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El sábado 01 de febrero organizaciones sociales de Chiloé participaron del primer encuentro regional de la Alianza Basura Cero Chile. La actividad reunió a organizaciones de Dalcahue, Castro, Chonchi, Hornopiren, Puerto Montt, Puerto Varas y Osorno en el sector de Quillaipe, en la comuna de Puerto Montt y buscaba abordar el problema de los residuos a nivel nacional y territorial.


 

En el sector de Quillaipe, comuna de Puerto Montt, en el Bioparque Austral, kilómetro 21 de la Carretera Austral, se realizó la jornada a la que concurrieron organizaciones de toda la región, la actividad  estuvo marcada en un primer momento por la presentación de la iniciativa de la Alianza Basura Cero a nivel nacional con una exposición de la experiencia acumulada desde el 2014, en palabras de Eduardo Giesen del Colectivo Viento Sur y Alejandra Parra de la Red de acción por los Derechos Ambientales (RADA).

 

Alianza Basura Cero Chile nace el 2014. La iniciativa reúne a 15 organizaciones e instituciones del país quienes intentan proponer una alternativa a la forma en que se ha venido desarrollando el manejo de residuos en Chile y construir mejores ciudades, más justas y sustentables en diferentes niveles y ámbitos territoriales, sociales y políticos.

 

Marcela Ramos, de la organización Chiloé tá Privao nos explica sobre la importancia de la jornada en el marco de la crisis sanitaria y ambiental que vive Chiloé con respecto a los residuos “Considero que esta jornada de trabajo ha sido muy provechosa, en la incorporación de conceptos y creación de redes de trabajo frente a un tema que en estos días es vital, que es la defensa y recuperación de nuestro medioambiente. Durante décadas las industrias instaladas en Chiloé y apoyadas por los políticos de turno, han utilizado nuestro archipiélago como vertedero. Es cosa de ver las playas y recorrer los campos para encontrar los residuos que van dejando una vez que ya no les sirven y el millonario negocio de los riles. Aunque el encuentro iba más enfocado a cómo disminuir la basura que producimos desde nuestras casas, vemos cómo todo está relacionado y que la principal tarea es la educación y la sensibilización, además de hacernos responsables de nuestros hábitos de consumo y del modelo económico que nos damos como territorio.”

 

La segunda parte de la jornada fue para trabajar en torno a las problemáticas locales y desarrollo de un análisis del estado actual a diferentes escalas de los residuos para proyectar soluciones, generación de redes de trabajo y colaboración.

 

Sobre la situación actual que vive el archipiélago Daniela Gumucio, parte de la Agrupación Socio Cultural Aitué de Huillinco nos señala “Chiloé tiene un contexto particular con respecto al problema de la basura, dado que nos encontramos en Alerta Sanitaria desde el año pasado y se ha extendido hasta mediados de este año, tenemos esta problemática principalmente porque los vertederos en Chiloé están todos ilegales. Creemos que es  imperativo que a nivel domiciliario cambiemos nuestras costumbres, nuestras formas de generar residuos y también hacer un llamado a la institucionalidad y al mundo empresarial a mejorar sus prácticas”

 

Además, sobre las experiencias que se han desarrollado para generar una alternativa desde la sociedad civil, Daniela explica: “el tema de la basura es un tema que hemos venido trabajando desde hace tiempo con distintas actividades, limpiezas de playa, hoy tenemos un punto limpio en Huillinco el cual hemos gestionado y administramos, hemos hecho varias iniciativas centradas en la educación y la generación de conciencia en la comunidad local,” También se refirió a su asistencia al “Encuentro de Organizaciones  de Chiloé por el medio ambiente y la conservación” realizado este reciente domingo 2 de Febrero en el sindicato de pescadores de Chepu,“En el encuentro participaron diversas organizaciones que están visualizando la problemática de la basura y los vertederos como una amenaza no sólo a la salud humana, sino que a toda forma de vida, incluso afectando cauces de agua dulce en un territorio en dónde el recurso hídrico es limitado; en este sentido, entender que el problema no sólo afecta directamente a la comunidad en donde se ubica el vertedero (como Dicham, Mocupulli o Hueldén), pues la afectación es a todo un sistema biodiverso, complejo y muy sensible a los cambios en sus condiciones naturales de vida, por lo que es un problema que se debe analizar de manera integral, considerando que se desarrolla a escala global y que ha llegado para quedarse, por lo que se deben tomar medidas que nos lleven a una solución real y a largo plazo”