debe haber como un escenario o algo así, como un mitín[….

La foto me la envío mi hija, pero no le he preguntado donde fue que la encontró. Yo creo que esto fue el año 1970 o 1971. Y eran así, estos viejos tenían como 50 años por ahí en esa época, porque Santos Lincomán muere en el 1984 y tenía 74 años, nació el 1910″.

Don Héctor nos comenta también sobre su gran amistad, que tuvo con don José Santos Lincomán y como surge el poema dedicado a unos de sus grandes amigos, nos referimos a “Pericona por Lincomán”, pero esa es otra historia, la cual compartiremos próximamente.

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Aporte de don Héctor Leiva Díaz.