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Por Daniela Triviño

 

Durante la reunión sostenida con vecinos de Huicha el día de ayer, la Seremi regional Scarlett Molt no quiso referirse ante los medios respecto a dónde está llevándose la basura industrial de la provincia y por qué, de acuerdo a la alerta sanitaria provincial que existe en Chiloé, se sigue permitiendo el paso de residuos industriales de otros puntos del país. Se desmarcó de manera absoluta del tema indicando que el problema de los desechos industriales era de los industriales, y que era  “problema de ellos” dónde destinen su basura, como si esto fuese una respuesta digna al hecho que la basura industrial entra a Chiloé y a sus vertederos de manera completamente irregular y negligente.

 

No existe un catastro provincial, ni comunal, donde se de cuenta exacta de la cantidad de residuo industrial que recibe y que también se genera en Chiloé por parte de empresas salmoneras, plantas procesadoras de mariscos, limpieza de fosas sépticas, entre otras.

 

Desconocimiento cómodo por parte de las autoridades regionales que se permiten emitir respuestas totalmente intransigentes respecto a la problemática, que deja las puertas de nuestro archipiélago abierto de par en par para que camiones con alto tonelaje lleguen a la isla a botar basura hasta vertederos industriales precarios y mal operados, generando focos de contaminación, daños en el ecosistema y también un estigma social para los vecinos afectados, convirtiéndose éstos en “los y las que viven al lado del basural”.

 

Durante esta mañana el alcalde de Castro  Juan Eduardo Vera declaró que el vertedero industrial Aconser, donde actualmente se está depositando la gran cantidad de basura domiciliaria que Ancud ha concentrado desde la clausura del vertedero de Dicham, no posee patente de funcionamiento en Castro, asegurando que la planta corresponde, según su ubicación, a Dalcahue.

 

Afirmó también que, según conversaciones con el alcalde de Dalcahue, Juan Hijerra Serón, Aconser TAMPOCO POSEE PATENTE DE FUNCIONAMIENTO EN DICHA COMUNA, lo que tan sólo implica que no existe ninguna comuna con la intención de hacerse cargo de esta planta de recepción de residuos sólidos ubicado en la frontera entre Castro y Dalcahue.

 

De acuerdo al medio digital AQUA, la empresa Aconser adquirió el predio y permisos sanitarios para comenzar a funcionar en Punahuel 2/ Puacura desde el 2016, pero anteriormente el vertedero habría funcionado con otros dueños y otro nombre. Este primer vertedero ubicado donde ahora está Aconser habría sido clausurado por no cumplir con las condiciones sanitarias mínimas para establecer una planta de este tipo. Además del agente contaminante que implicaba para la zona, siendo cerrado por reclamos de los vecinos del sector.

 

Este vertedero tiene la facultad de recibir residuos industriales de las empresas que operan en Chiloé y también por aquellas que vienen de fuera de la isla, puesto que siguen contando con la absoluta “despreocupación” de las autoridades regionales, provinciales y locales para que esto deje de ocurrir.

 

Chiloé permanece en alerta sanitaria y no solamente por lo que ocurre en Ancud y su basura, sino que además por la sospechosa falta de voluntad de las autoridades políticas de la zona para exigir a los industriales medidas proporcionales a la contaminación e impacto ambiental que generan con sus desechos.