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El jueves 14 de marzo, un nuevo caso de mortalidad de salmones afectó a las costas de Chiloé, esta vez en la comuna de Chonchi en el sector de Pilpilehue. El Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) recibió la notificación de la empresa Salmones Camanchaca sobre la mortalidad de 138 toneladas de salmones en el centro Pilpilehue. Según la versión de la firma, el hecho se produjo por la alta concentración de la microalga Pseudochattonella cf. verruculosa en superficie.

 

Pese a la pronta salida pública de Sernapesca quienes aseguraron que personal del organismo llegó el mismo día hasta el lugar y constató que “la mortalidad está siendo retirada de acuerdo a la logística disponible”, del mismo modo, las declaraciones del intendente, Harry Jürgensen, quien afirmó en radio Bío Bío que el hecho “está perfectamente controlado”.

 

Las dudas sobre la capacidad del Gobierno para afrontar este nuevo escenario son cada vez mayores, tras mayo del 2016 los episodios de Floración de Algas Nocivas (FAN) se han vuelto más frecuentes y el Gobierno está demostrando que no tiene capacidad de prever estos escenarios, exponiendo a la ciudadanía a los impactos  de los episodios de FAN y la posterior muerte masiva de salmones, quienes han actuado con protocolos internos que han fallado en reiteradas ocasiones.

 

El pasado viernes 15, Eduardo Aguilera, director regional de Sernapesca Los Lagos, señaló a Bío Bío que lo ocurrido en Pilpilehue se trató de “una mortalidad que se ha estimado en 62.500 peces, de 2,5 kilogramos, eso da aproximadamente 138-140 toneladas de mortalidad, que se va a destinar a una planta reductora. Es una mortalidad fresca, por lo tanto va a poder ser procesada para  un uso no de consumo humano”.

 

Además aclaró al Diario La Estrella de Chiloé que el viernes retiraron todos los salmones muertos y se cargaron el sábado con destino a la Planta de Piruquina para transformar los salmones muertos en harina de pescado.

 

El rol del Estado en duda

 

El rol que ha jugado el Gobierno local ha sido complaciente con el interés privado, relevando lo rápido del actuar de la empresa Camanchaca y su buen actuar, obviando el resguardo del interés general, nada se ha dicho sobre los impactos que ha generado el nuevo episodio de Floración de Algas Nocivas (FAN), en este caso particular a que se enfrentan las vecinas y vecinos de Pilpilehue cuando se enfrentan a estos episodios.

 

Tras lo ocurrido en la crisis de mayo del 2016, la Corte Suprema expone una serie de fallas de Sernapesca, así lo ha señalado el máximo órgano del poder judicial en su fallo emitido el 2018, señalando “Nada se hizo para procurar reducir su impacto en la tasa de mortalidad de los salmónidos adoptando alguna medida preventiva, limitándose la mencionada repartición a disponer lo necesario para afrontar la emergencia sanitaria una vez producida y para el solo efecto de dar destino final a los peces muertos”.

 

Cabe preguntarse sobre los cambios y cómo se han implementado, vemos que aún cambiando los protocolos internos para mejorar la fiscalización el rol del organismo del Estado no es capaz de generar capacidad de defensa de los intereses comunes de la sociedad, sin embargo, a la fecha aún queda a la espera que las empresas le notifiquen lo que les ocurre en sus centros, evidenciando como nada ha cambiado a favor del resguardo del interés público, hecho que se evidencia nuevamente en el sector de Pilpilehue.

 

Foto: David Nuñez